lunes, 14 de diciembre de 2009

El ex de nadie

Estoy resignado a ser el ex de nadie. Y claro, no es que no haya tenido relaciones afectivas, o experiencias o sucesos amorosos, lo que pasa es que me he convertido en un ex fantasma, un ex de imaginación y de casi presencia nula. Es más, estoy seguro de que mis ex no recuerdan que yo estuve con ellas, que fui parte de ellas (al menos eso creía) y por supuesto no me tratarán como a un ex.
Me ha traido a reflexión todo esto gracias a una conversación que tuve con una entrañable amiga mía, que sabe definitivamente, ponerme a pensar.

-¿Tú crees que alguna vez alguien se llegue a olvidar de algún ex?
-Definitivamente pues, querido, las mujeres tenemos todo un ritual con los ex, no son cualquier cosa, incluso los que merecen el olvido perpetuo.
-Ah, no sabía eso, pensé que las mujeres olvidaban y punto.
-Discimulamos muy bien, es nuestra mejor táctica, mira niño, eso es como fingir un orgasmo, ningún hombre se da cuenta, piensan que todo está perfecto, pero a nosotras nos encanta pensar y autodestruirnos imaginando cosas, extrañando, etc, aunque eso solo lo sepa una mejor amiga y una misma, nadie más se puede enterar de nuestro real estado frente al ex que huyó o que ahuyentamos.
-O sea el pensar vendría a ser el orgasmo...
-Claro, es el arte de hacer creer al otro lo que uno quiere que crea, pero que jamás va a sentir (que no es lo mismo que mentir).
-Y entonces por qué me dices que sí se llegan a olvidar a los ex...
-Es que eso no nos dura toda la vida pues, hijito, por lo general, aunque las mujeres digamos que no, inconcientemente nos fijamos en alguien y nuestra cólera se consume ahí, es una especie de trueque emocional.
-Espera, espera, ¿me dices que necesitan de alguien para olvidar a un ex?
-En la vida todos, hombres y mujeres, siempre necesitamos de alguien para olvidar a otra persona.
-Eso es mentira.
-Es que tu eres hombre pues hijito, siempre ven las cosas distintas.
-Explícame entonces...
-Imagina que tu corazón es una manzana, y que cada relación afectiva que tengas, sea un mordisco, cuando pasa el tiempo las partes mordidas se tornan oscuras, medio marrones, ¿me sigues? entonces para que al final de tu vida no termines con una manzana más marrón que roja necesitas subsanar eso, no es que cuando llega una persona ocupa otro lugar en tu corazón, este solo tiene uno, y para curar el mordisco que dejó otra persona es necesario darle otra vez el color natural, eso te lo da una nueva persona sobre un mismo corazón, ya te he dicho, no es que este tenga mil diviciones y cada parte es para cada persona con la que se viva algo, el corazón es uno solo y soporta todo, se rompe, se pega, se raja, se daña, se descolora, se pinta, se cura, todo en un mismo lugar, así sanamos las mujeres nuestros problemas amorosos, obvio que con tiempo, con ese tiempo que ustedes no esperan.
-Mentira, porque las mujeres tampoco lo hacen, solo que fingen bien.
-En esta vida nadie puede estar solo, el problema es cuando alguien muerde mal la manzana.
-Pero tarde o temprano las mujeres terminan recordandolos, porque una cosa es recordar y otra extrañar o evocar...
-Tienes razón, nosotras recordamos más sin necesidad de extrañar, pero el hombre en el fondo extraña más, peor aún si de por medio ha habido tire.
-Jajaja, ¿tú crees?
-El hombre es un animal, ya lo dijo aristóteles.
-Un animal social, político, un zoom polìtikon.
-Un animal sexual, un zoom trogloditikòn.
-Hablas lo que te conviene...
-Te duele pues, o me vas a negar que los hombres lo que más extrañan de una ex es tirar. Si tira rico, mejor todavía, de eso hablan, que da buen sex, que se mueve así, que se dejaba hacer todo, que el salto del tigre, que se le caía el arete...
-Ya ya, como si las mujeres no pensaran en eso tampoco, sino que son más discretas.
-Tú lo has dicho, las mujeres sabemos hablar bien, cuando es necesario y sin escándalos.
-El problema conmigo es que de mí jamás hablan, ni para bien ni para mal...
-¿Tú como sabes?
-Mis ex me tratan como todo menos como un ex, a sus amigas y amigos jamás les dicen "el es mi ex" y probablemente hasta se hayan olvidado de que fui alguna vez parte de sus vidas y que mordí de sus manzanas.
-Tus ex prefieren verte ahora como amigo por tu manera de ser, supongo.
-Entonces he terminado siendo el ex de nadie, estuve con mil chicas pero ninguna recuerda que fui su ex, o al menos no me lo hacen saber, o sentir.
-Tú eres el ex perfecto, un chico que sepa manejar una situación y tener una relación cordial después de terminar con alguien, es un chico bueno, como sé que tú lo eres.
-Por hacer buenas obras no me voy a ganar el cielo.
-El cielo no es que una ex te reconosca y se acuerde de ti, piensa en mañana...
-¿Qué hay mañana?
-Algo tendrá que haber...siempre ocurren cosas.
-Son las cuatro de la madrugada, mañana es más tarde, es verano pero hace frío y me he puesto a pensar en qué demonios habrá mañana, si ahora no hay nada.
-No hay mejor sueño que el que se imagina y se atrae...¿Tienes un cigarro?
-Tengo un porro, ¿quieres?
-A ver, a que sabe uno a las cuatro de la mañana.
-Sabe a soledad, supongo, a esta hora es peor.
-Sabe a esperanza niño, piensa positivo, por cierto, ¿qué planes para año nuevo, perfecto ex?
-Nada, de campamento supongo, con los amigos de siempre, ¿y tú?
-Una reunión en casa de un amigo, algo pequeño pero divertido.
-Conocerás a muchos dioses griegos.
-Obviamente, año nuevo, vida nueva.
-Me río en tu cara si la pasas horrible...
-No creo, irá un ex, supongo que ahí me voy a entretener.

La miré fijamente un momento y nos quedamos así, sin decir nada, sentados en las sillas, ella fumandose mi porro y yo con un vaso de agua que parecía evaporarse y mezclarse con las olas que rompían en el mar, en silencio supuse que dentro de la filosofía de las mujeres (con las que he estado al menos) estoy condenado a ser el ex de nadie, y eso reafirma mi teoría de que la soledad no es una enfermedad terminal a nivel local, sino es un cáncer generalizado interno, del cual jamás nadie se da cuenta, al punto de que se da incluso en las memorias colectivas, al olvidar a quien algún día fue parte de su propia vida, es ahí cuando todo toma sentido y termino por entender la filosofía femenina, cosa a la que, creo nunca, entenderé.

lunes, 30 de noviembre de 2009

No llores por mí, Argentina

Eres algo así como la contradicción equidistante de mi vida.
Tú eres de Buenos Aires, te conocí en Bogotá y vivimos en Lima porque prácticamente te he obligado a venir, tú no has querido porque Lima te parece una ciudad demasiado pequeña (Porque sabes que solo puedes salir a caminar tranquilamente por Miraflores, Surco, La Molina, San Isidro y en las playas del sur) y eso te hace sentir una claustrofobia perpetua, un encierro casi inhumano, por eso no te gusta Lima, aunque ames comer tan rico aquí, la calidez de la gente, la amabilidad y el buen humor, que a pesar de todo lo que se vive en esta malsana ciudad, nunca se pierde.

Tú eres de Buenos Aires y jamás ese dejo se te va a ir, probablemente a mí se me pegue poco a poco, pero tú, como toda buena argentina, conservarás hasta el final tu forma tan bonita de hablar, aunque a muchos no les guste y llevar aquí ya cuatro años no ha sido suficiente para que al menos se te escape algún "manyas" , no, al contrario, me sigues diciendo con toda soltura "pará un poquito de hablar así, che" y a mí me gusta eso porque siento que ambos estamos en nuestra posición, es la primera vez que estoy con alguien que no es de mi país, eres la primera extranjera en mi vida.

No importa contar en qué circunstancias te he conocido en Bogotá, me importa el presente, lo que eres y lo que piensas, me importa que te conoscan, describirte como eres, aunque alguien una vez me dijo que uno nunca terminaba de conocer a las personas, ¿Tú crees que es cierto eso?
-La verdad, a mí me cuesta conocer mucho a las personas, pero con vos fue distinto.
-¿Tú crees? a qué te refieres con "fue distinto".
-Y, no sé, vos sos más abierto, te soltás más rápido, contás tus cosas y uno toma confianza rápidamente.
-Eso me ha traído varios problemas, créeme, pero confío mucho en la gente.
-No te preocupés por mí, vos sabés que podés confiar sin problemas, por algo tenemos tanto tiempo juntos ¿no bicho?
-Sí, yo lo sé, por eso tú eres tan importante para mí, por eso no podía permitir que sigas como estabas y donde estabas...
-Pará un poquito con eso, no quisiera hablar de eso ahora.
-Yo no voy a tocar el tema, descuida.

Por eso no quiero hablar del pasado, porque sé que es un tema sensible para ella, por cierto, no he dicho su nombre aún, se llama Macarena, y es licenciada en literatura de la Universidad Católica Argentina, ahora que ya te presenté, diré que tú me enamoraste por lo que leí de ti, por tu manera de escribir, de vivir, por tus miles de demonios y por tus miedos y esperanzas, porque estabas medio perdida sin saber qué demonios hacer, porque casi te mueres un domingo a la una de la tarde y yo sé que no hay peor cosa que morirse un domingo a esa hora, hubiera sido terrible, pero felizmente estás acá aunque no quieras que te recuerde esa etapa oscura de tu vida de la cual te ayudé a salir. Tienes una capacidad endemoniada para escribir cada cosa que te pasa, que no te pasa o que crees que te pasa, eres audaz y creativa en potencia, eres la mejor aunque no hayas terminado la universidad en los primeros puestos, eso no importa, lo que importa es cómo produces y tú lo haces estupendamente bien, eres una artista sombría, tocas piano, cantas, te gusta la buena música, lees buena poesía, buena literatura, tienes una chispa para ver la vida increíble, tienes ángel para aconsejar, eres depresiva y pesimista aunque nadie se haya dado cuenta de eso, pero me gusta, porque sé que solo yo puedo intuir lo que te pasa, como hace algunas noches, como siempre no me olvido de que eres mujer y que prefieres guardarte las cosas antes que participármelas.

-¿Te pasa algo?
-No.
-¿Y por qué tienes esa cara, como si nos hubiera caído la sunat?
-Pará un poquito que no estoy para bromas.
-Dime cuándo he bromeado yo en mi vida.
-!Ya basta che!
-¿Qué te pasa? en serio dime...
-No me pasa nada, ahora déjame dormir.
-Tenemos cuatro años en lima y sé perfectamente que tú tienes algo, ¿no hemos vivido tanto por las puras no?
-Dejame, no tengo nada, no me pasa nada.

Yo apagué la luz y me quedé pensando un rato, como es lógico ella tenía algo pero no me lo dijo hasta que despues de un rato sonó su celular. Se despertó y vio el mensaje, apretó muy fuerte los dientes, yo la vi, y se volvió a meter a la cama, antes apagó el celular.

-Ahora sí me vas a decir qué carajos te pasa.
-zzz...
-No te hagas la dormida, háblame.
-Bicho, qué querés! son las 2 de la madrugada, por favor, dejame dormir.
-Dame tu celular, necesito ver.
-Qué vas a ver, dejate de joder un poco, dejame dormir ¿querés?

No me iba a quedar tranquilo, estiré la mano y cogí el celular, fui al baño y me encerré. Vi el mensaje.
"Ya sabes, mañana a la hora que quedamos, no me puedes fallar, tu vida no puede ser tan aburrida como hasta ahora, yo no te olvido. Alejo.

Era tu ex, sabías perfectamente que lo detestaba porque te dejó sola cuando esperabas un bebé con tres meses de embarazo, que hacía que te drogues y que abusaba de ti, que te pegaba cuando le daba la gana y que venía borracho y tenía mil putas, pero no, tú eras la primera para él, te quería tanto que te dio el privilegio de ser la primera, "Tengo novia, la amo más que a nada" ¿Cómo crees que te ama si te hace todo eso?, si cuando se enteró que estabas embarazada te dijo que cómo mierda era posible que tú te hayas podido embarazar, que por qué no te habías cuidado y que él estaba demasiado jodido como para hacerse cargo de ese bebé, te tiró una cachetada que sé que te dolió hasta el alma y que te hizo sentir humillada, despreciada y con un bebé de un papá que ni siquiera te quería.
Y ahora viene a decirte que te extraña, que te ama.
¿Se aburrió de sus putas, se aburrió de su vida y quiere algo de diversión contigo?
Tú sabes perfectamente que cuando yo te vi caminando en Bogotá, tú estabas llorando y sin saber qué hacer, me acerqué y te pregunté qué te pasaba, no tuve mala intención jamás y te ayudé en lo que pude, ese bebé nació y me enamoré de ti, de tu historia, de tus ojos azules inmensos, de tu mirada perdida, de tus ojos tristes y tú me dijiste que fui un ángel que se cruzó en tu camino y que cambió todo. Te saqué de la depresión con cariño, hice que jamás vuelvas a drogarte ni a llorar, amé a ese niño como si fuera mío y trabajamos juntos, tenemos una vida entera, y ahora viene él y pretende quitarte toda esa tranquilidad y estabilidad que ya habías conseguido, cómo quieres que me sienta, dime Macarena, dime.

Todo eso te dije después de salir del baño, tú te pusiste a llorar y yo entendí algo: Que ese mensaje no tendría por qué afectarte, pero si lo hizo fue porque aún quedaba algo de él en ti. ¿Por qué demonios siempre han de fijarse en quien les hace daño, en quien peor las tratan?
No lo entendí de nadie, menos lo voy a entender de ti.

-¿Vas a verlo?
-Dejame que te explique...
-Solo dime si vas a verlo, tú estás en tu derecho, no hay problema.
-Quiero que entiendas que solo quiero decirle que nunca más lo voy a volver a ver, necesito dejarle bien en claro las cosas.
-Listo, suerte entonces.

Tú sabes que yo salí, que esa noche no dormí en el departamento, no podía hacerlo, tú sabes que me fui a la casa de mi mejor amigo, porque te llamé después para decirte que estaba bien, yo me preocupé por ti, hasta en eso, para que no te preocuparas si es que no sabías nada de mí, aunque sinceramente nunca supe si te interesó. También sé que esa noche estuviste llorando, nadie me lo contó, yo lo supe porque lo sentí, porque te conocía desde siempre, porque a mí no podías ocultarme nada. Regresé a la mañana siguiente, tú ya no estabas, dejaste al bebé solo con la nana, ¿Tanto pudo cambiar tu vida ese mensaje? por eso seguro que no querías que te hable más del pasado, no querías recordar todo lo que te hizo él, querías pensar en que recién lo estás conociendo, seguro te ha dicho que ha cambiado, que no es lo mismo y como tú amas tu libertad y la aventura, vas a verlo, aunque me digas que será para advertirle que no habrá otra vez más.

Se han hecho las seis de la tarde y no has llegado. Estoy empezando a impacientarme sin saber dónde estás, he cogido el celular y te he marcado, ahora sí estoy realmente preocupado.

-¿Dónde estás?
-Voy a demorar un poco, vos encargate del bebé, yo llegaré algo tarde, cuidate mucho y cuidá al bebé, más tarde regreso.
-!Pero dime dónde estás!...
-...
-Maldita sea.

Sabes que me colgaste el teléfono, sabes que te esperé toda la noche escuchando música que a ti también te gustaba, sabes que a las 3 de la mañana vi todos nuestros vídeos juntos en la computadora, sabes que estaba demasiado preocupado, te volví a llamar casi a las 4 y no contestaste, estaba apagado, me pareció más raro aún. Intenté dormir y a las pocas horas me desperté y no estabas, intenté ubicarte y no te encontré, llamé a las amigas y no sabían nada de ti, al trabajo no habías ido, estabas desaparecida y el bebé esperaba por ti, se lo encargué a la nana y sabías perfectamente que ese era un riesgo, pero tu decidiste correr todos los riesgos y no sé si ha valido la pena.
No volví a saber nada más de ti hasta que un amigo me llamó y me preguntó si seguía contigo. Le dije que no, que no sabía nada de ti, me dijo que te vió en una playa de punta del este con él, que no sabía si decírmelo pero que por ese lazo estrecho de amistad que nos une, tenía que hacermelo saber, yo lo intuí, eras demasiado inestable como para no querer volver. Al final en la vida hay cosas de las cuales no se pueden ser ex. Uno no puede ser ex pecador, ex drogadicto ni ex maricón, mucho menos ex inestable, porque tarde o temprano en alguna decisión, por más pequeña que sea, se termina dudando, y así es.

Dije que no me importaba contar en qué circunstancias te conocí en bogotá, pero ya las he contado y espero que algún día las leas, quiero que sepas que me he mudado, el departamento era demasiado grande para los dos, que estoy cuidando muy bien al bebé y que siempre te llama e intento decirle mil y un excusas para que no llore, aún no entiende nada, está muy pequeñito, solo espero que más adelante, cuando vuelvas por él (porque sé que vas a regresar por él) no se haya olvidado de ti, yo quiero pensar que estás de viaje, pero eso sí, conmigo las cosas no van a ser las mismas, y tú mejor que nadie sabes que el mundo da vueltas Macarena, probablemente cuando vuelvas a ser mamá y pienses en que tienes un hijo también la vida no será igual para ti, pero trato de entenderte, porque en el fondo sé que tu peor enemigo eres tú y que la consumación de todos tus miedos aún no la has podido enfrentar y tu dependes de tu inestabilidad como tu única arma para sentirte importante y encontrarle algún sentido a tu vida.
Nos vamos a volver a ver, descuida, por ahora pienso irme a vivir a Buenos Aires, ten por seguro que el destino nos va a volver a encontrar, pero en otras circunstancias, ojalá que no te arrepientas, porque te juro que ya es demasiado tarde.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Esa chica color olvido

A mí me gusta esa chica de ojos grandes. O tal vez no me gusta tanto pero yo termino suponiendo que sí. Lo que más me atrae es la manera tan sutil de seducirme, de enamorarme, pero a la vez, de tratarme mal. Esa chica color luna siempre llama por las noches, me despierta muy temprano y a la tarde me acompaña a mi casa después de las labores de la universidad.
Esa chica inesperada se fue haciendo mi amiga, es inteligente y aplicada y cumple siempre los deberes académicos. Se ha convertido en mi amiga, mi compañera, mi mejor manera de escapar de algunas cosas. Sinceramente al principio no pensé en fijarme en esa chica así de simple, creo que nadie piensa en enamorarse de alguien hasta que simplemente llega, pero yo no estoy enamorado, o tal vez sí, pero no quiero aceptarlo. Probablemente me esté enamorando y no me haya dado cuenta aún, cosa que es aún más peligrosa: No hay peor enfermedad que la del amor crónico asintomático.

No sientes nada, crees que no vas a sentir nada, piensas que nunca has sentido nada, pero terminas más enamorado que pierdes un poco la razón.

En parte yo pienso que el amor es perder un poco la razón.

Es más, yo podría postular que, para enamorarse, hay que estar un poco loco (entiéndase por loco, a un ser carente de razón para discernir entre lo racional y lo emotivo) , definitivamente sí, hay que ser loco y valiente, no es fácil querer a alguien de una manera desproporcionada, y menos aún si esta persona no retribuye tal acto de cariño y afecto que uno tiene a bien brindarle, y es que en la vida como en el fútbol, uno sabe cómo puede empezar el partido, pero nunca se sabe cómo se va a acabar.

Hay que saber enfrentar, es la única manera.

Pero no me quiero desviar, estaba en la chica de ojos grandes.
Yo estoy enamorandome (o quizás no, o no lo sé) pero no siempre esto fue así. Y con esto he comprobado que, como dijo cristóbal, la tierra no es redonda, pero definitivamente es cíclica y gira, gira, gira. Me ha girado muchas veces, y he terminado más mareado que cualquier otro, si a esto le sumamos que el amor también es tangencialmente equidistante al espiral vital, entonces lamentablemente tengo que decir que siempre terminamos inmersos o en uno, o en otro, para nuestro bien, o para nuestro mal.

Por eso estoy odiando tanto a mi chica color luna, porque siempre termino volviendo a ella.
O entrando en el espiral de su juego macabro, inhumano.

Mi chica de sonrisa tímida se enamoró de mí primero y porsupuesto a mí no me importó, la sabía como una amiga, la sentía como una hermana, me reía de las cosas que decía, la pasaba excelente con ella, admiraba su inteligencia, su forma de conversar, su tono de voz, pero nunca la vi como algo más, supongo que entre los amigos puede existir una admiración parecida...¿O es que es cierto que entre un hombre y una mujer no puede haber una amistad? No lo sé, probablemente sí pueda existir, pero en este caso creo que no. Ella me dijo que me quería como algo más un par de veces, me seguía siempre, me llamaba, me buscaba, me hacía las tareas, preguntaba si estaba bien o no, yo intenté alejarme, pero al final terminé cediendo.

Al principio a esa chica color luna no la quería como algo más y necesitaba sacármela de encima, pero terminó ganándome la batalla y sin darme cuenta me acostumbré a sus palabras, a todo de ella, la empecé a ver como algo más.
De pronto, esa chica no fue aquella chica.
Desapareció, cambió, no me necesitó más, o probablemente fingió no necesitarme cansada de tantos desplantes míos, cansada de tanta indiferencia, de tanta apatía. Los días fueron pasando así, en silencio, silencio de ella, silencio mío, ya no se sentaba a mi lado, ya no me hablaba como antes, dejó de frecuentarme, me evitaba en el salón de clases, se iba rápido a las salidas, no me despertaba en las mañanas, no me llamaba en las noches e inexplicablemente la fui extrañando poco a poco.

A esa chica que huía la buscaba ahora sin cesar, por donde estuviera, necesitaba encontrármela, necesitaba saber de ella, a veces solo en mi dormitorio me ponía a pensar en qué había pasado, escuchaba música y pensaba en ella, escribía versos y pensaba en ella, hacía mis deberes y pensaba en ella, y siempre pensaba en ella y lo peor de todo es que ya no podía controlar eso, ya era demasiado difícil y creo que incluso, demasiado tarde. Cuando intentaba hablar con esa chica color luna, me decía que estaba ocupada y que otro día podíamos hablar, sin embargo siempre tenía tiempo para la nueva gente, para las nuevas personas que fue conociendo en el camino, para sus diversiones semanales, para sus amigos eventuales, para todos, menos para mí. En parte sentía que mi reclamo era justo, simplemente quería que vuelva a ser como antes, que ella me ruegue y yo estar ahí, esta vez sí estar ahí, ya no alejarme más. O por último, que no me ruegue, pero que entienda que yo también entendí que la quiero y que ella ahora no quiere entender.

No entiendo nada.
Del amor nunca termino entendiendo nada.

Es más confuso que un problema de geodesía.
El amor (lo he pensado mucho) supongo que está graficado en una hoja cuadriculada, donde cada quien, sumado con su cada cual, da como resultado una relación óptima. Una larga ecuación indecifrable para muchos, que solo entienden los sumandos enamorados. Cuando algo falla el resultado no es exacto y ahí radica el problema de las matemáticas del amor: Lamentablemente basta que falle algo, por más mínimo que sea, para que ya no sea lo mismo y aunque se pueda seguir resolviendo el problema, ya el resultado no es el que uno planeó tener. Entonces cuando te resignas a saber que no va a funcionar porque empleaste mal un término, borras todo lo que con tanta devoción habías pensado y plasmado en el papel que soporta las fauces inclementes del amor. Es allí donde aparecen las otras cuadrículas y de pronto vuelves a plantear una ecuación que crees que sí será correcta, y vuelves a fallar, y así, hasta que las cuadrículas se acaben.

A mí se me acabaron las cuadrículas solo contigo.
No estaba en mis cálculos enamorarme así de ti (Creo que a estas alturas ya estoy algo más convencido de lo que estaba al principio del relato)

Y entonces van apareciendo los miedos, te confieso.
Tengo miedo de seguir sintiendo esto, porque ahora sé que tú no estás igual que yo, que no sientes igual que yo, o que probablemente eres tan cobarde que no te atreves a decirme a la cara que me quieres como antes por la culpa de ese maldito orgullo que siempre vive contigo.
Tengo miedo de reconocer que me estoy enamorando (o que ya me terminé de enamorar para cuando termine de escribir esto) porque en el fondo sé que me he creado mil máscaras para que no sepan cómo soy realmente y todo lo que puedo dar, pero que se me van a caer poco a poco si me dejo llevar por ti como lo he venido haciendo hasta ahora, porque felizmente ya me estás hablando más y por eso me estoy ilusionando más contigo.

Tengo miedo de besarte cada vez que te veo por el maldito qué dirán, porque sé que no tenemos nada y porque estoy en la etapa más terrible antes de estar con alguien : El no saber si pasará algo o no. Estoy en la incertidumbre porque no sé qué somos. Ayer me has intentado besar, lo has conseguido, te he correspondido, me ha encantado cómo lo has hecho y te he visto aún más guapa de lo que eres, aunque todos me digan que no eres atractiva con el metro sesenta que tienes, pero hasta en eso cambié mi manera de pensar con respecto a ti y hoy me has vuelto a besar, me has acompañado hasta mi casa, me tomaste de la mano y me dijiste "Te quiero"

Maldita sea, te he creído todo, absolutamente todo.

He creído que eres real, que ya me quieres como antes, pero hoy mismo te llamé en la tarde para vernos otra vez, desesperado porque ya te extrañaba al segundo de que te fuiste y me cortaste el teléfono, me dejaste un mensaje y me dijiste "Tengo que estudiar, hoy no puedo" Y la verdad es que no te entiendo, porque me tienes inestable y lo que precisamente necesito es un poco de eso, de estabilidad, y no sé qué demonios hacer porque pasan los días y seguimos en lo mismo y te llamo y me evades y solo tengo el recuerdo en mi cerebro, el recuerdo de que algún día tú estuviste tan ansioso como yo, lo olvidé por completo algún tiempo, y decidiste alejarte, tampoco te lo voy a reprochar, no te preocupes, pero ya debes saber que cada vez me gusta más que me trates tan bien, que hables tan bien de las personas, que seas toda una dama, que seas tan inteligente, que me digas que me quieres con tanta ternura y en el fondo, también que me ignores cuando quieras y que hagas conmigo lo que se te dé la gana, porque siento que te vengas poco a poco de lo que te hize sentir cuando recién te conocí y no te culpo, pero tampoco te justifico, eso no se hace chica mala, ¿No te has puesto a pensar acaso que la vida es tangencialmente equidistante al espiral que mueve el amor?

Esa chica color luna, la que me llamaba en las noches, la que me despertaba en las mañanas, con la que fui a ver el mar alguna tarde, tuvo que convertirse en esa chica color olvido, porque sino me iba a ir consumiendo de a pocos y lamentablemente tengo la estúpida enfermedad que no me deja ser libre, cada circunstancia ayuda más a que se haga más crónica, ¿cuándo dejaré de ser depresivo? No lo sé, tal vez no valga la pena estar mal por ti ahora, sino fuera porque te quiero tanto y me gusta pensarte tanto, yo no elegí ni imaginé enamorarme de ti, porque supuestamente los amigos no se enamoran nunca, pero desde que has llegado mi vida es distinta y tú tan indiferente, vas a seguir probablemente así hasta que tengas la valentía de decirme que me quieres o de decirme que nunca vas a estar conmigo, pero de todos modos ya basta, por favor, sea como sea, no me dejes dudando, tú mejor que nadie puedes cerrar esta historia, sea para bien, o sea para mal.

Esa chica color olvido irá perdiendo el color y se irá un poco más al olvido.
Yo me voy a encargar de que sea así.
Solo espero que después no sea demasiado tarde para los dos.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Mi estrella Asesina

Yo tenía una novia bonita. Se llama Estrella y parecía perfecta; atractiva, inteligente, hábil, endemoniadamente tentadora, sensual, provocativa, alocada, cantaba, escribía, sabía francés, inglés y quería ser literata, mi novia bonita lo tenía todo...bueno, casi todo, tenía un pequeño problema, pequeñito nomás: Era demasiado pendeja.

A mi novia bonita le saqué el teléfono en una fiesta donde la conocí y me atrajo. Era inevitable mirarla, tenía los ojos grandes y la mirada penetrante, caminar decidido, sonrisa fácil, cabello lacio, era blanca como nieve de invierno, labios rosados y manos perfectas, era lo que había esperado (Porque ya estaba cansado de buscar así que me resigné a esperar como se espera por un pedazo de pan y agua en la cárcel, así de resignado) hasta que por fin estaba ahí, pero olvidé de un pequeño detalle que por lo general siempre se me pasa como hombre poco precavido y apurado que soy: Se me olvidó pensar en su manera de ser.
Esa noche hablamos bastante, estuvimos tomando un poco, bailamos y nos divertimos mucho, me gustaba tenerla cerca aunque fuera la primera vez que la veía y ella también se sentía muy a gusto conmigo, se le notaba, y es que yo era su Dios Griego también, no me puede negar ahora que no le gusté porque sino no me hubiera bailado tan pegadito como lo hizo, sentí todito, se pasó la chiquita, pero bueno, los detallitos después. Sigo. Estrella olía muy bien, era demasiado sensual (ya lo había mencionado creo) tenía esa gracia de ser provocativa y sutil a la vez, no era exagerada, no parecía pendeja, no parecía a simple vista, hablamos de todo un poco, vivía a dos cuadras de mi casa, frente a un parque donde había un santito al que ella le iba a rezar todos los fines de semana con su mamá que era muy devota de la virgencita que había (y de la virgen del puño también, porque después me di cuenta que la señora era la usura hecha persona) y me dijo que un fin vaya y que podíamos hablar después de su rezo. De pronto me pidió ir al baño y yo le dije obviamente que la acompañaba, pero hasta la puertita nomás, porque yo soy un caballerito y las personas como yo no acompañamos a las señoritas buenas y de su casa (Aún no la conocía bien) hasta adentro del baño, solo los pervertidos hacen eso, ya entienden. A su salida me dijo "Vamos a seguir bailando ¿si?" y yo claro que le dije que sí porque ni tonto que fuera de decirle mira sabes qué chica, estoy cansado y quiero ir a conversar con mis amigos, no pues, uno es cojudo (o se hace el cojudo a veces, dependiendo de la circunstancia) pero no es para tanto, y antes de que se haga tarde (porque para variar a mi siempre se me hace tarde) le pedí su número de celular, así rapidito nomás y me lo dió y me dijo "Pero me llamas ah" y yo "porsupuesto, no te preocupes". La fiesta se puso mejor aún y ya nos ibamos alejando poco a poco del grupo, veíamos caras nuevas, de pronto la luz era más tenue, la música envolvía el lugar como si fuera una seda que aprehendía a todos de a dos y los obligaba a quedarse a cada quien con su cada cual. Ella era mi cada cual. Era. Fue. Estuvo.
La besé...o tal vez me besó, o quizás fuimos ambos, sí creo que así fue, y estuvimos toda la noche juntos, de la mano, y recién nos conocíamos unas horas, pero me gustaba estar así y a ella también, estuvimos horas en la misma situación hasta que nos tuvimos que ir, la dejé en su casa obviamente, y yo pagué el taxi, porque como todo caballerito, debe dejarse siempre a su pareja sana y salva en casa, y dar buena impresión, así se acabó ese día increíble.

Ese fue el problema. Que el día se acabó ahí (al menos para mí).

A la mañana siguiente no la llamé, al día siguiente a esa mañana, tampoco la llamé, a los dos días menos, al cuarto día ella me timbró. No le respondí.
Me había olvidado por completo de la niña a la que conocí en la fiesta y a la que besé tan intensamente. Fue algo raro porque la olvidé por completo, como si me hubiesen quitado del cerebro su nombre y todo lo que pasó aquel día, pero al quinto día reaccioné como todo buen muchachito que nunca se olvida de sus conquistas (porque ya dije, un caballerito nunca se olvida de sus conquistas y mucho menos las desatiende...¿realmente lo dije?, bueno ya lo acabo de decir) y la llamé, pensé recibir una reprimenta o que me conteste de mala gana por haberme olvidado por completo todos esos días de ella pero no, todo lo contrario, me dijo que esperaba ansiosa mi llamada y que por fin lo había hecho. Es que a decir verdad, no la llamé porque estaba demasiado ocupado en el fútbol y la banda, no tenía tiempo y lo último que quería hacer era pensar en una chica, yo soy así, simple, práctico, me gusta mi libertad, aunque ella no lo haya entendido al principio.

Quedamos en salir, la busqué en su casa, la saqué y otra vez volví a pagar todo de la mejor gana, la buena impresión era importante, aunque ella no quería, insistía en que ella iba a pagar lo suyo pero no lo podía permitir. Así hemos salido casi dos meses, nos veíamos en el parque, en su casa, en el cine, en la playa, disfrutamos el verano, con amigos, solos, de todas las maneras posibles, hasta que por fin el momento fue el ideal para estar. Y estuvimos.
Fue la declaración más simple de mi vida, ella no me lo hizo tan difícil, no me dijo que lo pensaría, no me dio casi ningun indicio de que me diría que no, iba sobre seguro y realmente sentí que era el tiempo para que alguien ordene mi vida, alguien a quien pueda ver siempre, alguien que disponga del tiempo, alguien que me guste y que empieze a querer mucho, ella era la chica ideal.
"¿Quieres estar conmigo, Estrellita?" ...silencio, su mirada fija en la mía, sus manos tomaban las mías, sus ojos cerrándose, sus labios se acercaban a mi oído suavemente, sus manos en mi rostro acariciándome dulcemente y a la vez susurrandome "Je meurs d'être avec vous" Con ese francés tan sensual y con su voz sensual, yo cerré mis ojos, alzé mi rostro, sentí sus labios rozando los míos, y la besé, le dije que la quería, que nunca se vaya de mí, me abrazó, me sonrió y me dijo que estaba feliz, al fin estabamos frente al mar, ya como enamorados, un viernes 13 a las seis de la tarde. (Se me olvidaba contar un episodio secundario pero no menos importante. Cuando ella me susurró al oído ese tan sensual "Je meurs d'être avec vous" yo muy dentro mío decía...qué demonios me está diciendo, ¿que no o que sí? recién cuando me besó pude saber a ciencia cierta que fue un sí, aunque si hubiera sido un no, tal vez hubiera sido la choteada más sexy que haya recibido en mi vida, pero también amé ese "me muero por estar contigo" aunque ya después me lo dijo recién y obviamente, se haya reído tanto como yo de mi ignorancia del idioma galo).

Pasaron los días, las semanas, los meses, todo iba muy bien, Estrella parecía la mejor enamorada del mundo, pero algo cambiaría por completo la relación de un momento a otro.
Un buen día hubo una pijamada en su casa, fui con mi sleeping y mis pantuflas de tigger (bien machazo con mis pantuflas, mostrando la masculinidad) y mi cepillo de dientes de bob esponja, estaban sus amigas, algunos amigos, todos conocidos, dos primos y tres primas, no había nadie en la casa, sus papás se habían ido todo un fin de semana a Buenos Aires y había que aprovechar. Como era de suponerse, no dormimos hasta las 5 de la mañana, recién uno a uno fuimos cayendo efecto del alcohol, de la comida y del cansancio, de pronto me dormí, o mejor dicho, fingí dormir, y pude ver a estrella y a su primo saliendo del cuarto, me levanté despacio y caminé sigilosamente tras ellos sin que se dieran cuenta, fueron a la sala que estaba oscura, no había nadie, solo el reflejo de las luces de la calle, las luces de la noche, las luces se apagaron.
Se me apagaron cuando los vi juntos, besándose.
Estrella y Samuel, su primo, besándose y no me equivocaba, eran ellos, los vi, primero sentados, luego se fueron echando en el mueble, despacio, se tocaban, se comían, se deseaban, ella tenía sus manos debajo de su polo, él tenía las manos en su sostén, estaba con el polo arriba, un cigarro se consumía al costado y ella ya se había quitado las zapatillas. Todo eso vi en un minuto y medio, o dos tal vez, o quizás mil, porque fue una eternidad ver como esa noche mi novia bonita me estaba sacando la vuelta en mi cara con su primo hermano. Regresé al cuarto, hize como si nada hubiera pasado, no soy de armar escándalos en casa ajena. Eso no es de un caballerito.

Me equivoqué. No solo fue esa noche.

Necesitaba investigar desde cuándo me estaban adornando, y con un primo encima. A las pocas horas, ya en la mañana me levanté ojeroso, casi no había podido dormir pensando, Estrella no volvió al cuarto, el primo tampoco, recogí algunas cosas y me fui sin avisar a nadie. Solo tenía una manera de saber algo más y lamentablemente era algo que prometí nunca emplear porque me parece desleal y poco educado, pero por este incidente me vi obligado en usar todos mis conocimientos tecnológicos: Conseguí la clave de su correo y logré entrar a su bandeja de entrada. Revisé todo, absolutamente todo, no me equivoqué, tenía una carpeta llena de los mensajes de él, Samuel Aristizábal Lecaros. Los revisé uno por uno, detallosamente, desde el primero hasta el último. Eran años de mails, cada uno más intenso que el otro, mucha pasión, como si temieran ser descubiertos, en mi computadora necesitaba escuchar algo que alimente mi ira, mi tristeza y mi dolor de haber creído en una persona tanto tiempo y sin darme cuenta de nada,absolutamente nada. En algunos correos se burlaban de mí y de todos, de qué bien mentían y de que ser primos era lo mejor que les pudo haber pasado, que era lo más excitante, y así poco a poco descubrí que ellos tenían casi el mismo tiempo que nosotros, de relación, y se veían siempre, nadie sospechaba nada, ella dormía en su cama, saludaba a sus tíos, se iba de paseo con ellos, la pasaban bien, mientras tanto yo mandándole los mensajes, llamándola preocupado, era suficiente. Algo tenía que hacer.

Tuve que organizar otra pijamada, y él tenía que ir de todas formas, felizmente todo salió perfecto, tenía que esperar para entrar en acción, debía salir todo como lo planeé, poco a poco se fueron dando las situaciones y llegó la hora de dormir. Otra vez me hize el dormido, pero esta vez ella no bajó, tenía que hacer que ella caiga, necesitaba que me engañe otra vez en mi cara, sin embargo se quedó conmigo, dormida, cansada, yo no le tomaba interés hasta que de pronto, después de una hora casi, entró Samuel : "Estrella, ven, ven" Era la hora ideal. Estrella aún aletargada salió del cuarto y otra vez yo atrás y ellos otra vez en la sala y otra vez el maldito dolor y otra vez la misma imagen. Ellos tiraban descaradamente, yo lo sé, era lógico, tenía que hacer que todos lo supieran, que todos se enteraran de cómo era capaz de mentir Estrella, volví al cuarto, prendí la luz sin bulla, y empecé a despertar a todos y les dije que había una emergencia, ellos asustados salieron y fuimos todos a la sala, les pedí que no hagan bulla, me acerqué al interruptor, prendí la luz y ahí estaban los dos, ya casi sin ropa, con todo tirado, ante la mirada impávida de todos, amigos, amigas, primos, todos.

"Perra de mierda, ¿qué crees que no sabía no, tan puta eras? Te odio, te puedes morir tú y el imbécil de tu primo, o tu enamorado, o lo que chucha sea"
Hubo un silencio tenso, nadie sabía qué decir, ambos intentaban cambiarse hasta que habló Samuel: "Mira Uziel, tengo que explicarte..." y yo rápidamente refuté "Te vas a la concha de tu madre, cabrón, cállate, qué mierda me vas a explicar tú si ni hablar puedes, si estás embobado con lo bien que tira Estrella, son tal para cual, primos tenían que ser, y tú perra, te vas a mentirle a otro, a mí ya no me importas, si cobras mucho o poco, no me interesa, si te tiras a tu primo a tu vecino a tu viejo, tampoco me interesa, ahí está, dense cuenta, ella es Estrellita , la chica fiel, la perfectita, yo me largo, ya vi suficiente" Y así seguí gritando mientras sacaba mis cosas para irme mientras que nadie sabía qué decir. En la cocina escuchaba discutir a los otros primos de Estrella, se oían gritos y cuando salí Estrella atrás mío intentó detenerme..."Uziel, no estoy con él, tienes que escucharme, solo fue un beso, nos hemos confundido, fue el alcohol" y obviamente yo que sabía todo le increpé "ah, ¿el alcohol? y desde hace cuánto? Yo he entrado a tu correo, yo te vi en la pijamada anterior y me callé porque soy un caballerito, era un caballerito pero con gente como tú es imposible serlo, te he dicho todo lo que eres y todo lo que te mereces, ¿cuántas veces te lo has tirado, dime, tira rico, qué pose hace mejor, la mueve bien, se viene rápido, cuantas putas veces han hecho el amor? Eres como todas, pero peor, peor que todas las que no pueden vivir sin estar con otro porque se sienten vacías y se creen las más vivitas porque tienen a miles de hombres atrás pero solo las usan para tirar y cuando se aburren se desaparecen, ahí está tu primo pues, que te dure tu sangre, a ver si te va a querer como yo, te vas a tu mierda, no te quiero ver jamás" Y cerré la puerta y atrás mío salió Priscilla y me dijo que me acompañaba, que necesitaba estar conmigo, y no dije nada y me fui. A lo lejos Estrella miraba sin creer aún lo que pasaba y no sabía qué hacer, se sentó en un rincón y se puso a llorar.

"Yo tenía una novia bonita, una novia bonita que cantaba amor, amor no te vayas amor no me dejes amor no me pidas una explicación. Una novia bonita y mentirosita, no quiero que vuelva jamás a verme, una novia no quiero porque siempre termino engañado por todas, qué decepción"

Jamás la he vuelto a ver, me cambié de celular, la eliminé del correo, de todos los lugares donde pudiera encontrarla, Lima al final termina siendo demasiado grande para los enamorados que alguna vez se quisieron y que después terminan siendo extraños, pero no puedo negar que después de todo, extraño sus mentiras verdaderas, sus te quiero, sus mensajes, una llamada. Extraño esos besos rosados y super gigantes que ella me daba, extraño que me mienta, que me engañe, que me escupa las mentiras en la cara, extraño su olor, su forma de caminar, sus ojos grandes su cabello lacio, extraño su francés, su maldito francés.
Estrella Aristizábal no ha vuelto, yo tampoco la he llamado, pero en su lugar nadie llega aún, han pasado ocho largos años y sigo como aquel domingo después de la pijamada : Solo, triste y asustado. La vida se me está pasando y siento que el único consuelo será saber que mi primer amor, el amor de mi vida me engañó con su primo y que después de eso en mi vida amorosa no ha pasado nada, no está pasando nada y probablemente no pasará nada, por eso tal vez, es que extraño tanto tus mentiras rosadas, aunque te haya dicho tantas cosas ofensivas cuando todo acabó; sí, lo sé, eso no es de un caballerito y te sigo extrañando, mi Estrella asesina.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Historia de un suicidio.

Ayer me deprimí.
Ayer inhalé cinco gramos de cocaína durante la noche.
Ayer me corté el brazo con un cuchillo de cocina.
Ayer lloré hasta que mis ojos se secaron.
Ayer me suicidé.
O mejor dicho, me suicidaron.
He muerto rodeado de amigos, rodeado de gente, rodeado de cosas, rodeado de planes, de proyectos, de sueños, de metas; rodeado de nada, de absolutamente nada.
Precisamente es esa nada la que me ha hecho estar así, es imposible no sentir tanta soledad, porque esa nada es precisamente la sensación de soledad que nunca se iba a ir por más de que esté rodeado, nunca.
Ayer me suicidé por eso, y por muchas otras cosas más.
En mi vida (la que tuve) no he sido lo suficientemente capaz como para enfrentar los problemas, siempre he sido un cobarde, un miedoso, pesimista, pero aún así algunas cosas me salían bien. El punto es que no me daba cuenta por lo general de lo que me salía y de lo que no, pero hubo personas que también se encargaron de alimentar esa confusión.
Me he matado porque ha sido una manera de protestar, de hablar, de gritar, de llorar, de decir que estaba aquí y que ya no estoy, dénse cuenta, me he matado porque era la única manera de seguir vivo, y no morir jamás, y de ser completamente feliz, aunque mucha gente no lo entienda.

Mis papás se odian, no se pueden ver, no se soportan, se miran mal, detestan compartir un mismo lugar, pero viven juntos, y se han acostumbrado a fingir, a hacerme creer que todo está perfecto, y son tan buenos actores que en toda mi vida les he llegado a creer un par de veces, ellos no se quieren y creo que jamás lo han hecho, solo han estado casi por obligación, por necesidad, por no quedarse ambos solos, es una especie de contrato, y en una de esas claúsulas estaba yo como petición básica para cumplir ese contrato.
Ambos me han querido a su manera, pero no he sido tan fuerte como para que no me afecte todo lo que a escondidas he escuchado de ellos durante toda mi vida, y en esa circunstancia he crecido, me he formado, he hecho ciertas cosas, y finalmente, me he matado (y me han matado, o suicidado, que no es lo mismo).

Me hize músico, porque en la música encontré una salida, encontré a alguien que no me iba a dejar jamás y una vía para escapar de toda la mierda que la vida me ha tirado siempre, para escapar de todo, y de todos. Porque una cosa es estar rodeado de gente y otra muy distinta es estar acompañado. He sido hiperactivo, divertido, travieso, escandaloso, pero solo fue para que no vean lo que realmente soy y de lo que estoy hecho. Por dentro casi pocos supieron cómo fui realmente, es más, probablemente nadie, la música canalizó eso y sentí que me entendió; por esto de la música me hize escritor.
Escritor es cualquiera que escribe lo que sea. Lo otro, con título es literato. Yo no soy literato. Ni siquiera acabé la carrera porque me maté, y no sé si la hubiera acabado porque soy un mar de indecisiones y no es mi culpa, es culpa de mis papás, de la inestabilidad, de los problemas, de las enfermedades, de las necesidades, etc, etc. Escribía lo que sentía porque era la única manera de que los pocos que me entendían sepan cómo me sentía, lo que pensaba, lo que hacía, lo que fantaseaba, lo que inventaba. He sido las dos caras de la moneda: La alegría y la perfección y la Desolación y la tristeza.

He hecho creer que me importaba lo que los demás digan, para que crean que estoy con ellos, pero en realidad nunca ha sido así, poco me ha importado todo lo que me decían porque sabía que eran cosas irreales o utópicas. Me enamoré muchas veces, pero no fue recíproco. Esperé siempre a la persona de mi vida, a la que me iba a cambiar esa manera de pensar y nunca la encontré, sin embargo, a mí sí me encontraron, y me hicieron daño, siempre me enamoraba de la persona equivocada, o de la que jamás se iba a fijar en mí, y siempre volvía al mismo punto de origen: La soledad, la maldita soledad.
No he podido refugiarme en alguna creencia religiosa porque no creo en las iglesias. No creo en la institución de la iglesia y mucho menos en el clero, en el papa o en los santos. Nos inventaron una historia muy bien tramada y nos dominan como se les da la gana, sin importar lo que realmente debería importarles: Dios. Ellos no son ejemplo de nada, cardenales, obispos, sacerdotes, vienen siendo soldados del mismo ejército o de engañados o de tontos útiles para un poder superior terrenal que ha manejado al mundo desde atrás y a lo largo de la historia, no puedo tener un respaldo religioso, tal vez si lo hubiera tenido, no me hubiese matado, Dios me entendería ( Y espero que al menos intente hacerlo cuando le explique el por qué).

No he disfrutado mi vida a pleno. No tuve dinero, y aunque digan que eso no es impedimento, es particularmente necesario para todo, absolutamente todo. Me he drogado los últimos meses porque lo necesitaba y no sé por qué, no lo termino de entender, he caminado solo por la playa pensando en mí, en lo que fui, lo que no fui, intentando buscar alguna razón...no la he hallado. No he sido feliz sexualmente, no puedo dar lo que las mujeres pragmáticas piden, ellas no me pueden dar lo que yo también pido, el vivir rápido me ha ido matando poco a poco. Siempre he hecho las cosas a medias por eso, por vivir rápido. Toqué instrumentos, pero no fui bueno en ninguno, escribí muchas cosas pero ninguna tuvo relevancia, estudiaba una carrera, pero tal vez no la acabaría y me cambiaría, me enamoraba y no duraba nada, se acababa, intentaba que me entiendan, y no lo hacían, necesitaba paz y me daban guerra, necesitaba motivos y no me explicaban las cosas, daba señales pero no me atendían. Probablemente haya personas que sufran más, pero no me hicieron para resistir tanto, por eso soy un cobarde, un maricón, por eso no he sido feliz y nadie se ha enamorado de mí, aunque todos me quieran, aunque todos me digan que están conmigo, y cuando yo no estuve, ellos tampoco estuvieron, y ya no podrán estar más tampoco.


Me levanté temprano, al rededor de las 7 de la mañana, prendí la televisión, vi mi celular, fui al baño, me senté en la cama, pensé un poco, abrí un cajón de mi velador, vi lo que había, lo cerré, cogí el teléfono, marqué 6 números, no me animé a marcar el último, colgué, fui a la cocina, traje un vaso con agua, me volví a parar, fui al clóset, saqué un pantalón y un polo, me cambié sin bañarme, cogí mis llaves y me fui.
La playa muy temprano es muy triste. La niebla cubre todo el horizonte de un tono grisáceo, oscuro, lúgubre. Me puse los audífonos, prendí el reproductor, bajé a la orilla, me senté en las piedras, volví a pensar, volví a sentir lo que toda la vida estuvo conmigo, la angustia, el vacío, el dolor. Después de una hora vi pasar una mujer hermosa, corría por la orilla, era alta, tenía los ojos grandes, el cabello lacio, castaño claro, era flaquita, de mirada dulce; se alejó, la vi perderse entre la niebla, a lo lejos, un carro la esperaba, subió, se fue. Ella fue la última mujer que me gustó, en la última que pensé que podría ser el amor de mi vida, mi última posibilidad se fue corriendo, pero daba igual, solo era una ilusión instintiva, de todos modos ya no valía la pena, era demasiado tarde.

Volví a casa, abrí la puerta, pasé a mi cuarto, prendí la televisión otra vez. Un padre violó a su hija y después la mató; Otra congresista implicada en un caso de corrupción; Universitario perdió el clásico 4 a 0 en el Estadio Monumental; En lima la delincuencia ha aumentado a más del 60% en toda la ciudad. Apagué. Fui a la computadora, abrí el messengger, no había mucha gente, pero estaba la chica que me gustaba. Me habló contenta, le respondí cortante, total de nada servía. Me preguntó si estaba bien, le dije que sí, y me dijo qué iba a hacer esta noche...Lo pensé y le dije, tengo una reunión importantísima a la que no puedes ir, porque aún no te toca, no es tu tiempo, no me entendió, o quizás no quiso entenderme. Me dijo que estaba empezandose a enamorar, que había conocido a un muchacho increíble, le dije que iba a ser muy feliz porque se lo merecía, y que esperaba que ese muchacho tenga un corazón a la altura de su inteligencia. Me dijo que se iba, le dije que también yo. Me dijo que me quería, le dije que yo más, aunque se lo dije sin muchas ganas, sin efusividad. Me dijo que me cuidara, que ya hablaríamos al otro día, esperó que le responda pero no le dije nada. Se desconectó.

Almorzé, toqué guitarra, escribí una canción, le hize una melodía en el piano, la guardé, la grabé, se me fueron varias horas allí, que me sirvieron porque me despejaba, olvidaba todo.
Me quedé dormido, pasó una hora y media, me desperté, me sentí mal, me dolía el estómago, tenía náuseas. Ya sabía lo que era. Fui al bar, saqué ron, cerveza, wishky, bebí de cada uno, puse música suave, con letras algo tristes, me puse melancólico, empezé a llorar, fui al cuarto, abrí el cajoncito de mi velador, saqué un paquetito envuelto, me fui a la sala, lo abrí, me agaché, aspiré cocaína, me dio vueltas la cabeza, la música era más rápida, más desgarradora, dolía más, sentía que el momento estaba llegando, me acordé de la mañana fría, de la conversación del messengger con mi chica (que no era mi chica, y que nunca lo iba a ser por razones que ya expliqué y porque el amor tiene animadversión hacia mí) me acordé de el almuerzo, de la canción que escribí, de el último sueño que tuve (que fue el mejor de mi vida, era la antítesis de todo lo que había sido, vivido y pasado), pero definitivamente, me acordé del maldito día anterior.

"Ya no podemos hacer nada, tienes cáncer avanzado al estómago"
"Tienes cáncer avanzado al estómago"
"Tienes cáncer, tienes cáncer, tienes cáncer"

Tienescáncertienescáncertienescáncer.

Lloré mucho más, fui a la cocina, saqué un pequeño cuchillito, regresé a la sala, volteé mi mano izquierda, me vi las marcas, introduje el cuchillo una vez más, vi salir la sangre, sentí cómo me ardía, y lloraba y las lágrimas caían, se mezclaban con la sangre que salía a borbotones, esta vez fue más dolorosa que las anteriores, que las muchas anteriores. Volví a inhalar cocaína, mi pulso estaba acelerado, caí al suelo, me golpeé la cabeza con la esquina de la mesa de centro, no tenía más fuerzas ni más lágrimas ya, mi vida no dependía de mí.

Intenté coger el teléfono, lo logré, esta vez sí marqué los seis números, empezó a timbrar, contestó ella, mi chica, le dije que cómo estaba, me dijo que bien, que iría a encontrarse con su chico porque la había invitado al cine. La última célula que reconocía el amor en mí, murió. Le dije que se cuidara y que sea feliz, que ella era demasiado inteligente como para no haberse dado cuenta de las cosas, le colgué, llamé a mis papás, contestó mamá, le dije que estaba bien y que me iría por unos días, no le dije adónde, no me lo preguntó, era un milagro porque siempre me preguntaba en dónde estaba o a dónde iría, le dije que me despida de mi papá, que habían sido los mejores del mundo, y que si algún amigo llamaba, que les diga que yo me comunicaría con ellos.
Ninguno llamó, a pesar de que no sabían de mí hace 5 días. Cuando entré al messengger, nadie preguntó, no hablaron.
Medio inconciente del dolor físico e interior me levanté y fui a mi cuarto.
Prendí la lamparita, miré mi velador, me dolía como nunca el alma, el cuerpo, la mente, el corazón, me sentí más vacío que de costumbre, me acordé de las palabras del médico, (de que ya no tenía ningún sentido, de que siempre iba a ser un depresivo de mierda, un maricón, de que nunca iba a poder encontrar a la chica ideal, o que al menos alguien logre fijarse en lo que soy, por como soy, alguien en quien yo también me haya fijado, de que mis papás no iban a solucionar jamás sus problemas y que estaba arto de las pantallas, de las mentiras, todo por darme una "buena imagen familiar, un ejemplo", de que no iba a disfrutar jamás de mi sexualidad, de que nunca iba a poder componer bien una canción, de que no iba a terminar bien un libro porque no entendía o porque me daba sueño, de que no servía para ningún deporte porque hacía todos, pero ninguno bien, de que yo no era yo, sino que era otro yo viviendo en mí, que me restringió la vida, el placer, la felicidad, de que mi chica jamás se iba a fijar en mí) , abrí el cajoncito, apagué la luz, apreté mis dientes, tuve miedo, yo sabía qué era lo que me esperaba pero suponía que todo era mejor que estar viviendo en ese momento, metí mi mano, saqué la pistola, lloré mis últimas lágrimas, me arrepentí e inmediatamente me dije que no podía ser tan maricón, justo cuando iba a demostrar por primera vez a todos que era valiente, dudé, hasta antes de mi muerte la indecisión estuvo en mi vida. Después de que me convencí y alejé un poco mi miedo volví a dudar: ¿Me reviento la sien o me perforo la garganta?
¿Me reviento la sien o me perforo la garganta?
¿Me reviento la sien o me perforo la garganta?
¿Me reviento la sien o me perforo la garganta?

Decidí.




Me perforé la garganta.
No sentí casi nada, no pensé en casi nada, solo sentí una presión inmensa un segundo antes de disparar, y después nada, y así me fui, así me maté, así me suicidé, así me suicidaron. Me suicidaron porque soy tan cobarde que le tengo que hechar la culpa a otros de todo lo que me pasa, hasta en el día de mi muerte, o de mi suicidio.


Vi mi cuerpo caer al suelo, la sangre salía de mi boca, no me movía, me quedé ahí horas. Al otro día el teléfono sonaba, obviamente nadie contestaba, nadie iba a contestar, a la tarde mis papás llegaron, abrieron la puerta, preguntaron por mí, nadie les contestó, pasaron por la sala, vieron las botellas, vieron polvo blanco en el sofá, entraron a mi cuarto y me vieron tendido en el suelo, aún con un hedor terrible, muerto, muerto, muerto.
Se quedaron impávidos, espantados, mi mamá lloró, los nervios se le alteraron, gritaba, se tiró al suelo, me abrazó, pidió que vuelva, se jalaba de los pelos, golpeaba la pared, el piso, se arrancaba la ropa, se preguntaba ¿Por qué?, se ahogaba en su llanto mientras que mi papá no decía una palabra, miraba con los ojos rojos, llorosos, movía la cabeza, intentaba calmar a mi mamá sin decir una palabra, no se explicaban el por qué, nunca lo han entendido y nunca lo van a entender.
Hoy me están velando, desde que se han abierto las puertas ha llegado muchísima gente, amigos, compañeros, conocidos, del colegio, del barrio, de la universidad, primos, amigos de mis amigos, familiares, en la sala no entra nadie más, en la sala están todos por mí, pero creo que demasiado tarde.
Nunca di señales de nada, yo lo sé, nunca mostré lo que realmente soy, lo frágil que era, siempre quise ver a todos felices, era la manera más lógica para mí de sentirme feliz, era como si envidiara sanamente los logros de los otros, como si me identificara, como si dijera que nunca podría ser como ellos, pero ayudándolos, sentía que podía identificarme y ser parte un poco de la felicidad. A mi velorio han ido muchas personas, y probablemente mañana me entierren, o me cremen, o lo que fuese, y en tres días la vida siga igual, porque es así, vivimos para lo mediático, para lo oportunista, tal vez algunos me recuerden más, otros menos, otros ni se acuerden de quién fui, pero eso no importa, igual yo desde donde estoy los voy a cuidar a todos, sin distinción, al menos hasta que sepa a dónde realmente me voy a ir, porque supongo que estoy en la trancisión de la transición, que es la vida misma, estoy al límite. Los voy a cuidar porque se lo merecen, a pesar de todo, porque me han mostrado la felicidad, aunque yo no la haya podido vivir, si la he podido ver y saber que existe, y también cuidaré a los que se sienten solos aunque estén llenos de gente y de ropa y comida, para que no pasen lo que yo pasé, espero que funcione, solo así sabré si realmente mi vida ha servido de algo para que ahora en la muerte empieze a tener esa felicidad que siempre he soñado tener y que nunca pude alcanzar.
De todos modos, gracias a todos por ser lo que son.

Ayer me deprimí.
Ayer inhalé cinco gramos de cocaína durante la noche.
Ayer me corté el brazo con un cuchillo de cocina.
Ayer lloré hasta que mis ojos se secaron.
Ayer me suicidé.
O mejor dicho, me suicidaron y todo sigue igual.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

No juegues.
No juegues a que eres feliz conmigo.
No me digas que te vas a quedar si siempre terminas yéndote.
Si siempre te quieres ir como si no importara todo el tiempo que hemos tenido.
No me digas que soy el único
No lo digas, silencio, ya no lo repitas.
Porque tu sabes perfectamente que no es cierto, que te comparto y me duele.
Abrázame por última vez.
Yo sé que el hastío te ha matado, ha hecho que el cariño muera.
La monotonía, tu dices que es la monotonía
pero yo sé la verdad: Ya no me quieres igual.
No me grites, no intentes esconderte en el eco fuerte de tu voz
Tu mirada te delata. Te conosco hasta el cielo, sé que intentas pero no puedes.
No divagues entre esos pensamientos que te estan atormentando
ya no más.
Por favor, ya no más.
No pienses que voy a llorar, que lo voy a hacer difícil.
He aprendido que las cosas suceden y punto, que lo más difícil de terminar
no es haber empezado;
lo más difícil es aceptar.
Está bien, pequeña. Acepto que he perdido
que el mundo se me está oscureciendo y que no te voy a ver más
pero ya deja de gritarme, no seas dramática.
Yo te amaba y tú lo sabes.
No me importas, tal vez solo esta noche,
ya mañana no, ya no.
No trates de consolarme, de decirme que encontraré a alguien en el momento ideal,
ya estoy aburrido de escuchar siempre lo mismo
de soñar con la persona que jamás va a llegar.
No seas hipócrita y digas que ha sido la mejor experiencia,
guárdate tus palabras, olvídate de mí
aunque yo sepa que tal vez nunca yo me olvide de ti.
Cuelga el teléfono por el que me miras
estoy harto de estar en la misma situación
No quiero verte, entiendeme.
No quiero escuchar tus estúpidas explicaciones
No quiero que me digas que vas a venir, que vas a volver por mí
no me llenes de esperanza...
No voy a dejar de pensarte, aunque siempre quiera hacerlo.
No me niegues que me traicionaste, que no cumpliste lo que me juraste.
No me beses, no me señales, no me hables, no me llores.
Yo estaré bien ahora que todo acabó...te juro que estaré bien.
No te mueras.
Es muy tarde, ya lo sé, pero prométeme de allá arriba me vas a cuidar
aunque nunca cumpliste tu promesa
y te fuiste.
Y me dejaste, me heriste, me mataste
Y te odio.
Y te amo.
Y te vuelvo a odiar.
Pero te amo más.
Y no pienso dejar de hacerlo hasta el día en que te encuentre.
Porque pronto iré por ti.
Aunque tú no le hayas podido ganar la batalla a tu maldito
ORGULLO.

lunes, 31 de agosto de 2009

Homo Chivens

El hombre es un ser social por naturaleza. El hombre no ha nacido para estar solo, es parte de una sociedad, necesita relacionarse para lograr su desarrollo. El hombre es un animal social. Un social animal. Un animal en escencia. Un completo animal.
El hombre no puede vivir solo, no era bueno que esté solo, por eso han puesto a la mujer. Hay dos vertientes para esta teoría: La Religiosa y la Científica.

La religiosa dice que la mujer salió de la costilla derecha del hombre, es por esto que, como el peruano promedio de por sí es muy religioso (ya sea católico, ecuménico, testigo de jehová o de pare de sufrir) no tiene su enamorada, sino tiene su "costilla". Probablemente no hayan reparado en este dato y sea algo que inconcientemente todos lo tengan porque gracias a los españoles el promedio peruano siempre anda de rodillas o adorando a alguien, por eso somos tan zalameros, tal vez.
No entremos en estas vagas consideraciones, vayamos al punto neurálgico de la presente epístola, si quieren llamar a este mamarracho, de alguna manera.
La otra vertiente es la científica, que dice que el hombre y la mujer decienden del mono, del gorila, del chango, de como quieran llamarlo. No precisa con exactitud el origen del hombre y la mujer y su diferencia en el ámbito sexual, en fin, da igual cualquiera de las dos.

La mujer fue creada para la compañía del hombre. La mujer nunca debe participar en la política según platón; pero platón guardaba un secreto con el que se daría inicio a una revolución, la más grande de todas las revoluciones que se ha dado sobre la faz de la tierra, la llamaré "La Revolución del pipilín invertido".
Platón decía que las mujeres nunca deben participar en la política, no porque sean inferiores, sino por envidia.
Platón era un gordito envidioso. No le decían Platón por su ancha espalda, sino porque en realidad tenia cara de plato grande, pero finito. Platón era finito. Yo sé que él fué el primer "homo chivens" de la edad antigua, la historia comienza por él, gira en torno a él.

Es así como filosóficamente se inicia la etapa del despertar sexual en una teoría más compleja a la que llamaré "La teoría de los orígenes del homo chivens: Una nueva manera de ver la mariconada desde un punto de vista filosófico"

Así empezaron los grandes a ver las cosas distintas: Los pajaritos de colores, las maripositas con lucecitas destellantes, las florcitas amarillas. Así se vieron atractivos y se gustaron hasta llegar a lo que son ahora: Un fenómeno social. Pasaré a dar algunas características de un claro homo chivens:

-El homo chivens es un ser social por naturaleza y por naturaleza es invertido.
-A este ser no le importan las mujeres porque estas persiguen a sus hombres, y no les dejan nada, son envidiosas (o envidiosos o término medio) y resentidas, solo interactúan con seres de su especie.
-Son de especie indefinida, algunos les llaman cabros, otros gays, otros maricas, otros rosquetes, no se alarme, si lo llaman así en la calle siéntase orgulloso de pertenecer a un fenómeno social que tiene miles de años de antiguedad y que tuvo su origen en un filósofo gordito que le gustaba la cochinadita.
-El nombre científico de la especie es "Homo Chivens", que proviene de las voces Homus, que significa Marica y Chiveines que significa Tú. O sea el homo chivens no es mas que un marica tú.
-Siempre escuchan musica lentita, usan lentes y cuando se enamoran pintan estrellitas color azul o verde y las pegan en sus paredes para recordar a la persona amada, que por lo general es algún muchacho apuesto o algún feo con plata.
-Dentro de las profesiones predilectas de esta especie está la de doctor en peluquería con especialidad en peinado y laciado japonés, porque se mueren por tocar cabellos, como ya mencioné líneas atrás, el impulso primigéneo que promueve la más álgida pasión de inquina en el homo chivens es La Envidia, por eso se pasan envidiando el cabello y las cejitas perfectas de sus eventuales clientas.
-El homo chivens se clasifica en: El Asolapado, El Medio Rosquetito y el Profundo.

El asolapado es el más común, el que nunca dice nada, el que en cada fiesta tiene un promedio de 4 aventuras y el más popular con las chicas, necesita rodearse de mujeres y sentirse un toro de lidia para que no sospechen que se le moja la canoa.

El Medio rosquetito es el de los ademanes, el de las manos en la boquita, el de las miradas tiernas, la quiñadita de ojos, las manitos perfectitas, el que cuida su cuerpo, se baña con leche, se peina y se plancha el cabello, el que hace muay thay todos los días para mantenerse en forma, el que corre 5K todos los días, el que nunca toma cerveza en vaso de plástico, el que fuma kent porque el marlboro muy fuerte, el que detesta el ruido, el que camina como patito, el que se mira mil veces al espejo, el que abraza a sus amigos, el que da besitos con los labios juntitos, el que dice "Ay qué diver, qué boni te ves, estás regia, que lindo te queda ese pantalón, esa blusita te entalla divine", el medio rosquetito está a un paso de ser profundo.

El profundo es aquel que ya no tiene perdón de Dios, la escandalosa, la locaza, la desatada,
El profundo es aquel que vive la vida loca, la que camina ajustadito y que canta canciones de gloria trevi a cada rato. El profundo es el que se viste con pantalones talla 28 y entra como sea fajadito, aunque sea una bolita de grasa andante.

Como ven, la mariconada es un fenómeno que no tiene límites, es una compleja teoría que me he permitido esbozar en breves palabras, sobre el origen de el homo chivens, que es un animal, una fiera, una gata que te aruña y que aruña a la sociedad y que sufre la incomprensión de la mayoría de personas (mujeres sobre todo) porque no tienen acceso a una información de lo que realmente es un gay.
Mi vecino es maricón y yo no lo margino. Es más, en él me inspiré para iniciar este estudio casi científico, y entender que la mariconada es el pan nuestro de cada día que más vemos pero del que menos podemos dar cuenta, y cuidado, porque probablemente usted tenga muchos amigos así de esta especie y no lo haya advertido, es que están sueltos en plaza (o sueltas?) y en cualquier momento, cual vampiresas, iran por nosotros al ataque.
Cuidado.
He dicho.