-Vamos al taco.
-Vamos, pero pásale la voz al pollo y a su primo.
-Carajo, characato, pero no tengo plata-Dijo Bracy.
-Vamos nomás, que su primo del pollo ponga.
-Habla bonito, oye, todavía no aprendes bonito el español.
-Pero si yo hablo bien- Dijo Characato.
Caminaron desde la esquina del movimiento, un lugar obligado, un punto de encuentro desde hace varios años, para empezar la movida nocturna en Marcona. Cuentan que hace muchos años, cuando recién se descubrió el yacimiento de hierro en ese lugar y se había iniciado la sustracción para exportar, venían desde distintos lugares del país, distintas prostitutas hermosas, para satisfacer a los marineros o capitanes y a los altos funcionarios de las empresas que trabajaban allí, estas señoritas del sexo fácil eran las más solicitadas e incluso movilizaban a muchos caballeros desde muchos puntos, que, hacia los años 70, llegaban a Marcona, famosa también por sus playas vírgenes y lugares místicos.
Siguieron por una de las principales avenidas que conecta el centro de Marcona con la carretera que lleva hacia el desvío para Ica o Arequipa, y por el otro lado, es la médula de todas las zonas que se interconectan con ella. En Marcona no hay urbanizaciones, hay zonas, en los buenos tiempos, cuando operaba la "Marcona Minning Company" se construían cuadras de casas, las cuales bautizaron como "pabellones", con dos plantas y aproximadamente 10 casas en cada una de ellas. La empresa le otorgaba al trabajador una casa en el primer o segundo piso, para que pueda vivir con su familia. Tenían tres dormitorios, cocina, sala, comedor, cuarto de baño y de servicio y un pequeño espacio en la parte trasera de cada casa, el cual podía ser usado para tender ropa o tener algunos animales. A las espaldas de estos pabellones no había nada más que un camino oscuro y los espacios de guardado de cada casa, además una llave de luz general que jamás se apagaba porque dejaba sin electricidad a todos.
Las navidades eran una fiesta, se unían todas las cuadras de cada zona y hacían bailes en la pista, la misma empresa brindaba servicios gratuitos de pintado de fachadas y refacciones, el recojo de basura era puntual y las pistas estaban en perfecto estado, abundaban áreas verdes y diversas comodidades para todos los habitantes. Eran tiempos buenos, se trabajaba mucho, pero jamás excedían las ocho horas. Un ómnibus de la empresa recogía en cada esquina de los pabellones a los trabajadores, pasaba toda la ciudad y los llevaba hasta su lugar de trabajo, ya sea en la mina o en la operación de maquinarias, y aunque este sistema continúa hasta el día de hoy, ya nada es lo mismo.
En el gobierno nefasto de Velasco, se nacionaliza el yacimiento, conviertiéndose en "Hierro Perú", fuentes históricas señalan que el propio presidente se negaba a la medida pero que la presión dirigencial de una étile del sindicato de trabajadores y el ministro de Relaciones Exteriores Edgardo Mercado Jarrín, influyeron para que se tome la medida, el propio presidente entonces, pidió a su ministro que se encargue del problema.
Durante esos años posteriores a la nacionalización, hubo una ola migratoria puesto que las condiciones de trabajo ya no eran las mismas, había salarios paupérrimos y baja calidad de vida: la ciudad perdió el color y el misticismo de antaño. En 1992, el gobierno de Fujimori privatizó el yacimiento, la transnacional China "Shougang" inició sus operaciones, entonces, el centro minero pasó a llamarse "Shougang Hierro Perú". La consecuencia fue la explotación de trabajadores, las constantes huelgas y el abandono de las casas, zonas desaparecidas y pabellones que más parecen de terror, en un estado de abandono y olvido, de los buenos tiempos, solo quedan recuerdos, aunque la alegría de su gente jamás se pierde.
Caminaron aproximadamente 15 minutos, a paso lento y como envolviéndose en la noche, el negro Bracy y el Characato ( Que era vecino del pollo, desde su infancia, hasta que se fue a estudiar a la UNSA y volvió amando el Misti y el rocoto relleno) iban sin prisa, recién empezaba la noche. Desde la parte baja, se pararon en la entrada de la escalera ancha de cemento que conduce al segundo piso donde el Pollo y su primo vivían, silbaron y ambos salieron rápidamente con casacas impermeables y doble pantalón. El viento que corre es inclemente.
-Vamos al taco- Propuso Bracy.
-Vamos pues.
-Qué, ¿Apuestita?
-Cachorros- Dijo el Pollo.
El único salón de billas que hay en Marcona está al costado de una cantina y en una de las calles más movidas e ilegales del puerto. A tres casas se puede ver la entrada de un callejón desafiante, raído por el paso de los años, un antro de mala muerte que es conocido como "el callejón Cabrera". Aquí se mezclan familias que viven en casas apiladas y construídas a la fuerza, hechura de los propios ciudadanos y no de las autoridades y funcionarios de la minera. En este lugar se microcomercializa la droga que se vende en las playas y en las partes traseras de los pabellones, también es un prostíbulo que funciona las 24 horas del día previa cita con algún magnate al que se le tiene que pagar por el servicio. Es una serpentina de casas en cuyo final, al otro lado de la calle, se puede divisar la parte trasera del gran mercado del puerto. En sus paredes hay graffitis y perros enjutos, esmirriados, que hacen de guía cuando uno teme perderse. Lo paradójico que que en medio de la cantina, del callejón Cabrera y del billar, haya una estación de policías con oficiales sentados siempre, fumandose cigarrillos y escuchando algún vals o algún bolero y observando con nostalgia el otrora cine "Bahía" en el cual se proyectaban, en los años 70 y 80, las mejores películas del cine mexicano o las nuevas del americano.
-Los he traido acá por una razón- Inició la conversación Bracy, mientras ponía tiza en la punta de su taco.
-¿Qué has hecho ahora, negrura?
-Estoy cagado, pollo.
-Eso no es novedad, tienes un negro destino.
-En serio, les cuento. ¿Se acuerdan que estaba trabajando en una empresa de cable?
-Claro!-Dijo el primo- Recuerdo perfectamente que trabajabas como cable.
-Jaja, qué chistoso, en serio pues.
-Sí lo recordamos.
-Bueno, lo que pasa es que hace algunos días renuncié porque, ustedes saben, he conseguido un trabajo como gerente general del departamento de electricidad de marcona, entonces...
-Un ratito, un ratito-interrumpió el Primo- cual gerente general oye, bien que vas a ser pela cables.
-Bueno, lo que fuere, entonces, ayer un señor me llamó a mi celular, y me pidió que si por favor podía instalarle cable en su casa, pero que no quería que nadie se enterara, el vive al costado de la empresa donde trabajaba, a dos casas, le dije que ya, así como a la una de la madrugada me subí al techo y de la misma parabólica, saqué un anexo y lo conecté a un cable que iba directamente a los televisores del tío. La huevada me había salido bien paja, porque no hubo ni un "chis" ni un rayito ni nada, pensé que iba a quemarme, pero igual ya sabía como trabajar eso. Me pagó y me fui, al otro día me llaman temprano y me dicen "negro, la cagada, te están buscando huevón, han reportado que anoche como a las dos de la mañana y media, la antena parabólica de Cable Marcona ha volado, qué has hecho, mierda." Creo que puse el positivo en el negativo, la he cagado porque dejé a todo Marcona sin cable y al tío sin televisores, porque según me dijeron, también explotaron...
(Hubo un silencio corto)
-Puta que eres pendejo, negro.
-Jajaja, (estallaron en risas) cómo se te ocurre, mi querido Peter Ferrari, hacer semejante idiotez, ¿tú no sabes que por eso te deben estar buscando, hasta los de la Interpol?
-He venido a despedirme, mañana me voy de viaje.
-Carajo, encima eres correlón, todas las de negro tienes.
-Oye, qué quieres que haga, si me chapan, me jodo.
-Y ¿Cuánto te pagaron por hacer ese chiste?
-Cincuenta maracas.
-Estás con plata negro, vamos a tomar unas chelitas, pero por atrás nomás, no vaya a ser que te vean y te jodes. Mírate, estás blanco, negro huevón-Dijo characato.
Bracy era un tipo seguro, conocía a casi todos en Marcona, educado, amable, siempre presto para ayudar, dueño de un carisma y de un sarcasmo voraz, era un mil oficios, se había metido en cuanto trabajo pudo, pero no era ningún ignorante, gustaba mucho de la lectura y de hacer vida bohemia.
Antes de desgraciar el sistema de cable en Marcona, trabajó limpiando postes de alumbrado público y reparando líneas de teléfono. Del primer trabajo se fue porque un buen día había subido hasta lo más alto con su trapito y sin arnés, era casi de noche, de pronto una inusual garúa cayó sobre el puerto, al hacer contacto con un cable suelto del poste, el pobre negro se electrocutó y se puso más negro de lo que ya es. Bajó cogido del poste como mono y aún temblando, en los últimos metros de la caída, tomó más impulso y cayó mal, se fracturó el pie y no pudo trabajar por algunos meses.
Después de recuperarse, fiel a su estilo, siguió retando a las alturas. Reparaba líneas de teléfono, trabajo poco exigente, puesto que, por lo general, la telefonía local funciona muy bien allá. Entonces ideó una forma de hacer más dinero y puso el primer locutorio de llamadas en Marcona: "Llamadas aéreas de emergencia, llamadas,llamadas" Se trepaba de una troncal desde donde partían las líneas para toda una zona y con un teléfono de prueba, se ponía a hacer llamadas locales, nacionales e internacionales a cuenta de la compañía de teléfonos. De pronto, uno pasaba a cualquier hora, y veía al negro trepado en lo más alto de un poste y con un teléfono negrito como él, del tamaño de un ladrillo y haciendo llamadas encargadas, a un sol o dos la llamada, depende del lugar del destino y del tiempo. "Oye Bracy, qué haces tan arriba, huevón?" , "acá pues, trabajando! más tarde vamos a la playa, qué dices?", " Ya pues, pero a qué hora sales, para avisar a la gente" , " No sé, yo te llamo!", "No tienes saldo", " Y qué chucha crees que estoy haciendo acá arriba, más bien, no guardes el número que aparesca" y así, se pasó varios días en distintos puntos del puerto, llamando y llamando, hasta que le cayó la ley y tuvo que correrse a Nazca porque los de la empresa de telefonía lo querían linchar y les debía un montón de plata, que obviamente, jamás iba a poder pagar.
Se fueron a tomar algunas chelitas en unas bancas oxidadas que estaban en un parque de arena, desde donde había una vista espectacular al cielo de Marcona. Un cielo estrellado, sin nubes, con una luz diáfana que se refleja en cada una de las casas, la luna se ve más cerca y a lo lejos, la arena se pierde poco a poco, como si las estrellas la guiaran para terminar en el mar, la resaca de las olas se oía en medio de la madrugada, del humo del cigarro y del alcohol.
-Puta que tengo frío.
-Yo también negro. Y extraño a mi chica-Dijo el Primo.
-¿Tan sentimentales? yo también extraño a la mía-Suspiró el Pollo- ¿Y tú, Characato?
-Ni me hablen, por eso me vine de vacaciones, me puso cachos con un patita de industrial.
-Estás cagado, te daré un sabio consejo...nunca dejes lo que quieres ni lo que tienes, por una mujer.
-Ese negro, estás inspirado.
-En serio, si vienes, que sea a estar con tus patas, a huevear, a chupar, a distraerte, qué se yo.
-Sí, tienes razón, ya fue la melancolía.
-Bien dicho, carajo.
-Se han acabado los puchos, Pollo, cómprate más.
-Tengo una mejor idea-Pensó Bracy.
-Carajo, no jodas negro, otra de tus huevadas no pues.
-Qué ¿arrugan?, les propongo bajarnos pabellones, la gente recién está yendo a sus casas, sería divertido.
-Puta que eres terrorista negro, a ti te han debido llamar del MRTA o de Sendero.
-Vamos pues, de ahí yo me jalo a un asunto.
-Vamos pues-Animó el Primo.
-Será...
-Negro, ¿a qué asunto? -preguntó Characato.
-No seas sapo, serrano conchatumadre.
Raudamente se separaron para no levantar sospechas y se volvieron a encontrar por una zona llamada "Las Islas" donde había la mayor cantidad de personas despiertas, el negro era un estratega, hizo un plano, "vamos por Las Islas, nos bajamos tres, después subimos por la zona "O" y salado pollo, el pabellón de tu vieja también paga pato, luego subimos por la zona "P" y terminamos en "Las Colinas" volverían a casa pasadas las tres de la madrugada, los nervios atacaban a todos, menos al negro.
Bajarse pabellones consistía en desactivar la llave de luz que había en la parte trasera de los pabellones, dejaba a todas las cuadras sin suministro eléctrico, la razón de ser era sencilla: En Marcona casi jamás faltaba la luz, salvo cuando había emergencia, que se corte era un presagio de malas cosas.
-¿Listos? no arrugen mierdas, yo me encargo de bajar las llaves y desconectar los cables.
-Para eso chambeas, negro de mierda, todo lo que aprendes-Susurró Characato.
-Cállate carajo.
Se juntaron e hicieron una línea y muy despacio, cubriéndose las caras, se perdieron entre la oscuridad, evitando a los huachimanes que rondaban a esa hora. El negro se puso un pasamontañas y los demás se cubrieron con una capucha, se dividieron, dos casi en la esquina, y Bracy con el Pollo para bajar la llave.
El primer pabellon era un conjunto de casitas con cuadraditos iluminados, de un momento a otro, todo a oscuras.
-!Ya lo bajó!
-!Corre conchatumadre!
-Negro, ¿estás con pasamontaña o me estás hueveando?
-!Corran!
Un huachimán empezó a pitar por toda la cuadra mientras que los cuatro compadres corrían por separado, se perdieron entre la noche y en un par de minutos llegaron hasta el siguiente parque: el de los columpios, la zona "O".
-Mi vieja debe estar tomándose un cafecito, no sean así.
-Cállate carajo.
-Ese negro, puro diente, la cagada.
-Shhh...
-!Corran!
Otro seguridad tocó el pito y algunas gallinas empezaron a cacarear en medio de la bulla de los zapatos, se dividieron y el pollo tropezó, a unos veinte metros venía el huachimán en bicicleta, corrió lo más que pudo por la avenida principal pero entró en cuenta de que había un callejoncito cercano por donde no podía entrar con bicicleta y que lo llevaría justo a donde habían quedado. Entretanto, a lo lejos pudo ver un grupo de personas saliendo de sus casas, asombrados por la luz.
-Ahora sí, la última de la noche, tengo una mejor idea.
-¿Qué vas a hacer negro? - Lamentó cansado el Primo.
-Síganme.
-Te seguimos siempre, oh, señor de los milagros.
-Ya San Martincito, vamos pues.
-Ah, están chistosos, a ver si van a poder correr ahora.
La caja de la llave del pabellón de la zona "P" estaba con seguro, una cajita lo cubría, Bracy sacó una llave maestra y palanqueó, introdujo la llave por la cerradura y logró abrir la caja.
-Eres un chucha, oye.
-Son las llaves maestras de la ciudad.
-¿y cómo carajos las tienes?
-Soy amigo del alcalde, pero para trabajos de refacción, jamás sería para robar.
-Ah ya, lo sabemos, eres un zambito honrado, descuida.
-¿Listo?
-Listo!
-Corre!
A lo lejos otras dos sombras esperaron hasta que estén los cuatro para que corran juntos, cuando de repente, Bracy vociferó:
-Temblor! Señora, ayuda! Se sale el mar, se sale el mar !
-Cállate negro de mierda, la estás cagando !
-Señora, temblor! Se hunde la costa!
-Callen al negro, oye...
-Se sale el río!
-En Marcona no hay río, negro imbécil !
-Se me corre la media, señora, temblor !
-Tres huachimanes, la cagada, corran!
-Eso es chicos, qué divertido es escapar de la justicia!
-Cállate negro reconchatumadre, que por tu culpa nos estamos yendo a la mierda!
-Nos agarran, nos agarran, mamá, qué va a decir mi mamá!
-Dos a la derecha y dos a la izquierda, nos encontramos en la parte de atrás de la canchita de fútbol de Las Colinas, rápido.
Se dividieron en el acto, vieron que los huachimanes los habían rodeado, ellos también se separaron, el negro y el pollo corrieron por distintos pabellones que hacían llegar a Las Colinas, estaban seguros porque habían perdido de vista a sus perseguidores, solo tenían que asegurarse de mantener la distancia. El problema estaba en el primo y en characato, que no corrían tanto y que eran medio ciegos, el characato, en un momento, desapareció. Al percatarse de esto, el primo se detuvo y se escondió para que no lo vean.
-¿Dónde mierda te has metido, characato?
Desde algún lugar remoto, se oyó una voz cortada, como ahogada.
-Primo! acá, ayuda!
-Carajo. dónde te has metido...
-Acá primo! a tu derecha!
-No me huevees habla bien, nos están siguiendo...
-Acá , en el bote !
-En qué bote !
-La basuuuuuuuuuuura.
De pronto divisó la cabecita del chacaracato, llena de papeles y desperdicios.
-Carajo, qué mierda haces ahí, qué asco eres.
-Me seguía y me desvié y me metí un clavado de aquellos, primo. El huachimán siguió su camino y ni cuenta se dio.
-Eres un huevas tristes, ya sal rápido que nos esperan, felizmente estos tachos miden metro y medio.
-Si hubieras visto mi clavado, una cosa impresionante.
-Quita, cochino.
Se encontraron todos donde quedaron, el negro fumaba un cigarrillo de lo más tranquilo, el pollo aún seguía algo nervioso.
-Tanto se han demorado?-Reclamó Bracy.
-Carajo, el huevón de characato de metió de cabeza al tacho de la basura.
-Jajaja, y por qué?
-Por imbécil.
-Es que me venían persiguiendo y no tenía dónde esconderme y tuve una brillante idea sí o no?
-Eres un hueveras, bueno en fin, ahora sí tengo que irme, nos vemos mañana gente, y hagan ejercicios pues, que para mañana la misión es dejar sin luz la casa de los funcionarios y bajarnos la central eléctrica de todo Marcona, ya tengo las llaves.
Todos miraron a Bracy y le dijeron en coro, al mismo tiempo, mientras se daban vuelta para irse:
-!Te vas a tu mierda, negro!
sábado, 14 de agosto de 2010
lunes, 28 de junio de 2010
Introspecciones suicidas II

Yo soy tan común como ver a un loco calato andando en pleno Jirón de la Unión. Yo soy tan común como ver a un chofer de combi bajandole un billetito a un policía para que no le ponga la papeleta. Yo soy tan común como salir a chupar un sábado en la noche y regresar a casa con el pan a las 8 am.
A veces, yo me quiero, a veces, no.
Me gustan los días oscuros y tengo problemas de sueño, amo el invierno y fui depresivo algún tiempo. Tomé pastillas para dormir, fumé casi una cajetilla diaria y después me enamoré perdidamente, o quizás no, también hice daño y terminé estropeando todo, el gran error de mi vida, jamás debió pasar, en resumen, siento que soy consecuencia de mis propios actos propios de la inmadurez de mi edad adolescente.
A los 20 ves la vida de otra manera, ya no andas con rodeos y no haces drama de todo, la vida tiene que ser muchísimo más simple y no es lo mismo enamorarte a los 15 que a los 20. A pesar de los cambios, la intensidad con la que vivo no la he cambiado nunca, aunque a veces me fallen los cálculos sobre todo en el amor.
Me acuerdo perfectamente desde el primer día que te conocí, en esa fiesta a la que no iba a ir, esa noche elegante en la que faltaba alguien para completar el lugar vacío que había en tu mesa, recuerdo que llegué y te vi y jamás he sentido otra vez esa mirada sobre mí de nadie más, quizás cuando la vuelva a sentir sabré que me he vuelto a enamorar, porque no te conocía ni siquiera un minuto, pero esa mirada fue todo. Me acuerdo que te vi después de un par de días, en un club por algún lugar perdido de Lima y fui a buscar a tu mejor amiga, tras los lentes oscuros en cuyos cristales se reflejaba el sol, escondía la mirada más tímida que le di a alguien, tú pensabas que yo no te veía, y me mirabas con descaro, me buscabas, y yo también, pero después de eso, todo cambió, nuestra historia se suspendió y pensé que todo pasa por algo.
Tenía que viajar, no podía quedarme en Lima, se lo dije a tu mejor amiga, ella no estaba dispuesta a soportar una relación a distancia, quizás ahora yo tampoco lo haga, me sería muy difícil, tú me dijiste que todo estaría bien, que la olvide, que era mejor así y estabas mañana, tarde y noche en mi celular, en mi teléfono fijo y en mis redes sociales, hablabas de ti con autosuficiencia, como para conocerte mejor a propósito, y lo conseguiste, me preguntabas siempre ¿cómo estás? ahora quizás ya no lo recuerdes, no importa, si llegas a leer esto, te vas a acordar.
6 de la mañana de algún día de hace unos años un mensaje en el celular.
"¿Cómo amaneciste? espero que bien, yo me acabo de despertar y anoche soñé contigo, me encantó, ahora en un ratito me voy al colegio, espero verte pronto, ten un lindo día ¿sí? te quiero niño."
Perfecto, yo no tenía la mínima intención de estar contigo, creo que tú me conquistaste primero haciéndote notar, y yo no me daba cuenta hasta que un buen día mensajeando mientras estabas en la playa me dijiste " Eres un niño increíble y lindo, le puedes gustar a cualquier chica, y yo si fuera una de esas chicas, no dudaría en estar contigo" eso cambió mi manera de pensar, me acuerdo que desde ese momento empezamos a hablar distinto, a recordar cómo nos conocimos, y tu mejor amiga (que pasó a ser una entrañable amiga mía también) me decía que éramos la pareja perfecta, que tú y yo habíamos nacido para estar y, es más, que si yo estuve con ella, fue porque era necesario que eso pase para que al final tú y yo nos encontráramos. Creo que no se equivocó, quedamos en salir, me moría de la verguenza pero daba igual, quería verte.
Llegaste en el carro de tu papá y yo te esperaba en la esquina de un lugar céntrico donde flamean miles de banderas, en ese tiempo, con un sol radiante. Yo tenía un polo blanco, Jean y Converse. no podía haber ido más simple, tenía varios kilos menos, quizás te acuerdes, cruzaste la pista, no sabías a dónde mirar, cuando llegaste a la esquina caminé un poco, caminaste despacito, me mirabas y no sabías qué hacer, yo tenía miedo, confieso que por un momento pensé que ibas a salir corriendo pero de pronto te acercaste y no dijiste una sola palabra, no me saludaste, solo te acercaste y yo también lo hice, despacio, sentí ese perfume Givenchy que aún guardo y cuido con especial cariño, me encantaba, tus labios estaban sobre los míos y no habíamos dicho absolutamente nada, cerramos los ojos, fuimos felices y nos dimos un tierno primer beso en medio de la gente, de los carros, de la bulla, de todos, ¿Tú notaste eso? yo no, es como si no hubiese habido nadie, solo tú y yo, fue el beso más dulce que me han dado, no miento ni exagero, después me abrazaste fuerte, muy fuerte, y yo también, te dije que te quería y que estaba feliz de estar en ese momento y en ese lugar, me dijiste que no te arrepentías de estar conmigo ahí mismo, te tomé de la mano y nos fuimos caminando, me reí de la situación y de la gente y tú tambien, pasamos por mil embajadas por todo San Isidro, hablando de todo lo que no podíamos por teléfono, fuimos al cine, salimos de noche, caminamos por las avenidas sin saber dónde estábamos, nos despedimos, nos mensajeamos a los dos minutos, ¿estabas bien? sí mi niño, estoy bien, ¿y tú? yo camino a casa, mi papá me recoge, como siempre; está bien, cuídate, hablamos por messengger más tarde, ¿te parece? perfecto, al rato, te extraño, yo a ti, este día ha sido mágico, ya lo creo, y después hasta muy tarde, era muy feliz.
Ya estábamos, pero necesitaba decírtelo, tú me vas a entender, te recogí del colegio y nos fuimos rapidito, tenías varias cosas para mí, siempre fuiste tan detallista, tan preocupada, eras mi chica, mi mamá, mi abuelita, mi amiga, eras todo, absolutamente todo. Te sentaste y cruzaste las piernas, tu figura delgada se veía perfecta con tu uniforme y tu peinado, tu rostro aún de niña, te tomé de las manos y me puse de rodillas, te di una flor y te dije si querías estar conmigo, casi lloras, me abrazaste y me dijiste que sí, que para siempre, nos besamos otra vez y leí los miles de papelitos que me habías hecho, comí el chocolate que me regalaste, salimos pronto de la mano y nos fuimos a caminar a Miraflores como siempre, felices, quizás fuimos al cine (tú me enseñaste a ver más cine, yo lo odiaba, pero contigo me gustó, te confieso que casi no he ido al cine desde que ya no estamos y no sé si quiera volver a ir si no es contigo) quizás fuimos a ver el mar, amabas ver conmigo el mar, sentarnos en nuestro lugar que sabes perfectamente cual es, aunque de repente ahora ya no tenga el mismo significado para ti, no importa, yo me acuerdo que cuando había calor te tomaba de la mano y nos quedábamos callados viendo la inmensidad hacia el fondo y soñábamos con vivir y despertar todos los días viendo ese mismo paisaje que nos unió alguna vez; cuando había frío, te abrazaba fuerte y me pedías que no te falte nunca, no decías nada, solo bastaba que me mires para entender que no necesitabas palabras, solo querías sentirme cerca.
Nos conocíamos de memoria, como si fueramos hermanos, nos predecíamos, recuerdo perfectamente que cuando me molestaba algo, tú me preguntabas qué me pasaba, yo como siempre y como todos, te decía que nada, y me lo preguntabas mil veces, y yo mil veces nada y me decías exactamente lo que me molestaba y yo te preguntaba cómo demonios lo sabías, y tú, te conosco perfectamente, sé lo que te molesta, intentabas arreglar las cosas en el acto, jamás podías pasar una noche si estabamos mal, si algo fallaba, ponías todo de tu parte para arreglarlo, eras única en ese sentido, no querías darme motivos de nada, me llamabas mil veces para saber como estaba y todas tus amigas sabían de mí y me querían un poco, les caía bien, en un momento eso te llegó a joder demasiado ¿verdad? a mí también me jodían ciertas cosas, al principio no fue fácil, te debes acordar, como siempre, tengo mala suerte con los exs y el tuyo no fue la excepción, pero estuvo bien, al final y poco a poco se fue por completo y me lo dijiste y demostraste, cada momento que pasábamos era perfecto, incluso cuando nos peleábamos.
Te amaba tanto que mi primera vez fue contigo. No había nadie en mi casa, tampoco nadie iba a llegar, veíamos tele en mi cuarto y poco a poco fuimos olvidándonos un poco de lo que transmitían, te pregunté si estabas segura, me dijiste con firmeza que sí, que estabas completamente segura y que me amabas, yo te dije que también, la computadora estaba prendida y sonaba october, sonó mil veces, sonó tu corazón junto al mío dentro de los dos, fue muy despacio, con mucho cuidado, casi temblando por los nervios, con muchos abrazos, con muchos besos, sin prisa, sentí que estábamos completos, no cabíamos en tanta felicidad, de saber que ambos habíamos empezado una nueva etapa, eramos completamente de ambos, my only hope, my only peace, my only joy, my only strength, my only power, my only life, my only love... la canción era perfecta, sollozaste después un poco de la emoción, me abrazaste fuerte y me dijiste mil veces que me amabas, que estabas feliz, te dije que eras lo mejor que me había pasado, que nos habíamos entregado por completo, que nada nos iba a separar. Nos fuimos, comimos después , caminamos, nos abrazabamos, se murió el día, como siempre, juntos.
Estabas conmigo en todas, cuando era feliz y cuando estaba mal, cuando me tuve que ir a vivir a otra ciudad por algunos meses y me llamabas a diario a preguntarme cómo estaba, que cuándo volvería por ti, te decía que ya quería ir, que te extrañaba, quería verte y mis papás (por primera vez) ya sabían quién eras tú y que estábamos, te aceptaban, eras una princesa, mi papá te amaba, creo que hasta hoy quiere que seas parte de la familia, como antes, todos te querían, mis primas, mis tíos, mi mamá al final teminó aceptándote y teniéndote cariño, siempre me pregunta por ti, me dice que eras una buena chica para mí, así como fue conmigo, también fue con tu familia, tus papás me querían y respetaban, es más, a veces me hacían más caso a mí que a ti, confiaban en nosotros, te iba a recoger, salíamos con ellos, me traían hasta mi casa, al principio me moría de la verguenza, pero después no tuve problemas, son geniales aunque andes medio peleada con ellos, eran tiempos dorados, un pasado mejor.
Mi tía enfermó de cáncer y tu mamá y tú me apoyaron increíblemente, a pesar de lo trágico, no podía faltar a tu fiesta de promoción, que con tanta anticipación habías planeado. Le dije a mi papá que algo distinto tenía que hacer, regalarte. Me ayudó, nos fuimos a comprar las flores más bonitas y vinimos con todo un vivero. Él se encargó de hacer el arreglo, le quedó increíble, por ahí debes tener alguna foto, no lo sé, buscamos una orquidea natural, la mejor de todo Lima, contactamos a una señora especialista que les hace las orquídeas a las promociones del Markham y el San Silvestre, escogí la que mejor iba con tu vestido, ese vestido negro que te pedí para esa noche, te hice una carta, llegué a tu casa, me miraste y mientras mi papá saludaba a los tuyos, te di el arreglo, lo miraste y te emocionaste, te encantó, a mí también, lo hice para ti, te dije, con mi papá, te sorpendiste, te di la carta y la orquídea, subimos al carro de tu papá y nos fuimos. Bailamos toda la noche, tuvimos una exquisita cena y fuimos bien atendidos, esa noche conocí el Sheraton. Dijimos que algún día íbamos a pasar un fin de semana hospedados ahí después de algún viaje que tuviéramos. Conversamos mucho, la pasamos bien, bailamos hasta las 6 y 30 de la mañana, fue la fiesta más divertida de toda mi vida, la mejor, nunca me la había pasado tan bien, contigo todo era increíble. Tomamos desayuno, nos fuimos cansados en el carro, de la mano, mi papá me esperaba en cierto lugar, bajé y me fui, quería que ese día sea eterno, quisiera reinventar la máquina del tiempo, gracias por todo.
Quedaba muy poco pero no lo sabía, para celebrar nuestro aniversario nos fuimos a un club hermoso al este de Lima, con mucho verde, me intentaste enseñar a nadar en la piscina, la pasamos increíble, hicimos el amor algunas veces, estábamos solo los dos, me encantaba saber que podía compartir tantas cosas contigo, incluso las que te gustaron por mí, o porque yo hice que te gustaran, como el fútbol. Regresamos tempranito a Lima, por la tarde, comimos mucho porque nos moríamos de hambre, nos llevamos lo que faltaba al estadio, mi papá y mi hermano nos esperaban para ver a la U , gritaste intensamente ese día los goles, eras una hincha más, te gustaba compartir cosas conmigo y me encantaba que lo hagas no por obligación, después nos fuimos a Starbucks y terminamos en día con unos frapuccinos de caramelo, riquísimos, te recogieron y yo me fui con mis papás, perfecto, día perfecto, feliz aniversario.
Yo tuve la culpa de nuestra eterna historia fallida, lo siento. No pude esperar y no supe ver todo lo que habías cambiado para mí, siguiendo mi ideología, solo me queda decir que todo pasa por algo, quizás no debíamos forzar nada más, de todos modos siempre vas a estar presente en cada cosa que haga y cuando tenga hijos, les hablaré de que mi primer amor fuiste tú, lamento no haber sido capaz de ver todo lo que significabas para mí, mi inmadurez no me dejó seguir contigo y renuncié a toda posibilidad, cuando me di cuenta, era demasiado tarde, pero no importa, me has dejado la mejor historia que he podido vivir y puedo decir que contigo he conocido el amor en todas sus dimensiones, gracias por todo lo que me enseñaste incluso después de haber terminado, guardo el mejor recuerdo tuyo en todo sentido y ojalá que en algún momento nos volvamos a encontrar. No todas las historias son perfectas, pero la nuestra fue la más bonita que haya podido vivir, ahora somos otros, tú no eres la misma y yo tampoco, hemos cambiado, pero mientras fuimos, estuvimos felices y esos momentos jamás nadie me los va a borrar.
El amor es así, impredecible, no importa entonces el mañana, solo vivir el momento, para que si se acaba, como todo ciclo en la vida misma, te queden los mejores recuerdos y la satisfacción de haber vivido intensamente y feliz.
Eres la introspeccion del amor que hasta ahora no he podido responder, que he podido conocer y que no sé si algún día repetiré, mientras tanto voy a seguir esperando a que pase la vida y me toque vivir algo mejor, distinto, de todos modos y aunque ya no te acuerdes de mí, gracias por lo vivido.
Soy Uziel y esta es mi historia de amor, que tal vez jamás pueda volver a vivir.
Me gustan los días oscuros y tengo problemas de sueño, amo el invierno y fui depresivo algún tiempo. Tomé pastillas para dormir, fumé casi una cajetilla diaria y después me enamoré perdidamente, o quizás no, también hice daño y terminé estropeando todo, el gran error de mi vida, jamás debió pasar, en resumen, siento que soy consecuencia de mis propios actos propios de la inmadurez de mi edad adolescente.
A los 20 ves la vida de otra manera, ya no andas con rodeos y no haces drama de todo, la vida tiene que ser muchísimo más simple y no es lo mismo enamorarte a los 15 que a los 20. A pesar de los cambios, la intensidad con la que vivo no la he cambiado nunca, aunque a veces me fallen los cálculos sobre todo en el amor.
Me acuerdo perfectamente desde el primer día que te conocí, en esa fiesta a la que no iba a ir, esa noche elegante en la que faltaba alguien para completar el lugar vacío que había en tu mesa, recuerdo que llegué y te vi y jamás he sentido otra vez esa mirada sobre mí de nadie más, quizás cuando la vuelva a sentir sabré que me he vuelto a enamorar, porque no te conocía ni siquiera un minuto, pero esa mirada fue todo. Me acuerdo que te vi después de un par de días, en un club por algún lugar perdido de Lima y fui a buscar a tu mejor amiga, tras los lentes oscuros en cuyos cristales se reflejaba el sol, escondía la mirada más tímida que le di a alguien, tú pensabas que yo no te veía, y me mirabas con descaro, me buscabas, y yo también, pero después de eso, todo cambió, nuestra historia se suspendió y pensé que todo pasa por algo.
Tenía que viajar, no podía quedarme en Lima, se lo dije a tu mejor amiga, ella no estaba dispuesta a soportar una relación a distancia, quizás ahora yo tampoco lo haga, me sería muy difícil, tú me dijiste que todo estaría bien, que la olvide, que era mejor así y estabas mañana, tarde y noche en mi celular, en mi teléfono fijo y en mis redes sociales, hablabas de ti con autosuficiencia, como para conocerte mejor a propósito, y lo conseguiste, me preguntabas siempre ¿cómo estás? ahora quizás ya no lo recuerdes, no importa, si llegas a leer esto, te vas a acordar.
6 de la mañana de algún día de hace unos años un mensaje en el celular.
"¿Cómo amaneciste? espero que bien, yo me acabo de despertar y anoche soñé contigo, me encantó, ahora en un ratito me voy al colegio, espero verte pronto, ten un lindo día ¿sí? te quiero niño."
Perfecto, yo no tenía la mínima intención de estar contigo, creo que tú me conquistaste primero haciéndote notar, y yo no me daba cuenta hasta que un buen día mensajeando mientras estabas en la playa me dijiste " Eres un niño increíble y lindo, le puedes gustar a cualquier chica, y yo si fuera una de esas chicas, no dudaría en estar contigo" eso cambió mi manera de pensar, me acuerdo que desde ese momento empezamos a hablar distinto, a recordar cómo nos conocimos, y tu mejor amiga (que pasó a ser una entrañable amiga mía también) me decía que éramos la pareja perfecta, que tú y yo habíamos nacido para estar y, es más, que si yo estuve con ella, fue porque era necesario que eso pase para que al final tú y yo nos encontráramos. Creo que no se equivocó, quedamos en salir, me moría de la verguenza pero daba igual, quería verte.
Llegaste en el carro de tu papá y yo te esperaba en la esquina de un lugar céntrico donde flamean miles de banderas, en ese tiempo, con un sol radiante. Yo tenía un polo blanco, Jean y Converse. no podía haber ido más simple, tenía varios kilos menos, quizás te acuerdes, cruzaste la pista, no sabías a dónde mirar, cuando llegaste a la esquina caminé un poco, caminaste despacito, me mirabas y no sabías qué hacer, yo tenía miedo, confieso que por un momento pensé que ibas a salir corriendo pero de pronto te acercaste y no dijiste una sola palabra, no me saludaste, solo te acercaste y yo también lo hice, despacio, sentí ese perfume Givenchy que aún guardo y cuido con especial cariño, me encantaba, tus labios estaban sobre los míos y no habíamos dicho absolutamente nada, cerramos los ojos, fuimos felices y nos dimos un tierno primer beso en medio de la gente, de los carros, de la bulla, de todos, ¿Tú notaste eso? yo no, es como si no hubiese habido nadie, solo tú y yo, fue el beso más dulce que me han dado, no miento ni exagero, después me abrazaste fuerte, muy fuerte, y yo también, te dije que te quería y que estaba feliz de estar en ese momento y en ese lugar, me dijiste que no te arrepentías de estar conmigo ahí mismo, te tomé de la mano y nos fuimos caminando, me reí de la situación y de la gente y tú tambien, pasamos por mil embajadas por todo San Isidro, hablando de todo lo que no podíamos por teléfono, fuimos al cine, salimos de noche, caminamos por las avenidas sin saber dónde estábamos, nos despedimos, nos mensajeamos a los dos minutos, ¿estabas bien? sí mi niño, estoy bien, ¿y tú? yo camino a casa, mi papá me recoge, como siempre; está bien, cuídate, hablamos por messengger más tarde, ¿te parece? perfecto, al rato, te extraño, yo a ti, este día ha sido mágico, ya lo creo, y después hasta muy tarde, era muy feliz.
Ya estábamos, pero necesitaba decírtelo, tú me vas a entender, te recogí del colegio y nos fuimos rapidito, tenías varias cosas para mí, siempre fuiste tan detallista, tan preocupada, eras mi chica, mi mamá, mi abuelita, mi amiga, eras todo, absolutamente todo. Te sentaste y cruzaste las piernas, tu figura delgada se veía perfecta con tu uniforme y tu peinado, tu rostro aún de niña, te tomé de las manos y me puse de rodillas, te di una flor y te dije si querías estar conmigo, casi lloras, me abrazaste y me dijiste que sí, que para siempre, nos besamos otra vez y leí los miles de papelitos que me habías hecho, comí el chocolate que me regalaste, salimos pronto de la mano y nos fuimos a caminar a Miraflores como siempre, felices, quizás fuimos al cine (tú me enseñaste a ver más cine, yo lo odiaba, pero contigo me gustó, te confieso que casi no he ido al cine desde que ya no estamos y no sé si quiera volver a ir si no es contigo) quizás fuimos a ver el mar, amabas ver conmigo el mar, sentarnos en nuestro lugar que sabes perfectamente cual es, aunque de repente ahora ya no tenga el mismo significado para ti, no importa, yo me acuerdo que cuando había calor te tomaba de la mano y nos quedábamos callados viendo la inmensidad hacia el fondo y soñábamos con vivir y despertar todos los días viendo ese mismo paisaje que nos unió alguna vez; cuando había frío, te abrazaba fuerte y me pedías que no te falte nunca, no decías nada, solo bastaba que me mires para entender que no necesitabas palabras, solo querías sentirme cerca.
Nos conocíamos de memoria, como si fueramos hermanos, nos predecíamos, recuerdo perfectamente que cuando me molestaba algo, tú me preguntabas qué me pasaba, yo como siempre y como todos, te decía que nada, y me lo preguntabas mil veces, y yo mil veces nada y me decías exactamente lo que me molestaba y yo te preguntaba cómo demonios lo sabías, y tú, te conosco perfectamente, sé lo que te molesta, intentabas arreglar las cosas en el acto, jamás podías pasar una noche si estabamos mal, si algo fallaba, ponías todo de tu parte para arreglarlo, eras única en ese sentido, no querías darme motivos de nada, me llamabas mil veces para saber como estaba y todas tus amigas sabían de mí y me querían un poco, les caía bien, en un momento eso te llegó a joder demasiado ¿verdad? a mí también me jodían ciertas cosas, al principio no fue fácil, te debes acordar, como siempre, tengo mala suerte con los exs y el tuyo no fue la excepción, pero estuvo bien, al final y poco a poco se fue por completo y me lo dijiste y demostraste, cada momento que pasábamos era perfecto, incluso cuando nos peleábamos.
Te amaba tanto que mi primera vez fue contigo. No había nadie en mi casa, tampoco nadie iba a llegar, veíamos tele en mi cuarto y poco a poco fuimos olvidándonos un poco de lo que transmitían, te pregunté si estabas segura, me dijiste con firmeza que sí, que estabas completamente segura y que me amabas, yo te dije que también, la computadora estaba prendida y sonaba october, sonó mil veces, sonó tu corazón junto al mío dentro de los dos, fue muy despacio, con mucho cuidado, casi temblando por los nervios, con muchos abrazos, con muchos besos, sin prisa, sentí que estábamos completos, no cabíamos en tanta felicidad, de saber que ambos habíamos empezado una nueva etapa, eramos completamente de ambos, my only hope, my only peace, my only joy, my only strength, my only power, my only life, my only love... la canción era perfecta, sollozaste después un poco de la emoción, me abrazaste fuerte y me dijiste mil veces que me amabas, que estabas feliz, te dije que eras lo mejor que me había pasado, que nos habíamos entregado por completo, que nada nos iba a separar. Nos fuimos, comimos después , caminamos, nos abrazabamos, se murió el día, como siempre, juntos.
Estabas conmigo en todas, cuando era feliz y cuando estaba mal, cuando me tuve que ir a vivir a otra ciudad por algunos meses y me llamabas a diario a preguntarme cómo estaba, que cuándo volvería por ti, te decía que ya quería ir, que te extrañaba, quería verte y mis papás (por primera vez) ya sabían quién eras tú y que estábamos, te aceptaban, eras una princesa, mi papá te amaba, creo que hasta hoy quiere que seas parte de la familia, como antes, todos te querían, mis primas, mis tíos, mi mamá al final teminó aceptándote y teniéndote cariño, siempre me pregunta por ti, me dice que eras una buena chica para mí, así como fue conmigo, también fue con tu familia, tus papás me querían y respetaban, es más, a veces me hacían más caso a mí que a ti, confiaban en nosotros, te iba a recoger, salíamos con ellos, me traían hasta mi casa, al principio me moría de la verguenza, pero después no tuve problemas, son geniales aunque andes medio peleada con ellos, eran tiempos dorados, un pasado mejor.
Mi tía enfermó de cáncer y tu mamá y tú me apoyaron increíblemente, a pesar de lo trágico, no podía faltar a tu fiesta de promoción, que con tanta anticipación habías planeado. Le dije a mi papá que algo distinto tenía que hacer, regalarte. Me ayudó, nos fuimos a comprar las flores más bonitas y vinimos con todo un vivero. Él se encargó de hacer el arreglo, le quedó increíble, por ahí debes tener alguna foto, no lo sé, buscamos una orquidea natural, la mejor de todo Lima, contactamos a una señora especialista que les hace las orquídeas a las promociones del Markham y el San Silvestre, escogí la que mejor iba con tu vestido, ese vestido negro que te pedí para esa noche, te hice una carta, llegué a tu casa, me miraste y mientras mi papá saludaba a los tuyos, te di el arreglo, lo miraste y te emocionaste, te encantó, a mí también, lo hice para ti, te dije, con mi papá, te sorpendiste, te di la carta y la orquídea, subimos al carro de tu papá y nos fuimos. Bailamos toda la noche, tuvimos una exquisita cena y fuimos bien atendidos, esa noche conocí el Sheraton. Dijimos que algún día íbamos a pasar un fin de semana hospedados ahí después de algún viaje que tuviéramos. Conversamos mucho, la pasamos bien, bailamos hasta las 6 y 30 de la mañana, fue la fiesta más divertida de toda mi vida, la mejor, nunca me la había pasado tan bien, contigo todo era increíble. Tomamos desayuno, nos fuimos cansados en el carro, de la mano, mi papá me esperaba en cierto lugar, bajé y me fui, quería que ese día sea eterno, quisiera reinventar la máquina del tiempo, gracias por todo.
Quedaba muy poco pero no lo sabía, para celebrar nuestro aniversario nos fuimos a un club hermoso al este de Lima, con mucho verde, me intentaste enseñar a nadar en la piscina, la pasamos increíble, hicimos el amor algunas veces, estábamos solo los dos, me encantaba saber que podía compartir tantas cosas contigo, incluso las que te gustaron por mí, o porque yo hice que te gustaran, como el fútbol. Regresamos tempranito a Lima, por la tarde, comimos mucho porque nos moríamos de hambre, nos llevamos lo que faltaba al estadio, mi papá y mi hermano nos esperaban para ver a la U , gritaste intensamente ese día los goles, eras una hincha más, te gustaba compartir cosas conmigo y me encantaba que lo hagas no por obligación, después nos fuimos a Starbucks y terminamos en día con unos frapuccinos de caramelo, riquísimos, te recogieron y yo me fui con mis papás, perfecto, día perfecto, feliz aniversario.
Yo tuve la culpa de nuestra eterna historia fallida, lo siento. No pude esperar y no supe ver todo lo que habías cambiado para mí, siguiendo mi ideología, solo me queda decir que todo pasa por algo, quizás no debíamos forzar nada más, de todos modos siempre vas a estar presente en cada cosa que haga y cuando tenga hijos, les hablaré de que mi primer amor fuiste tú, lamento no haber sido capaz de ver todo lo que significabas para mí, mi inmadurez no me dejó seguir contigo y renuncié a toda posibilidad, cuando me di cuenta, era demasiado tarde, pero no importa, me has dejado la mejor historia que he podido vivir y puedo decir que contigo he conocido el amor en todas sus dimensiones, gracias por todo lo que me enseñaste incluso después de haber terminado, guardo el mejor recuerdo tuyo en todo sentido y ojalá que en algún momento nos volvamos a encontrar. No todas las historias son perfectas, pero la nuestra fue la más bonita que haya podido vivir, ahora somos otros, tú no eres la misma y yo tampoco, hemos cambiado, pero mientras fuimos, estuvimos felices y esos momentos jamás nadie me los va a borrar.
El amor es así, impredecible, no importa entonces el mañana, solo vivir el momento, para que si se acaba, como todo ciclo en la vida misma, te queden los mejores recuerdos y la satisfacción de haber vivido intensamente y feliz.
Eres la introspeccion del amor que hasta ahora no he podido responder, que he podido conocer y que no sé si algún día repetiré, mientras tanto voy a seguir esperando a que pase la vida y me toque vivir algo mejor, distinto, de todos modos y aunque ya no te acuerdes de mí, gracias por lo vivido.
Soy Uziel y esta es mi historia de amor, que tal vez jamás pueda volver a vivir.
domingo, 20 de junio de 2010
Introspecciones suicidas

Yo nací un día de sol cuando nacía la última década del rock. Esta redacción no tiene sentido ni orden, así que no tengo la más mínima idea de por dónde empezar, seguir, ni mucho menos, por dónde voy a terminar, solo espero que para cuando acabe, esté realmente entendible todo lo que quiero expresar.
Decía que nací en la última década del rock, esa generación que dio con la punta de un mazo en el cerebro a todos los que escuchaban el mensaje contestatario y revolucionario de que, esta generación sería la que cambiaría definitivamente el mundo. Kurt Cobain se mató, o lo mataron, o qué demonios, y se fue la mejor banda de grunge de la historia, una jodienda total, ¿no creen?, Héctor lavoe se mató y adiós salsa de barrio, de la calle, un 5 de abril del 92, a un tal Alberto Fujimori se le ocurrió cerrar el congreso y nos jodió a todos, se fue a la mierda la democracia, por otro lado, en otras partes, hace algunos años había terminado la guerra fría y el mundo terminaba de despolarizarse, en el Perú se acababa el terror y atrapaban a un tal Abimael, un terruco de mierda que jugaba a la guerrita y nos tenía como a perro en navidad, en ese contexto nací yo y muchos de los que leen este intento de ubicación geográfica-psicológica de por qué demonios somos lo que somos ( Y también, a veces, estamos los que estamos).
Yo también vi pokemón y Dragon Ball. Creo que por eso engordé. Me acuerdo que iba a mi refrigeradora y comía mucha fruta, y después galletas y kame-hame-ha, y el maestro Roshi y Krillin y sus seis puntitos satanicones en la frente y un amigo entrañable que subía a jugar conmigo y con cachaquitos de dibujos y un cuadradito de playgo, fútbol con los muñecos. Esa fue mi primera introspección gay, jugar fútbol con el muñeco.
Con los pokemones fue otra historia, porque andaba con una pelotita escupiendo a diestra y siniestra "ven a mí, pikachú" tamaña idiotez que solo se puede explicar en una edad en la que todos carecemos de raciocinio. Pero no me arrepiento, porque sé que todos ustedes, infames que leen esto, se sienten identificados, así que no se me vengan a blanquear acá. Pikachú y toda su pandilla me torturaron el cerebro y me cambiaron para mal. Nunca entendí por qué Ash no atrazó a Brock con Misty, tanto fue mi afán que en los exámenes me hueveaba : El volcán Misty, en ciudad paleta, y Gary Oak. Qué desgracia, deberían prohibir esos dibujos que te confunden todo el examen y así, los primeros fracasos.
Yo también, como ustedes, quise conocer Namekusein, esa fue mi primera introspección, entre nubes voladoras y piccolos, con la marihuana.
Yo jugaba con los "chipi taps" ¿y? todos alguna vez nos tiramos al suelo y dijimos, "sapito no vale, pe' , calaco melas" porque se hablaban las lisuras a medias, y después las primeras pichangas, como cincuenta bolitas corriendo atrás de una pelota, hasta el arquero iba a coger la pelota adonde estuviera, qué afán, recién ahora entiendo los orígenes de mi desorden, esa fue mi primera introspección con la planificación de mi vida.
Mi primera chica fue por cartitas, cuando la veía me hacía pichi. Después de medio año de un furtivo amor expresado por misivas la vi, y efectivamente, me hice más la pichi. Solo le pude dar un piquito en más de medio año, tenía 11 y mi vida empezaba a tener cosas divertidas. Esa fue mi primera introspección con el amor, se llamaba Delsa, pero me gustaba otra, de secundaria que se llamaba Valeria. Desde chibolo con la huevada.
No me averguenzo de decir que yo también bailé el "tic tic tac", yo también baile "culebrita pa' ti" yo también bailé "colegiala, de mi vida yo te quiero y te adoro" y en mi colegio también salí haciendo una coreografía del "siqui-siqui" un día de la madre. Esa fue mi primera introspección con el baile, aunque después, haya conocido bien la buena salsa, la dura, la de Lavoe y Frankie Ruiz, todos en algún momento escuchamos y bailamos la rica technocumbia, y no me digan que no, porque a esa edad, nadie discrimina.
Yo también veía todos los sábados de 12 a 4 pm "El Chavo" y era feliz con las repeticiones. Me mataba de la risa con las estupideces que hacían y aún hasta hoy lo sigo viendo y exijo a América TV que transmitan otra vez en ese mismo horario todos los capítulos de Chespirito, del Chapulín y del Chavo y otra vez y otra más. Con ellos tuve mi primera relación sexual con la televisión, mi introspección adictiva televisiva.
La primera vez que vi porno fue en Uranio 15, un día haciendo zapping a las 12.30 de la madrugada, y veo a unas calatas despampanantes contorneándose y coqueteándole a la cámara. Cueros se llamaba el programa, bienvenido mi primer deseo morboso, apetitoso e insaciable de placer en ese momento, de un momento a otro, descubrí que había una manera de saciar el placer y las ganas que sentía al ver a esas féminas, entonces, la primera paja. Y no me digan que jamás se pajearon porque no les voy a creer, y nadie se los va a creer; esa fue mi primera introspección con el sexo y con la autoexploración corporal.
Un día, un familiar que venía de visita a mi casa se quedó a dormir en mi cuarto y fingía que dormía, yo hacía movimientos extraños en la cama y con la televisión prendida, al otro día se lo contaron a mi vieja, ¿y ahora? caballero, no más citas nocturas de placer, televisión restringida y castigado por pajero. Cercenaron mi manera de conocerme y de conocer el mundo, no hay derecho.
Yo escuchaba mucha música en el antiguo equipo de papá, ponía el tornamesa, jodía cassettes y grababa mi voz en varias cintas. Así me reprendieron muchas veces por arruinar colecciones enteras al poner "REC" y dejar que graben gritos míos. Una mesa de centro era mi "piano" y unas hojitas garabateadas encima de un florero, mi partitura. Fue mi primera introspección con la música, que poco después se convertiría en una gran pasión y afición que tendré hasta que me muera.
Y así poco a poco se fue pasando la vida hasta formar lo que realmente soy ahora. Todo influye, todo me ha servido, para bien o para mal, para quedarme con eso o para darme cuenta de lo que no debo hacer, y supongo que de niño fui más feliz, porque aún no conocía en su total dimensión el amor, el sexo, los vicios ni a las personas. Eso lo conocí ya mucho después, y para eso, hay segunda parte. Pronto más introspecciones que serán más suicidas aún.
sábado, 19 de junio de 2010
La radiografía maldita

Mi cámara estenopeica ha retratado lo último de tu obsolecencia. Te has puesto de espaldas y he encontrado el encuadre perfecto para retratar lo que has significado, desde que llegaste hasta el día de hoy y te confieso que no temo equivocarme.
Recuerdo perfectamente que era un día nublado. Desperté temprano y desde la ventana de mi cuarto, a lo lejos, pude ver el jardín opaco, casi oscuro con esas nubes grisáceas que pasaban sin prisa y anunciaban la llegada del amanecer. A lo lejos, unos árboles inmensos, casi negros envueltos en una capa de lamento, como si el cielo de pronto se hubiese deprimido y los árboles junto con él. Era el inicio del invierno en Lima.
Terminé de despertarme, de abrir bien los ojos y corrí hasta el baño, me mojé la cara y pensé un momento, presentía que algo iba a pasar aquel día, la última vez que desperté tan agitado fue cuando hace algunos años fue la fiesta de promoción de mi ex y ese mismo día mi tía se murió de cáncer. Fue un día raro que de pronto se acabó y me quedó como uno de los más felices y más tristes de mi vida a la vez.
La Javier Prado a las 7 de la mañana es intransitable. Probablemente sea la hora más estresante de todas, además de la noche, no me parece una ciudad para nada cómoda ni inspiradora, solo hay un lugar que me llena de paz y de nostalgia infinita, un lugar que me hace pensar en que, realmente Lima debe ser todos sus distritos copiados y pegados tal y cual como aquel, como Miraflores. Es el único lugar en el que se puede ser uno mismo sin que nadie te diga un carajo o te mire extraño. Eso sí, erradicaría a los serenos, o mejor, cambiaría las normas, que no se lleven a nadie por tomar, o besarse apasionadamente o fumar un poco de marihuana, ah que sí.
Me encuentro con Allison, una amiga mía leal, una de las pocas, aunque algo rara, me dice que vayamos a tomar un café, lo acepto, nos vamos, la historia no se debe prolongar mucho, a los 20 minutos de estar sentados tomando el segundo café, apareció ella.
A Camila le hice la primera radiografía inmediatamente después de que la vi por primera vez pasar por mi costado. Yo estaba con el celular algo apurado, y ella sentada como si esperara a alguien, de pronto levantó la mirada, fija, profunda, yo sostuve esa mirada, me sorprendió la seguridad y la altivez de sus gestos, pero eso lo pensé después, en un primer momento la odié, pasé de largo también con un gesto de autosuficiencia y no la volví a ver.
Esa imagen se me vino a la mente aquel frío día de inicio de invierno. Era la misma persona que vi hace un tiempo, se llamaba Camila y tenía esa luz de melancolía que pocas personas tienen. De pronto nos hicimos amigos por la red social y hablamos más, ¿cosas en común? infinitas, ¿Diferencias? más aún, ¿Peleas? mil. Era ella, Allison me prometió que nos llevaríamos bien. En cierta parte cumplió, solo en cierta.
Camila es la espera de un ciego por los ojos que jamás le van a llegar. Es la espera de una estrella fugaz para pedir un maldito deseo. Es una poeta maldita, ella lo sabe pero a veces le cuesta darse cuenta. Desde que la conocí ( y justamente en invierno) recobré viejos fantasmas que tenía escondidos hace mucho, posee una crueldad inusitada, es dueña de un sarcasmo que arrancaría cualquier indicio de candidez de alguna persona. Fría cuando lo quiere y tiernamente infame cuando lo desea, pasional, intensa, depresiva y maniática, Camila ha creado un mundo en el que ella es la protagonista principal de un cuento que puede cambiar, pero del que jamás va a poder salir por voluntad propia, lo intenta pero no puede, está predispuesta a eso y cree no tener la solución ni las respuestas, a veces la superficialidad la mata, la arruina, pero intenta no hacerle mucho caso, es como si estuviera intentando morirse en vida para evitar que la entierren en su propia presencia, es un vendaval de sueños rotos y de decepciones amorosas.
Me gustaría ver si Camila reacciona algún día, si encuentra esa llave que abrirá la puerta que tanto desea encontrar, mientras tanto sigue entre los mortales viviendo como una extraterrestre, Camila no es humana, no es mortal.
Estaba enamorada de alguien que, para variar, le falló. Fueron demasiados años perdiendo su tiempo entre amores que siempre han terminado en lo mismo, han ayudado a sus depresiones y la han mandado en el éxtasis de la búsqueda del amor correcto, o de lo que es peor, de cualquier sentimiento que se le paresca al amor, para suplir esa necesidad que jamás nadie pudo suplir.
Tiene el cabello negro, grande y lacio, los ojos vivaces y la mirada profunda, camina como si estuviera completamente segura de los pasos que da, hasta que al fin la pueden conocer, es agresivamente impredecible. Vive defendiéndose de toda la "mierda" que la rodea, de ese otro mundo que intenta violentar el que ella ha creado y suele sumergirse en llantos interminables porque siente que no hay nadie, absolutamente nadie en su vida.
Todo esto hasta que llegué yo a intentar resolverle la vida.
Como siempre, fracasé.
Mi error ha sido ver cada carencia que ella tiene y hacerla como mía, intentar ser el superhéroe que ella no necesita, o al menos no a mí, mi error ha sido mostrarme como una opción para un cámbio fugaz dentro de la muerte súbita que es su vida completa, nunca debí esperar tanto para decirle las cosas, jamás debí dejar que mi miedo me ganara y por eso terminar perdiendo, es más, empiezo a sospechar que jamás debí decirle nada, a pesar del largo tiempo que pasó. Cuando estaba con ella tenía una cierta tendencia a la depresión que vuelve cuando por algún motivo (y solo cuando me necesita para algo) ella tiene a bien hablarme. Fui un súbdito del reino en el que ella es la emperadora, ama y señora de cada decisión que toma sobre los demás, sin importar quién sea, su juego mortal al final terminó por envenenarme.
Hablábamos muy a menudo, ella era más bien lacónica, quería aparentar esa ecuanimidad que yo a veces, equivocadamente, le transmitía. Camila era la volatilidad caminando, o mejor dicho, flotando. Silente como una flor que se va marchitando por el paso del tiempo, ella así juraba que pasaba y pasaba, sin embargo, no había razón más exacta que la de llamar la atención para que alguien la pueda atender y darle todo eso que le falta, y no digo que esté mal, simplemente así tomé la radiografía y así expongo mi diagnóstico.
Entonces, yo no podía suplir lo que ella buscaba por más de que lo intentaba, fue difícil hacerme la idea de tener esa verdad inconmesurable, irrefutable, imborrable del "jamás contigo, jamás" y yo no soy de aquellos que "si no es contigo, no es con nadie" aunque me duela, he esperado más de un año y es más que suficiente. Camila, te confieso que he conocido a alguien.
Vas a pensar que es una más, que es igual que contigo, porque te hiciste un concepto equivocado de mí pero yo sé quien soy felizmente, y los demás también lo saben, mil veces conocer frente a frente, antes que guiarse por comentarios absurdos, la historia para mí no se escribe así, qué ironía ¿no te parece?
Desde aquel día con Allison en aquel café por la mañana de Lima gris y oscura, hasta hoy, han pasado más de 365 días, mucho más rápido de lo que pensé, y volviendo a la consulta después de tanto me doy cuenta de que tus resultados siempre son los mismos: Desamor crónico en los doce pares craneanos, soledad asintomática reflexiva cardiovascular y portadora de la bacteria del orgullo metabólico en la espina dorsal, la receta te la pueden dar muchas personas, solo tú eres la dueña de tu destino, así como decidiste ser la dueña de tu mundo de invierno y soledad que cargas contigo día a día.
Camila fue una de las personas más increíbles que conocí, y sé que donde está, sigue pensando y sintiendo lo mismo y aún no encuentra la verdadera paz, ni el verdadero amor que tanto ha buscado, y en el cual me reflejo y me incluyo, aunque anhelamos tener a una persona, cuando encontramos a alguien igual, no podemos fijarnos en estas, por más buenas que sean, y tú lo sabes Camila, lo tuyo era físico, lo mío era emocional.
Camila murió ayer y se llevó consigo una parte de mi corazón y de esa historia que pudimos escribir ambos, pero que no quizo, tal vez porque presentía lo que iba a pasar;y, a pesar de todo, sé que seguiras siendo como siempre hasta ahora, aún si muero, te voy a amar toda mi vida, desde dondequiera que esté, pequeña Camila.
viernes, 18 de junio de 2010
Epístola infame
No hay manera alguna de entender la vulnerabilidad del corazón. Quizás en algún momento te encuentras con una señal pero no siempre las entiendes, es que casi siempre, el radar que tenemos programado en el cerebro, falla y no hay forma de retroceder esos tiempos, entonces se puede entender recién después de mucho, que es mejor dejar el pasado en donde está, en el pasado.
Yo te entiendo, créeme. Te juro que no te voy a reprochar nada, no me pidas tampoco que no me sienta mal, tú me conoces mejor que nadie y sabes que esto no es fácil, aunque ya debes suponer que esta vez no me ha afectado tanto como antes.
Hola, ¿Cómo estás?, espero que todo te vaya bien, hace algunos meses que no hablamos, hace algunos meses que todo se acabó, o mejor dicho, que todo lo acabaste. No pretendo victimizarme, ni satirizarte, tú jamás has cambiado, el problema ha sido mío aunque no lo creas, no me di cuenta de la persona que realmente eras, hasta hace un tiempo, por eso necesitaba escribirte esta carta, para de una buena vez, terminar con todo.
Estoy en la vieja escalera de cemento con las flores entumecidas, donde solíamos ver el mar, donde planeábamos mil veces y mil más cómo sería nuestra vida en los siguientes años, cómo nos haríamos felices. Se aproxima el invierno y la vista está cada vez más oscura. Aunque ya no haya nada entre nosotros quiero que sepas que sigo viniendo a este lugar porque es el único que me llena de paz, aunque hayamos estado mil veces sentados en este mismo lugar, he vuelto a venir por mí y ten por seguro de que no me queda el más mínimo recuerdo de lo que fuimos ni de lo que pudimos llegar a ser.
Pensé todo de ti, menos una mentira, ¿o dos, o mil o cuántas fueron?, no te importó besarme después de estar con esa persona que te quitaba poco a poco lo último de corazón que te queda. Yo lo sé, vas a ser muy feliz, a tu manera, no te preocupes que para ti todo va a seguir bien (y acaso para mí, muchísimo mejor) , tú no sabes lo que se siente tener el corazón roto, es como si estuvieras programado para no sufrir, y lo que es peor, para hacer sufrir sin tener un ápice de piedad, pero igual te va a ir bien, hagas lo que hagas nada en ti va a cambiar porque es tu naturaleza, tu forma de ver la vida, lo único que lamento es haber perdido tanto tiempo que ahora intento recuperar desde el mismo lugar donde solíamos sentarnos.
Las olas rompen furiosas y
el viento las trae cada vez más cerca, la vista se me nubla un poco y tengo ganas de llorar, pero que te quede muy en claro que no es por ti, que es por mí, porque quisiera encontrar lo que tú dejaste que se escapara de mí y volver a sentirme feliz, sé que nunca es tarde, no me apresuro pero tampoco me resigno, mientras que tú quizás tengas a otras personas a las que le hagas ver un mundo diferente y terminen sabiendo tarde, muy tarde, quién realmente eres.
Eres el libro de preguntas que jamás quiero volver a responder. No pienso involucrarme más en tus juegos tontos y te juro que después de esto, nada más. No te pediré que olvides todo, sería muy tonto, algo te debe haber quedado, mejor me lo pediré a mí, me va a ayudar, y aunque no lo creas, sé que dentro de poco algo va a cambiar, porque las vueltas se van a dar para tu lado, no para el mio, tenlo por seguro.
Adiós, no me mires más, no me expliques nada, no regreses a los lugares donde fui feliz alguna vez, no me hables con esa autosuficiencia como si para mí nada hubiera tenido sentido, no me digas que ya no te importo porque al final vas a terminar buscándome, pero desde siempre sabes que aunque nos volvamos a ver algún día, así sea mañana, va a ser demasiado tarde.
Yo te entiendo, créeme. Te juro que no te voy a reprochar nada, no me pidas tampoco que no me sienta mal, tú me conoces mejor que nadie y sabes que esto no es fácil, aunque ya debes suponer que esta vez no me ha afectado tanto como antes.
Hola, ¿Cómo estás?, espero que todo te vaya bien, hace algunos meses que no hablamos, hace algunos meses que todo se acabó, o mejor dicho, que todo lo acabaste. No pretendo victimizarme, ni satirizarte, tú jamás has cambiado, el problema ha sido mío aunque no lo creas, no me di cuenta de la persona que realmente eras, hasta hace un tiempo, por eso necesitaba escribirte esta carta, para de una buena vez, terminar con todo.
Estoy en la vieja escalera de cemento con las flores entumecidas, donde solíamos ver el mar, donde planeábamos mil veces y mil más cómo sería nuestra vida en los siguientes años, cómo nos haríamos felices. Se aproxima el invierno y la vista está cada vez más oscura. Aunque ya no haya nada entre nosotros quiero que sepas que sigo viniendo a este lugar porque es el único que me llena de paz, aunque hayamos estado mil veces sentados en este mismo lugar, he vuelto a venir por mí y ten por seguro de que no me queda el más mínimo recuerdo de lo que fuimos ni de lo que pudimos llegar a ser.
Pensé todo de ti, menos una mentira, ¿o dos, o mil o cuántas fueron?, no te importó besarme después de estar con esa persona que te quitaba poco a poco lo último de corazón que te queda. Yo lo sé, vas a ser muy feliz, a tu manera, no te preocupes que para ti todo va a seguir bien (y acaso para mí, muchísimo mejor) , tú no sabes lo que se siente tener el corazón roto, es como si estuvieras programado para no sufrir, y lo que es peor, para hacer sufrir sin tener un ápice de piedad, pero igual te va a ir bien, hagas lo que hagas nada en ti va a cambiar porque es tu naturaleza, tu forma de ver la vida, lo único que lamento es haber perdido tanto tiempo que ahora intento recuperar desde el mismo lugar donde solíamos sentarnos.
Las olas rompen furiosas y
el viento las trae cada vez más cerca, la vista se me nubla un poco y tengo ganas de llorar, pero que te quede muy en claro que no es por ti, que es por mí, porque quisiera encontrar lo que tú dejaste que se escapara de mí y volver a sentirme feliz, sé que nunca es tarde, no me apresuro pero tampoco me resigno, mientras que tú quizás tengas a otras personas a las que le hagas ver un mundo diferente y terminen sabiendo tarde, muy tarde, quién realmente eres.Eres el libro de preguntas que jamás quiero volver a responder. No pienso involucrarme más en tus juegos tontos y te juro que después de esto, nada más. No te pediré que olvides todo, sería muy tonto, algo te debe haber quedado, mejor me lo pediré a mí, me va a ayudar, y aunque no lo creas, sé que dentro de poco algo va a cambiar, porque las vueltas se van a dar para tu lado, no para el mio, tenlo por seguro.
Adiós, no me mires más, no me expliques nada, no regreses a los lugares donde fui feliz alguna vez, no me hables con esa autosuficiencia como si para mí nada hubiera tenido sentido, no me digas que ya no te importo porque al final vas a terminar buscándome, pero desde siempre sabes que aunque nos volvamos a ver algún día, así sea mañana, va a ser demasiado tarde.
lunes, 15 de marzo de 2010
Borrachera televisiva
Es domingo, son las 9 de la mañana y recién he llegado a mi casa, aturdido y confundido por la borrachera de anoche, el vodka, el pisco y el humo de esa hierba que parecía obnubilar y desaparecer mi cabeza en medio de las luces intermitentes, incesantes y la música estruendosa, con los decibeles altísimos, el pensamiento de lo sucedido, la reflexión de lo que pasará después y las ideas extrañas de toda una semana de intensidad y estrés que vienen a terminar por hoy (y ayer y el viernes) en mi cama; una cama que solo me permite conciliar el sueño dos horas, porque para cuando sean las 11, mi vieja ya estará en casa recién llegadita de su viaje de días en los que me ha dejado sin comida y sin ropa limpia (Tengo que admitir que soy un perfecto inútil en los menesteres del hogar) y me recriminará el haber salido toda la noche y llegar a las 9 de la mañana con el pan tardío y con la resaca de una noche intensa en su primera mitad, y de trance en la segunda.
Es domingo y he tenido uno de los fines de semana más intensos del año (que recién empieza, pero que también se cuenta) desde el viernes y hasta hoy sé que terminará con sorpresas a cada minuto como desde ayer, el humo de la hierba que no me deja en paz, el baile frenético en la pista al compás de un buen loop electrónico, los tragos que me hacen cada vez más resistente a sus efectos colaterales (inclúyase llamadas inapropiadas a celulares de las exs o declaratorias a amigas impensadas) una puta y sus mil historias con mil chicos en una noche, una borracha feliz que me gustaba y que aquella noche destruyó mis expectativas, un aventajado enano que me quitó el privilegio que hasta ese día ostentaba y que no supe defender, un taxi madrugador y un taxista amable al que le hablaba del por qué el equipo de mis amores Universitario de Deportes estaba en una crisis deportiva (haciendo obviamente un análisis sesudo y detallado, jugador por jugador, incluyendo estructuras técnicas) con un vaso de vodka en la mano, y la hora que no se detenía, la media madrugada y el tibio viendo que avisora que se acerca el otoño, las pistas sin carros en medio de la noche y miro por la ventana y los taxis están llenos de puro borracho y borracha que se vienen o se van a algún plancito y solo Dios sabe dónde terminará la noche, esa noche que al menos para mí no ha terminado y jamás quisiera que termine; un pub barranquino que me recibió con un tumulto en la puerta, con un zambo de 10 metros parado de brazos cruzados que me dijo que no podía entrar (Déjame pasar zambito cabeza de cuete, que quiero sentarme al lado de una muchachita que recien conosca y tener un affair, y ser feliz, porque me han cagado antes, aunque no tendría que sentirme así, y es que a mí no me gusta que me dejen sin privilegios, o sentir que he defraudado a personas) hasta que de pronto entre la bulla salio mi mejor amigo, pidió que me dejen entrar, y después ha salido alexa, y la presión de todo buen comunicador da buenos efectos y obviamente me hice a un costado, el zambito explicó que era por los serenos y yo, ah no maestro (ni cagando le decía "ah no king kong, porque me violaba y me aventaba por algún descampado del circuito de playas frente al mar) yo solapa me hago a un costadito, y me pegué a la puerta en posición detectivesca y pasé como cuy de tómbola que se mete a su huequito a buscar su comidita, y había reggae, y me gustó al principio, una, dos, tres canciones, cuatro, cinco, ya no te pases pues, no seas malo dj, ponte una buena electrónica, un buen set para sacar toda esta mierda que llevo adentro, o ya pues, una salsa, un reggaeton, lo que fuera, me da igual, no me pondré exquisito a estas alturas del partido, pero no seas pendejo para soltarme rock, antiguo y en inglés después del latón que me he metido desde miraflores (para 5 minutos de viaje y el taxista que se aprovecho de mi bondad y locuacidad producto del alcohol y me quizo cobrar 7 soles, y yo, no maestrito 6 nomás si está aquí, y él, ya vamos, y ni 5 minutos y llegamos, LAPUTA! mis 6 soles debieron ser 5 ó 4, en fin, es madrugada y el hombre tiene que trabajar, lo entiendo) y aburrirme más con esa música del carajo que ni yo entiendo; las parejas, los amigos cariñosos, los amigos tradicionales, la barra, el barman, los tragos y yo en un sofá sentado, hongueándome (es un símil convertido en verbo que empiezo a amar), qué más da, me pongo los headphones y escucho un set de Armin Van Buuren en Eslovenia, y me empilo solo, y bailo solo, me muevo solo, me duermo un rato, y la despedida, vámonos, a tu casa Fabrizio? genial, adonde sea porque ya quiero acabar esta noche, me muero de sueño, y así hasta más tarde, adiós.
El camarote y las 7 de la mañana del domingo, me despierto y les aviso que me voy a ir, no se levantan porque la bomba de ayer no se los permite, y la cuestión es que yo ni dormí porque la hierba no me deja hacerlo, y ahora cómo carajos salgo? bueno cara de palo bajaré y abriré la puerta y me iré sin despedirme, para eso chupan, para que no se acuerden ni mierda de lo que han dicho (Fabrizio: Uziel, me levantas a la hora que te vayas, para abrirte pues) y para que encima te griten como a empleada del hogar (Fabrizio: Mañana a qué hora y en donde? - Yo : A las 4 en Bembos de Javier Prado, por el Priveteacher. - Fabrizio: y a dónde mierda queda eso, no conosco, puta madre, toda la vida, dime pues! yo veré qué hago, ya duerme rápido, y dónde es, como llego, ya, ya, mañana vemos, carajo.) y un concierto de gritos estresantes pero entiendo que producto de la ebriedad.
Entonces...¿Dónde me quedé?, ah sí, en que me iba, y así pues, este fue el gran despliegue táctico que hize para salir de la casa : Me paré, bajé las escaleras, abrí la puerta y salí. En la cochera esperé como una hora hasta que el vigilante del edificio se digne a abrirme la puerta principal que tiene un sistema de seguridad que ni la NASA, increíble, aprieta los mil botones de la vida para abrir una puertita del tamaño de la de la casa de un perro y así la vida es malsana conmigo.
Salgo, el maestrito guachimán se disculpa y sigo mi camino, las 20 cuadras de la vida hasta tomar una combi que me deje en algún lado cerca a mi casa, para luego escalar una montaña, subir un cerro, gorrear a un condor, pasar al otro, andar en llama tres días y llegar a mi casa. Toda esta travesía lógica (sobre todo en la combi) la hago mirando nostálgicamente las calles un domingo a las 7am, en donde las señoras finas, recatadas y decentes sale a esperar al panadero en sus puertas con sus pijamas de finisima seda como para el verano, y los más aplicados van a hacer algún taller o estudio, y otros trabajan como si fuera lunes o martes( qué daño, yo como presidente decreto feriado sempiterno los sábados y domingos, hasta que se acabe el mundo) y yo volviendo de una noche mitad rica, mitad triste, y agradecido con todos por ser como son y por ser mis amigos al margen de mis dudas existenciales, me aguantan así, me quieren así, me odian así y eso es lo que me importa más de ellos.
Ahora sí volveré al punto central del domingo.
(Imagínense que ya les conté que mi vieja llegó, le cargué las maletas, le pregunte de todo su itinerario de viaje, saludé a mi hermano, vi fútbol, hablé una hora con Fabrizio sobre lo ocurrido la noche anterior, vi fútbol español, comí, me volví a bañar, me cambié y me fui otra vez)
Son las 3:30 y estoy tarde, hoy terminaré el día en El Francotirador, con el gran Jaime, y con amigos queridos a los que tengo el honor y gusto de ver todos los días y que me hacen la vida alegre y divertida (no a todos los veo diario, pero qué pereza estar explicando los porqués).
Tomo el micro hasta Javier Prado, me encuentro con Fabrizio otra vez ( algún día me aburriré de ti o tú de mí? Supongo que si llega ese día, igual me leerías y yo vería el Facebook para saber en qué andas, perro infame) y esperamos a las chicas más lindas que hemos conocido, Paloma y Alexandra (sus nombres son una delicia) y ellas llegan preciosas, arregladitas, unas ladys, me encantan y lo mejor es que son amigas increíbles, de las pocas en las que puedes confiar a ciegas. Tomamos un taxi hasta el canal 2 (Sí, el de la lealtad y la transparencia, estamos juntos!) y no hacemos la cola porque esperábamos a otro grupo más, la idea era entrar todos, en la puerta del canal vimos una mini fila así que antes de que se llenara más nos situamos en medio, esperando, nos registramos y nos dieron un pequeño pase, otra vez los cuatro a la cola, hasta que por fin llegó Guadalupe (mi mejor amiga y una chiquita muy sexy), Lucía (mi chica imposible, por ahora supongo, porque como ella dice, "nunca digas nunca en esta vida bicho") y su enamorado, nos presentan, Andrés, Chapu, Chapu, Andrés, y yo con una sonrisa dibujada "habla brother", y él con una mirada lacerante, de ira contenida, a penas me dio la mano, algo que fue casi imperceptible y rápido pero que me daba la idea de lo que iba a pasar. Luego la gran Edith (amiga de Guadalupe y de Lucía) que me dice ¿tú eres el que escribe bonito? y yo me sonrojo, y le respondo tímidamente y trato de esquivar esa incomodidad, y así se hacen otra vez los grupitos, no nos podemos integrar, empiezo a sentir a Lucía muy limitada, totalmente distinta a como la conosco.
Entramos después de pasar mil sistemas de seguridad del canal y en la fila previa a los pasillos que dan al estudio de grabación, estaba Claudita, la gestora de que ese día estuvieramos allí, con una falda marrón, su cabello peinadito hacia atrás con una colita coqueta y su tablero de apuntes, "Bienvenidos chicos, vamos a pasar al estudio, nos ubicaremos y tendrán un tiempo para ir al baño si desean, después no se puede salir hasta que termine el programa, les recuerdo que está prohibido ingresar con alimentos o bebidas, gracias por venir" Y ahí la amé más, tan linda, tan dulce, nos guió hasta el set. Los pasadizos son anchos y se ve gente con cámaras y cables y papeles, y llevando y trayendo cosas, y así, un ambiente de trabajo intenso pero entretenido, y de pronto mis ojos se han topado con una caja inmensa de cemento que está forrada de tela negra, con miles de tubos encima que sostienen las luces, los televisores, las cámaras aéreas, y al centro un círculo de madera opaca, que en la pantalla se ve brillosa, pulcra, como nueva, encima una silla negra que ha sido testigo de miles de batallas verbales, de miles de risas y carcajadas de millones de peruanos y mías también, por eso te admiro Jaime, porque sabes decir las cosas cuando las tienes que decir, por eso Jaime pa' presidente !
Al costado una señora con falda y polo marrón oscuro sigue a Jaime con la mirada y estudia cada movimiento, se le acerca, toma apuntes, lo corrige, lo ayuda, lo engríe, lo admira. Ximena Ruiz Rosas está cual general dando las órdenes para la guerra que se va a librar, y de pronto los invitados, Magaly Solier, Fernando Andrade y Alex Gonzales (El gran "pajarito"), ya casi todo listo, el público está en éxtasis, y nosotros también.
Me perdí un poco, estoy en que Claudita nos hizo pasar, se me acerca y me dice "en las sillas de adelante, donde dice reservado" así que éramos invitados VIP, qué alegría, te has hecho una Claudita, te debo una, y te confieso que ese día ganas no me faltaron de decirte "Te invito a tomar un café o podemos salir a conversar" por lo linda que estabas con tus lentes y tu tablero de apuntes caminando por todo el set, viendo que todo esté perfecto para que el programa vaya genial, eres muy inteligente y estoy orgulloso de ti, Claudita.
Está a punto de empezar el programa, después de casi 3 horas de espera, entre colas y seguridades y ubicaciones, y gente llegando y maquillajes, invitados, la llegada de jaime en un carro oscuro y elegante, el en el asiento trasero del medio, con un sombrero finísimo y sin lentes, luego la muchachita de la cola de la cual solo supe el nombre : Andrea. Y cruzamos un par de palabras en otra cola que hicimos para ir al baño (Frecuencia latina, el canal de las colas) y estás sentada en una esquina izquierda próxima a la mía y aunque eres medio onduladita, me pareces atractiva igual, me gusta como sonríes y tu forma de mirar, y si algún día llegas a leer esto quiero que sepas que quise pedirte messengger y Facebook pero ni el tiempo ni el destino me dejó, qué piña caray.
Antes de que empieze el programa tengo que hacer un paréntesis y contar algo más.
Para ti Lucía.
Tu enamorado me ha hecho verte distinta hoy, me ha hecho conocer a esa Lucía que no sabía que detestaba, a ese intento de actitud que fuiste y que espero no seas jamás en mi delante otra vez. Ese chico te consume, te quema, te abstrae, no te deja ser, es más, no te deja ser ni siquiera tú misma, te he visto, te he observado y te he mirado, aunque no te hayas dado cuenta he seguido fijamente cada uno de tus pasos, de tus ademanes y de tus maneras de pedir explicación y de tratar de tranquilizar las cosas, he visto su intransigencia e inmadurez, su rencor infundado hacia mí, y no entiendo, debimos pasar el tiempo juntos como habíamos quedado: Tú, Guadalupe y yo, es más, incluso él y mis amigos, pero todos divertidos y juntos, la vida querida Lucía, son momentos nada más, gracias a Dios, lo de ayer fue un momento largo de felicidad que no he compartido contigo por culpa de él, y lo peor es que tú no te lo has permitido vivir, ¿piensas acaso que toda la vida vas a vivir en la burbuja que él cree que es su relación, por que se reserva el derecho de conocer personas y prejuzgarlas siempre? Te está haciendo perder esos momentos que quedan grabados para siempre y te está negando la posibilidad de que él entre en tú mundo, con tu gente, con tus amigos, tus hermanos, de que logren al fin y al cabo el fin supremo que tiene toda relación que es compartir.
No están compartiendo y es egoísta porque no piensa en ti y pone una excusa boba y te manipula y te dejas, te hace fría, no te deja demostrar y al rato está todo bien, quédate conmigo, por qué hablas con él? pasa algo seguro, vete con él entonces, vete con Uziel, anda, corre, y tú intentas explicarle y aunque no lo creas, él tiene el dominio, pero una relación no es dominar querida Lucía, es dar y recibir, dejar cosas y hacer "bienes comunes" es compartir momentos a solas y con personas, es vivir y vivir, y no dejar de vivir, es tomar oportunidades, y seguir adelante, si lo estás haciendo, me alegro, si te has acostumbrado me alegro, pero yo sé que no eres así, porque conmigo y con tus amigas eres totalmente distinta a cuando estás con él, te encasillas, tienes temor de hacer o decir algo, o hablar de una u otra menera, por eso, la Lucía de ayer no es la que yo conocí ni la que me gustó tanto, ni con la que me casaré (si Dios y tú quieren) sino es una Lucía inventada por un capricho que ambos no terminan de entender y que , acuérdate de mí, les va a terminar pasando factura, y probablemente esté ahí como te juré siempre para ayudarte en lo que sea porque detesto verte mal y porque eres una de las personas más importantes, originales e increíbles que tengo.
Y no es porque me gustes, o porque quiera contigo, sino es porque extrañé a la Lucía que yo conocí, a la que cuando habla conmigo jamás se pone alguna barrera y puede hacer lo que se le dé la gana, esa es la que quiero ver siempre, con o sin enamorado, sea como sea, al final tú sabes que me vas a seguir gustando sea como sea, como amiga y como futura esposa, cualquier cosa que haga o diga es con tal de que te des cuenta de muchas cosas y que vuelvas a ser tú, que te quieran como eres (pero en tu formación original y no producto de una relación pasada fallida que hoy vuelve a la misma historia) y que por sobre todas las cosas seas feliz.
Lo que tu enamorado necesita es una emo.
Te quiero infinitamente.
Atentos, cinco, cuatro, tres, dos, uno....
(aplausos, gritos y vivas)
Muchas gracias, muchas gracias...gracias...bienvenidos al programa, yo soy Jaime Bayly y esto es el Francotirador...
La atención invade nuestros cuerpos y estamos atentos a cada palabra, a cada movimiento que se haga, somos espectadores privilegiados. Es increíble ver como no tienes una pauta, un guión, llegas, te sientas y hablas, como quien tiene la facilidad de freir un huevo, lo haces así y las ideas se te vienen a la mente y eso me hace admirarte, porque eres un escritor y conductor de la puta madre, de esos que ya casi no hay, por eso Jaime Presidente.
Llega el primer corte comercial, pensé que sería más largo, como es grabación pasan rápido, los invitados están sentados en un lugar especial y se acomoda la primera : Magaly Solier. Vuelve el programa al aire y la entrevista, entre comerciales hablas despacito, como susurrando con cada invitado; Magaly se va, se despide de el público, la aplaudimos y entra Fernando Andrade, candidato a la alcaldía de Lima, un tipo de sonrisa fácil y carismático, con una familia envidiable, su esposa toda una señora, una lady y sus hijos de muy buen aspecto y profesionales. Tocan muchos temas, todos se ríen, yo también comparto la idea de hacer de Lima una ciudad principalmente segura y ordenada, eso nos falta, me vas convenciendo Andrade, pero más adelante veremos.
Te vas Andrade, adiós, te has reído gratis medio programa, qué más quieres, espero que subas en las encuestas hermano, pero ahora es turno de la estrella de la noche : Pajarito.
El ave este quiere ser presidente regional del callao con toa' su bateria seria pe' varón, pa' trabajar por mi rico callao pe' causa, y así pe', pajarito mas na' , y Jaime te mira y se ríe y pensará "qué carajos este galifardo infeliz, pero lo importante es que me paguen aunque tenga que hablar con mediocres y tenga que hacer el ridículo ante millones de peruanos" y me parece genial que lo pienses y lo digas así siempre, porque eso de "yo trabajo porque es mi vocación y mi sueño" mira, la vocación mis pelotas, lo que le interesa a todos es cobrar bien y no estresarse tanto y tú tienes ambos requisitos a tu disposición, eres grande Jaimito.
Pajarito ha llegado con su jaula, sus afiches, sus polos y todo el material para promocionar su campaña, aunque tenga recién 50 putas firmas y ni su vieja haya dado su firma (porque ella sí tiene verguenza ajena) él tiene fe en que llegará por su pueblo, el barrio chalaco pe' varón, lo justo 'on.
Fabrizio silva como un pajarito tierno y Jaime sospecha que ese sonido viene de alguna chica, aunque tan distante de la realidad no estaba ese pensamiento, pero de todos modos se ha hecho sentir y nos hemos muerto de la risa con cada ocurrencia de ambos, fue el momento cómico de la noche, que se repita, que se repita.
Lo despachas como encomienda de serrano, mas rápido que ya, y te vas a corte, vuelves y la sección siete por siete, te vas a corte, agradeces al público y te sientes agradecido porque hoy hemos hecho más bulla que otros días y otros públicos, o sea somos un auditorio ponedor, que bien que salió el programa, tienes la amabilidad de decirnos que si queremos una firma o una foto hagamos una colita, es tarde, como las 10 y 10 de la noche, el programa grabado sale casi al instante y nosotros en firmas, Lucía de lejos nos hace un ademán de tristeza disculpándose porque se tiene que ir, su enamorado ni nos mira, se voltean y se van y yo pienso que no es posible, me indigno pero la entiendo.
Se me olvida rápido eso porque es mi turno, saludo a Jaime y le digo que lo admiro y posamos para la foto, me dice gracias hermano, cuidate, gracias por venir, y me voy contento, Fabrizio, Paloma, Guadalupe, Edith, van pasando para las fotos, Alexa toma algunas, otros graban, he perdido a Andrea, la chica de la cola que vi hace un momento esperando por un autógrafo, en lo de Lucía la perdí probablemente, damos la vuelta, estamos todos, otra vez pasamos la seguridad, se abren las puertas de 2 toneladas que resguardan el canal y afuera somos felices todos, las chicas se van en taxi, nosotros no sabemos como salir hacia Javier Prado, preguntamos a un grupo de tres chicas y uno medio chica medio chico que le hacía la conversa a Fabrizio, a mí me gusto una chica dulce, estudian en la Usil, se van en un taxi, el chico/chica viene corriendo por el camino donde nos fuimos, nos acompaña, se zampa mejor dicho, en fin, llegamos caminando a Javier Prado, por suerte el chico/chica toma su micro y se va, nosotros el nuestro y hablamos de la semana, mira tú, perro, el lunes a las 7am nos vimos y empezamos la semana, quién iba a pensar que la terminariamos así, sin duda el mejor fin de semana del año, que espero que se repita mil veces más.
El sábado en la madrugada conocí a Mickaela por el Facebook, es una muchacha interesantísima y linda y hemos quedado en salir. Es el plus de mi fin de semana, un casi paquete completo, digo casi porque nada es perfecto, y porque supongo que dentro de los días buenos hay días mejores aún y a este fin de semana le falto un poco de algo, un algo que ya pensaré qué es, pero que por lo pronto no me tiene inconforme.
Gracias a todos por el fin de semana increíble, por estar ahí siempre y por la alegría de tener 20 años y sentirme más vivo que nunca.
Esta va para mis AMIGOS, los que sé que siempre van a estar.
Para Claudia, porque sin ella lo de Jaime y en primera fila hubiese sido solo una quimera.
Y a Jaime Bayly, por pensar como piensa y escribir como escribe.
Que tengan una linda semana y una linda vida, siempre recuerden, minuto a minuto.
Es domingo y he tenido uno de los fines de semana más intensos del año (que recién empieza, pero que también se cuenta) desde el viernes y hasta hoy sé que terminará con sorpresas a cada minuto como desde ayer, el humo de la hierba que no me deja en paz, el baile frenético en la pista al compás de un buen loop electrónico, los tragos que me hacen cada vez más resistente a sus efectos colaterales (inclúyase llamadas inapropiadas a celulares de las exs o declaratorias a amigas impensadas) una puta y sus mil historias con mil chicos en una noche, una borracha feliz que me gustaba y que aquella noche destruyó mis expectativas, un aventajado enano que me quitó el privilegio que hasta ese día ostentaba y que no supe defender, un taxi madrugador y un taxista amable al que le hablaba del por qué el equipo de mis amores Universitario de Deportes estaba en una crisis deportiva (haciendo obviamente un análisis sesudo y detallado, jugador por jugador, incluyendo estructuras técnicas) con un vaso de vodka en la mano, y la hora que no se detenía, la media madrugada y el tibio viendo que avisora que se acerca el otoño, las pistas sin carros en medio de la noche y miro por la ventana y los taxis están llenos de puro borracho y borracha que se vienen o se van a algún plancito y solo Dios sabe dónde terminará la noche, esa noche que al menos para mí no ha terminado y jamás quisiera que termine; un pub barranquino que me recibió con un tumulto en la puerta, con un zambo de 10 metros parado de brazos cruzados que me dijo que no podía entrar (Déjame pasar zambito cabeza de cuete, que quiero sentarme al lado de una muchachita que recien conosca y tener un affair, y ser feliz, porque me han cagado antes, aunque no tendría que sentirme así, y es que a mí no me gusta que me dejen sin privilegios, o sentir que he defraudado a personas) hasta que de pronto entre la bulla salio mi mejor amigo, pidió que me dejen entrar, y después ha salido alexa, y la presión de todo buen comunicador da buenos efectos y obviamente me hice a un costado, el zambito explicó que era por los serenos y yo, ah no maestro (ni cagando le decía "ah no king kong, porque me violaba y me aventaba por algún descampado del circuito de playas frente al mar) yo solapa me hago a un costadito, y me pegué a la puerta en posición detectivesca y pasé como cuy de tómbola que se mete a su huequito a buscar su comidita, y había reggae, y me gustó al principio, una, dos, tres canciones, cuatro, cinco, ya no te pases pues, no seas malo dj, ponte una buena electrónica, un buen set para sacar toda esta mierda que llevo adentro, o ya pues, una salsa, un reggaeton, lo que fuera, me da igual, no me pondré exquisito a estas alturas del partido, pero no seas pendejo para soltarme rock, antiguo y en inglés después del latón que me he metido desde miraflores (para 5 minutos de viaje y el taxista que se aprovecho de mi bondad y locuacidad producto del alcohol y me quizo cobrar 7 soles, y yo, no maestrito 6 nomás si está aquí, y él, ya vamos, y ni 5 minutos y llegamos, LAPUTA! mis 6 soles debieron ser 5 ó 4, en fin, es madrugada y el hombre tiene que trabajar, lo entiendo) y aburrirme más con esa música del carajo que ni yo entiendo; las parejas, los amigos cariñosos, los amigos tradicionales, la barra, el barman, los tragos y yo en un sofá sentado, hongueándome (es un símil convertido en verbo que empiezo a amar), qué más da, me pongo los headphones y escucho un set de Armin Van Buuren en Eslovenia, y me empilo solo, y bailo solo, me muevo solo, me duermo un rato, y la despedida, vámonos, a tu casa Fabrizio? genial, adonde sea porque ya quiero acabar esta noche, me muero de sueño, y así hasta más tarde, adiós.
El camarote y las 7 de la mañana del domingo, me despierto y les aviso que me voy a ir, no se levantan porque la bomba de ayer no se los permite, y la cuestión es que yo ni dormí porque la hierba no me deja hacerlo, y ahora cómo carajos salgo? bueno cara de palo bajaré y abriré la puerta y me iré sin despedirme, para eso chupan, para que no se acuerden ni mierda de lo que han dicho (Fabrizio: Uziel, me levantas a la hora que te vayas, para abrirte pues) y para que encima te griten como a empleada del hogar (Fabrizio: Mañana a qué hora y en donde? - Yo : A las 4 en Bembos de Javier Prado, por el Priveteacher. - Fabrizio: y a dónde mierda queda eso, no conosco, puta madre, toda la vida, dime pues! yo veré qué hago, ya duerme rápido, y dónde es, como llego, ya, ya, mañana vemos, carajo.) y un concierto de gritos estresantes pero entiendo que producto de la ebriedad.
Entonces...¿Dónde me quedé?, ah sí, en que me iba, y así pues, este fue el gran despliegue táctico que hize para salir de la casa : Me paré, bajé las escaleras, abrí la puerta y salí. En la cochera esperé como una hora hasta que el vigilante del edificio se digne a abrirme la puerta principal que tiene un sistema de seguridad que ni la NASA, increíble, aprieta los mil botones de la vida para abrir una puertita del tamaño de la de la casa de un perro y así la vida es malsana conmigo.
Salgo, el maestrito guachimán se disculpa y sigo mi camino, las 20 cuadras de la vida hasta tomar una combi que me deje en algún lado cerca a mi casa, para luego escalar una montaña, subir un cerro, gorrear a un condor, pasar al otro, andar en llama tres días y llegar a mi casa. Toda esta travesía lógica (sobre todo en la combi) la hago mirando nostálgicamente las calles un domingo a las 7am, en donde las señoras finas, recatadas y decentes sale a esperar al panadero en sus puertas con sus pijamas de finisima seda como para el verano, y los más aplicados van a hacer algún taller o estudio, y otros trabajan como si fuera lunes o martes( qué daño, yo como presidente decreto feriado sempiterno los sábados y domingos, hasta que se acabe el mundo) y yo volviendo de una noche mitad rica, mitad triste, y agradecido con todos por ser como son y por ser mis amigos al margen de mis dudas existenciales, me aguantan así, me quieren así, me odian así y eso es lo que me importa más de ellos.
Ahora sí volveré al punto central del domingo.
(Imagínense que ya les conté que mi vieja llegó, le cargué las maletas, le pregunte de todo su itinerario de viaje, saludé a mi hermano, vi fútbol, hablé una hora con Fabrizio sobre lo ocurrido la noche anterior, vi fútbol español, comí, me volví a bañar, me cambié y me fui otra vez)
Son las 3:30 y estoy tarde, hoy terminaré el día en El Francotirador, con el gran Jaime, y con amigos queridos a los que tengo el honor y gusto de ver todos los días y que me hacen la vida alegre y divertida (no a todos los veo diario, pero qué pereza estar explicando los porqués).
Tomo el micro hasta Javier Prado, me encuentro con Fabrizio otra vez ( algún día me aburriré de ti o tú de mí? Supongo que si llega ese día, igual me leerías y yo vería el Facebook para saber en qué andas, perro infame) y esperamos a las chicas más lindas que hemos conocido, Paloma y Alexandra (sus nombres son una delicia) y ellas llegan preciosas, arregladitas, unas ladys, me encantan y lo mejor es que son amigas increíbles, de las pocas en las que puedes confiar a ciegas. Tomamos un taxi hasta el canal 2 (Sí, el de la lealtad y la transparencia, estamos juntos!) y no hacemos la cola porque esperábamos a otro grupo más, la idea era entrar todos, en la puerta del canal vimos una mini fila así que antes de que se llenara más nos situamos en medio, esperando, nos registramos y nos dieron un pequeño pase, otra vez los cuatro a la cola, hasta que por fin llegó Guadalupe (mi mejor amiga y una chiquita muy sexy), Lucía (mi chica imposible, por ahora supongo, porque como ella dice, "nunca digas nunca en esta vida bicho") y su enamorado, nos presentan, Andrés, Chapu, Chapu, Andrés, y yo con una sonrisa dibujada "habla brother", y él con una mirada lacerante, de ira contenida, a penas me dio la mano, algo que fue casi imperceptible y rápido pero que me daba la idea de lo que iba a pasar. Luego la gran Edith (amiga de Guadalupe y de Lucía) que me dice ¿tú eres el que escribe bonito? y yo me sonrojo, y le respondo tímidamente y trato de esquivar esa incomodidad, y así se hacen otra vez los grupitos, no nos podemos integrar, empiezo a sentir a Lucía muy limitada, totalmente distinta a como la conosco.
Entramos después de pasar mil sistemas de seguridad del canal y en la fila previa a los pasillos que dan al estudio de grabación, estaba Claudita, la gestora de que ese día estuvieramos allí, con una falda marrón, su cabello peinadito hacia atrás con una colita coqueta y su tablero de apuntes, "Bienvenidos chicos, vamos a pasar al estudio, nos ubicaremos y tendrán un tiempo para ir al baño si desean, después no se puede salir hasta que termine el programa, les recuerdo que está prohibido ingresar con alimentos o bebidas, gracias por venir" Y ahí la amé más, tan linda, tan dulce, nos guió hasta el set. Los pasadizos son anchos y se ve gente con cámaras y cables y papeles, y llevando y trayendo cosas, y así, un ambiente de trabajo intenso pero entretenido, y de pronto mis ojos se han topado con una caja inmensa de cemento que está forrada de tela negra, con miles de tubos encima que sostienen las luces, los televisores, las cámaras aéreas, y al centro un círculo de madera opaca, que en la pantalla se ve brillosa, pulcra, como nueva, encima una silla negra que ha sido testigo de miles de batallas verbales, de miles de risas y carcajadas de millones de peruanos y mías también, por eso te admiro Jaime, porque sabes decir las cosas cuando las tienes que decir, por eso Jaime pa' presidente !
Al costado una señora con falda y polo marrón oscuro sigue a Jaime con la mirada y estudia cada movimiento, se le acerca, toma apuntes, lo corrige, lo ayuda, lo engríe, lo admira. Ximena Ruiz Rosas está cual general dando las órdenes para la guerra que se va a librar, y de pronto los invitados, Magaly Solier, Fernando Andrade y Alex Gonzales (El gran "pajarito"), ya casi todo listo, el público está en éxtasis, y nosotros también.
Me perdí un poco, estoy en que Claudita nos hizo pasar, se me acerca y me dice "en las sillas de adelante, donde dice reservado" así que éramos invitados VIP, qué alegría, te has hecho una Claudita, te debo una, y te confieso que ese día ganas no me faltaron de decirte "Te invito a tomar un café o podemos salir a conversar" por lo linda que estabas con tus lentes y tu tablero de apuntes caminando por todo el set, viendo que todo esté perfecto para que el programa vaya genial, eres muy inteligente y estoy orgulloso de ti, Claudita.
Está a punto de empezar el programa, después de casi 3 horas de espera, entre colas y seguridades y ubicaciones, y gente llegando y maquillajes, invitados, la llegada de jaime en un carro oscuro y elegante, el en el asiento trasero del medio, con un sombrero finísimo y sin lentes, luego la muchachita de la cola de la cual solo supe el nombre : Andrea. Y cruzamos un par de palabras en otra cola que hicimos para ir al baño (Frecuencia latina, el canal de las colas) y estás sentada en una esquina izquierda próxima a la mía y aunque eres medio onduladita, me pareces atractiva igual, me gusta como sonríes y tu forma de mirar, y si algún día llegas a leer esto quiero que sepas que quise pedirte messengger y Facebook pero ni el tiempo ni el destino me dejó, qué piña caray.
Antes de que empieze el programa tengo que hacer un paréntesis y contar algo más.
Para ti Lucía.
Tu enamorado me ha hecho verte distinta hoy, me ha hecho conocer a esa Lucía que no sabía que detestaba, a ese intento de actitud que fuiste y que espero no seas jamás en mi delante otra vez. Ese chico te consume, te quema, te abstrae, no te deja ser, es más, no te deja ser ni siquiera tú misma, te he visto, te he observado y te he mirado, aunque no te hayas dado cuenta he seguido fijamente cada uno de tus pasos, de tus ademanes y de tus maneras de pedir explicación y de tratar de tranquilizar las cosas, he visto su intransigencia e inmadurez, su rencor infundado hacia mí, y no entiendo, debimos pasar el tiempo juntos como habíamos quedado: Tú, Guadalupe y yo, es más, incluso él y mis amigos, pero todos divertidos y juntos, la vida querida Lucía, son momentos nada más, gracias a Dios, lo de ayer fue un momento largo de felicidad que no he compartido contigo por culpa de él, y lo peor es que tú no te lo has permitido vivir, ¿piensas acaso que toda la vida vas a vivir en la burbuja que él cree que es su relación, por que se reserva el derecho de conocer personas y prejuzgarlas siempre? Te está haciendo perder esos momentos que quedan grabados para siempre y te está negando la posibilidad de que él entre en tú mundo, con tu gente, con tus amigos, tus hermanos, de que logren al fin y al cabo el fin supremo que tiene toda relación que es compartir.
No están compartiendo y es egoísta porque no piensa en ti y pone una excusa boba y te manipula y te dejas, te hace fría, no te deja demostrar y al rato está todo bien, quédate conmigo, por qué hablas con él? pasa algo seguro, vete con él entonces, vete con Uziel, anda, corre, y tú intentas explicarle y aunque no lo creas, él tiene el dominio, pero una relación no es dominar querida Lucía, es dar y recibir, dejar cosas y hacer "bienes comunes" es compartir momentos a solas y con personas, es vivir y vivir, y no dejar de vivir, es tomar oportunidades, y seguir adelante, si lo estás haciendo, me alegro, si te has acostumbrado me alegro, pero yo sé que no eres así, porque conmigo y con tus amigas eres totalmente distinta a cuando estás con él, te encasillas, tienes temor de hacer o decir algo, o hablar de una u otra menera, por eso, la Lucía de ayer no es la que yo conocí ni la que me gustó tanto, ni con la que me casaré (si Dios y tú quieren) sino es una Lucía inventada por un capricho que ambos no terminan de entender y que , acuérdate de mí, les va a terminar pasando factura, y probablemente esté ahí como te juré siempre para ayudarte en lo que sea porque detesto verte mal y porque eres una de las personas más importantes, originales e increíbles que tengo.
Y no es porque me gustes, o porque quiera contigo, sino es porque extrañé a la Lucía que yo conocí, a la que cuando habla conmigo jamás se pone alguna barrera y puede hacer lo que se le dé la gana, esa es la que quiero ver siempre, con o sin enamorado, sea como sea, al final tú sabes que me vas a seguir gustando sea como sea, como amiga y como futura esposa, cualquier cosa que haga o diga es con tal de que te des cuenta de muchas cosas y que vuelvas a ser tú, que te quieran como eres (pero en tu formación original y no producto de una relación pasada fallida que hoy vuelve a la misma historia) y que por sobre todas las cosas seas feliz.
Lo que tu enamorado necesita es una emo.
Te quiero infinitamente.
Atentos, cinco, cuatro, tres, dos, uno....
(aplausos, gritos y vivas)
Muchas gracias, muchas gracias...gracias...bienvenidos al programa, yo soy Jaime Bayly y esto es el Francotirador...
La atención invade nuestros cuerpos y estamos atentos a cada palabra, a cada movimiento que se haga, somos espectadores privilegiados. Es increíble ver como no tienes una pauta, un guión, llegas, te sientas y hablas, como quien tiene la facilidad de freir un huevo, lo haces así y las ideas se te vienen a la mente y eso me hace admirarte, porque eres un escritor y conductor de la puta madre, de esos que ya casi no hay, por eso Jaime Presidente.
Llega el primer corte comercial, pensé que sería más largo, como es grabación pasan rápido, los invitados están sentados en un lugar especial y se acomoda la primera : Magaly Solier. Vuelve el programa al aire y la entrevista, entre comerciales hablas despacito, como susurrando con cada invitado; Magaly se va, se despide de el público, la aplaudimos y entra Fernando Andrade, candidato a la alcaldía de Lima, un tipo de sonrisa fácil y carismático, con una familia envidiable, su esposa toda una señora, una lady y sus hijos de muy buen aspecto y profesionales. Tocan muchos temas, todos se ríen, yo también comparto la idea de hacer de Lima una ciudad principalmente segura y ordenada, eso nos falta, me vas convenciendo Andrade, pero más adelante veremos.
Te vas Andrade, adiós, te has reído gratis medio programa, qué más quieres, espero que subas en las encuestas hermano, pero ahora es turno de la estrella de la noche : Pajarito.
El ave este quiere ser presidente regional del callao con toa' su bateria seria pe' varón, pa' trabajar por mi rico callao pe' causa, y así pe', pajarito mas na' , y Jaime te mira y se ríe y pensará "qué carajos este galifardo infeliz, pero lo importante es que me paguen aunque tenga que hablar con mediocres y tenga que hacer el ridículo ante millones de peruanos" y me parece genial que lo pienses y lo digas así siempre, porque eso de "yo trabajo porque es mi vocación y mi sueño" mira, la vocación mis pelotas, lo que le interesa a todos es cobrar bien y no estresarse tanto y tú tienes ambos requisitos a tu disposición, eres grande Jaimito.
Pajarito ha llegado con su jaula, sus afiches, sus polos y todo el material para promocionar su campaña, aunque tenga recién 50 putas firmas y ni su vieja haya dado su firma (porque ella sí tiene verguenza ajena) él tiene fe en que llegará por su pueblo, el barrio chalaco pe' varón, lo justo 'on.
Fabrizio silva como un pajarito tierno y Jaime sospecha que ese sonido viene de alguna chica, aunque tan distante de la realidad no estaba ese pensamiento, pero de todos modos se ha hecho sentir y nos hemos muerto de la risa con cada ocurrencia de ambos, fue el momento cómico de la noche, que se repita, que se repita.
Lo despachas como encomienda de serrano, mas rápido que ya, y te vas a corte, vuelves y la sección siete por siete, te vas a corte, agradeces al público y te sientes agradecido porque hoy hemos hecho más bulla que otros días y otros públicos, o sea somos un auditorio ponedor, que bien que salió el programa, tienes la amabilidad de decirnos que si queremos una firma o una foto hagamos una colita, es tarde, como las 10 y 10 de la noche, el programa grabado sale casi al instante y nosotros en firmas, Lucía de lejos nos hace un ademán de tristeza disculpándose porque se tiene que ir, su enamorado ni nos mira, se voltean y se van y yo pienso que no es posible, me indigno pero la entiendo.
Se me olvida rápido eso porque es mi turno, saludo a Jaime y le digo que lo admiro y posamos para la foto, me dice gracias hermano, cuidate, gracias por venir, y me voy contento, Fabrizio, Paloma, Guadalupe, Edith, van pasando para las fotos, Alexa toma algunas, otros graban, he perdido a Andrea, la chica de la cola que vi hace un momento esperando por un autógrafo, en lo de Lucía la perdí probablemente, damos la vuelta, estamos todos, otra vez pasamos la seguridad, se abren las puertas de 2 toneladas que resguardan el canal y afuera somos felices todos, las chicas se van en taxi, nosotros no sabemos como salir hacia Javier Prado, preguntamos a un grupo de tres chicas y uno medio chica medio chico que le hacía la conversa a Fabrizio, a mí me gusto una chica dulce, estudian en la Usil, se van en un taxi, el chico/chica viene corriendo por el camino donde nos fuimos, nos acompaña, se zampa mejor dicho, en fin, llegamos caminando a Javier Prado, por suerte el chico/chica toma su micro y se va, nosotros el nuestro y hablamos de la semana, mira tú, perro, el lunes a las 7am nos vimos y empezamos la semana, quién iba a pensar que la terminariamos así, sin duda el mejor fin de semana del año, que espero que se repita mil veces más.
El sábado en la madrugada conocí a Mickaela por el Facebook, es una muchacha interesantísima y linda y hemos quedado en salir. Es el plus de mi fin de semana, un casi paquete completo, digo casi porque nada es perfecto, y porque supongo que dentro de los días buenos hay días mejores aún y a este fin de semana le falto un poco de algo, un algo que ya pensaré qué es, pero que por lo pronto no me tiene inconforme.
Gracias a todos por el fin de semana increíble, por estar ahí siempre y por la alegría de tener 20 años y sentirme más vivo que nunca.
Esta va para mis AMIGOS, los que sé que siempre van a estar.
Para Claudia, porque sin ella lo de Jaime y en primera fila hubiese sido solo una quimera.
Y a Jaime Bayly, por pensar como piensa y escribir como escribe.
Que tengan una linda semana y una linda vida, siempre recuerden, minuto a minuto.
viernes, 22 de enero de 2010
Por favor, no me digas que no.
- Necesito hablarte.
- Dime, qué ha pasado.
- Por teléfono no te puedo decir, necesito verte ahora.
- No sé si pueda salir, dame cinco minutos y te confirmo.
- Listo, te vuelvo a llamar.
- No, no, yo te llamo.
- Ese yo te llamo...
- Hablamos en cinco minutos.
(después de media hora)
- ¿Aló?
- Andrés, no puedo salir.
- Ya sabía, te has demorado media hora para decirme que no podías.
- Es que tuve un problema con mi mamá, y...
- Ya, bueno otro día será.
- Lo siento, hablamos luego.
- Espera, Claudia...
- Dime.
- Nada, nada.
- No, dime.
- No, ya nada.
- Está bien, hablamos después, adiós.
( 10 minutos más tarde)
-¿Aló?- Andrés contestó con asombro, no esperaba llamada alguna.
- Andrés, nos encontramos en 20 minutos en el parque Kénnedy.
- ¿Qué?- Casi gritó la pregunta.
- Apúrate, ahí te veo, en la esquina de la bajada Balta.
- No llego en 20.
- Ok, en 15 minutos nos vemos.
- Te odio.
- Tú eres el que me quieres ver, así que apúrate.
( 25 minutos más tarde)
- ¿ Siempre tiene que hacerme esperar tanto ? - Penso mientras de lejos la vio aparecer.
- Uy, no sabes el tráfico que hay por toda la avenida arequipa, es terrible.
- Claudia, son las 4 de la tarde, a esta hora no hay tráfico ni siquiera en la Abancay.
- Hola Andrésito.
- Hola, bueno vamos caminando pues, por la bajada y así llegamos a la playa.
- ¿Vamos a bajar a la playa?
- No, imposible, ¿o tú quieres?
- No, no, solo nos sentamos en algún sitio y ya.
- Bueno.
(caminaban en silencio, viendo pasar los carros que van y vuelven de las playas, veían las bancas pero ambos no se animaban a sentarse, seguían en silencio, de pronto, se rompió el hielo)
- ¿Qué querías decirme, qué pasó? cuéntame.
- Mira Claudia, tú sabes que me es dificilísimo decir las cosas, pero hay algo que tienes que saber.
- ¿Qué?
- Pero antes, necesito saber por qué eres así conmigo.
- ¿Así cómo?
- Así pues, bien así, bien esta te pones.
- No, en serio Andrés.
- Ya, mira nosotros nos llevamos genial y me gusta eso, pero a veces cambias demasiado, y no me florees de que es la puta regla porque no te creo, interdiario no te viene pues.
- Yo te trato normal, como a todos, no me digas que te trato mal oye, tú siempre tan sensible.
- Es que tú eres la reina del metal pues.
- No se trata de eso, sino que yo te digo algo y lo tomas a mal.
- No ah, yo tengo mis momentos, pero igual necesito que me digas por qué me tratas así.
(Ya casi llegaron al puente de madera que da paso a una de las vistas más increíbles de lima : El arco del puente villena, los acantilados y el mar de fondo con el sol que parece perderse allá en lontananza, ambos se sobrepararon, pero Claudia quedó más sorprendida)
- Dios mío, !qué vista!
- ¿Te gusta?
- Obvio, es de lo mejor que he visto en mi vida.
- Siempre vengo aquí a relajarme, a pensar, a recordar.
- Me gusta, es precioso.
- Respóndeme.
- ¿Qué cosa?
- Por qué me tratas así.
- Sácate esa idea tonta de la cabeza, yo te trato como a todos.
- Una pregunta, en todo este tiempo que nos hemos conocido, ¿tú cómo me consideras?
- ¿Como un amigo? sé que puedo confiar en ti y eres una persona super linda, en serio.
- Ya, pero, ¿nada más?
- ¿A qué te refieres?
- A que a veces no te entiendo, me das a entender que entre los dos puede pasar algo, y después me tratas como a todos, eso me ha tenido pensando en muchas cosas.
(Claudia se quedó pensativa, no sabía qué responder, por fin pudo decir algo)
- Yo...Mira tú sabes perfectamente qué es lo que ha pasado conmigo y ahora necesito algo de paz, estar sola porque he perdido la confianza, de verdad, no es fácil y detesto que jueguen conmigo y tengo miedo de volverme a enamorar y que otra vez me hagan lo mismo, malditos.
- Pero no todos son iguales...es más...
- Todos siempre dicen eso, ya hemos hablado de esto, qué fácil es prometer, prometer y al final meter, y después largarse.
- Sí, claro, pero es que tú no sabes elegir, o no quieres elegir bien.
- Siempre dicen eso, pero no hay de dónde elegir.
(Llegaron hasta el borde del acantilado, la vista del mar ahora era panorámica, completa. Andrés se sobreparó y de pronto tomó la mano de claudia, esta se sorprendió y volteó con él)
- No soy el mismo, y no me importa lo que pase después, Claudia me encantas y aunque me trates como te dé la gana, te quiero y no sé por qué, aunque me tengas más inestable que el mismo mar que tienes enfrente.
- An...drés...yo...
- No te pareces a mí, somos muy diferentes, yo soy un triste cursi y tú eres la mujer más fría del planeta pero no sé por qué demonios me atraes tanto.
- Espera, creo que te estás confundiendo.
- ¿Tú crees? Hace más de seis meses que pienso en ti, y siento que tú también pero después sé que no lo haces y que nunca lo harás.
- Andres lo siento, eres lindo y diferente pero no te quiero. Como algo más, quiero decir.
- Ya...
- No te pongas así, yo no quise lastimarte, no dejaremos de ser amigos después de esto.
- Solo te quería decir eso, no te preocupes, todo está bien, yo ya sabía la respuesta igual.
- Tampoco es así, quizás en algún momento yo me enamore de ti, eres lindo y tienes todo.
- Sí, sí, seguro. Eso era todo lo que tenía que decirte, ahora debo irme.
- No, espera, dame un abrazo.
- ¿Ves? esas cosas me llegan de ti.
- Ya, ok, no me des nada.
- Eso es lo que también me llega de ti.
- Decídete.
- Aj, te odio.
- Me amas, yo lo sé.
- Y te aprovechas de tu eterna condición de local.
- No es cierto, pero sabes que te quiero y que eres especial.
- Qué sutil eres para chotear a alguien y quedar bien.
- No es eso, tu y yo siempre vamos a quedar bien, sea como sea.
- Maldita, supongo que sí, aunque yo te importe un carajo y me muera por ti y tú no te des cuenta de absolutamente nada y me trates a tu manera y jamás pienses en mí y me digas que me extrañas y me mientas descaradamente y...
- Ya, ya, no te vaya a dar la menospausia querido.
- Eres insensible y por eso me gustas con furia.
- Insensible no ¿ya? y pendeja, mucho menos.
- Ah, eso no lo sé.
- Deberías saberlo ya. Nunca pendeja.
- Te creo, te creo.
- Y ahora, ¿qué hacemos?
- No sé, tenemos un mar de tiempo para pensarlo.
( Después de la salida, Claudia llamó a Mickaela y a Tamara para contarles de lo que había pasado, les dijo que vayan a dormir a su casa y así tendrían la noche entera para hablar largo y tendido)
- Cuéntamelo todo Claudita, estás ganadaza.
- No oye, es un estrés, el quiere conmigo pero yo no sé qué hacer.
- A mí ese chico no me gusta, es bravazo y un chiste, pero hay algo en él que no sé...-dijo Mickaela.
- Que no va contigo pues Clau -completó Tamara.
- No sé, oye pero antes de eso, les cuento, ¿se acuerdan de Rodrigo?
- ¿Cual, el papacito que te agarraste en el tono de Fernanda?
- Sí, sí ! me ha dicho para salir, alucina.
- Noooo, en serio? qué éxito, es un papi querida, no lo desaproveches, además entre ustedes ya han pasado cositas ah...
- Jaja, sí claro, agarra más rico, me encanta en serio.
- Todo lo que te hace hablar el trago ¿no carajo?
- ¿Y dónde queda Andresito?
- ...
- Jajaja ! Andrés es lindo pero ese es el problema, es como que le falta "maldad".
- Aunque no creas ah, por ahí me han dicho que tiene sus cositas, qué te crees.
- No sé, pero igual.
- ¿No lo ves como enamorado?-Preguntó Tamara.
- No sé, no creo, y no me gusta tampoco, es algo bien raro.
- Ay mejor, en serio, ese chico no es para ti, tu tienes que conseguirte a alguien como rodriguito.
- Mickaela, ¿por qué serás así de zorra?
- Jajaja ya Tamara, en parte tiene razón, Rodri la hace ah.
- Con tal de que no te enamores y después me llames a las 3 de la madrugada llorando...
- ¿Enamorarse? por favor, nada que ver oye, es mejor vivir la soltería y a los amigos cariñosos.
- Obviamente mi Clau, es que Tamara está en otra.
- Yo pienso en Andrés, ya debes decirle las cosas como son, no lo ilusiones más o lo sigas tratando un día bien y al otro mal.
- Ay qué buena resultaste ser, Sor Tamara de los ángeles abatidos por el amor, déjalo que sufra un rato Clau, jaja por idiota, mientras, cuéntame lo de rodri y sus cochinadas.
- No saben, en su depa pues, no estaban sus viejos y empezamos a agarrar buenazo ya? y después los previos, Dios, fue tan rico, y me quitó el polo, y le quité el polo...
- Y te quitó el pantalón, y te quitó el pantalón y se la chupaste y así, ¿pendeja no?-Dijo Mickaela.
- Jajaja, qué comes que adivinas, fue buenazo, pero nunca pensamos en tirar.
- Yo sé que sí lo pensaron, no te hagas la cojuda, otra cosa es que te cagabas de miedo.
- Jaja, digamos que sí, porque estaba en los días probables pues, además no es que sea tan zorrita de tirar con cualquiera que recién conosco ¿no?...
- Tú ya te pasaste Claudia.
- Ay qué cucufata por Dios, Tamara, déjala que viva su vida, además si la goza bien...
- Bueno, ¿y verás a Rodri?
- No sé, siempre lo veo en la universidad, pero ahora que me dijo para salir, no sé, qué dicen...
- Yo voto por el sí-dijo Mickaela.
- Yo voto por el no-dijo Tamara.
- Maldita sea, empate técnico. Ok, desempate.
- Clau, no vayas, o bueno si quieres normal, pero que no pase nada.
- Ay CLau, hija, gozate a ese papacito con todo, qué más puedes perder, total, te estás gileando a Andrés y te ama, se muere por ti, estás sobrada, hay dos más que quieren contigo, chicos no te van a faltar...
- Yo no me gileo a andrés, él solo ha creído eso.
- Ya en fin, pero le dices que lo quieres, que lo extrañas y que quieres verlo, que te casarás con él y al final le cancelas las salidas, lo evitas, lo tratas mal y aún así el está ahí.
- Jaja qué trágica eres Micka, pero igual pues, no estaría con andrés porque no sé, no me sentiría bien caminando con el por las calles, yo quiero a un chico como rodrigo, y que me haga feliz, y bueno como rodrigo, con Andrés no me veo.
- Entonces dile de una buena vez! - Exclamó Tamara.
- Ya oye, tranquila.
- Es que siento que es un buen chico aunque no lo conosca, y no es justo lo que le haces Claudia.
- Bueno, él siempre me ha mandado indirectas y cosas así, pero no entendía, hasta que hoy recién hablamos, la próxima vez que lo vea, le digo.
- ¿De acá en dos meses más?
- Siempre hablo con él.
- He visto tus conversas, no le respondes nada al Facebook, y en messengger ya no hablan como antes pues, eras distinta, pero si lo vas a hacer, que sea cuanto antes.
- Ya oye Tamara, defensora de los hombres buenitos, relájada nomás querida, jaja más bien, ¿vamos a llamar a Adrián? a jugar un rato con él, siempre que estoy sin nada lo llamo y viene como perro, como quién no me aburro, Clau con Rodri, yo con Adrián y Tamara con...
- Yo con...
- Ella con...
- Ya pensaré.
- Carlitos pues.
- Puede ser, pero ustedes quieren pendejear, como siempre, trago y agarres, así que tengo que pensarlo aún.
- Ay oye, ni que fueramos bitches.
- No qué va.
- ¿Vamos por más ron?
- Okey.
( 4 de la tarde del día siguiente)
-¿Aló?
- Buenas tardes, ¿está Andrés por favor?
- Él habla, ¿quién es?
- Hola Andresito, soy Tamara.
- Tamy qué tal, dime ¿qué pasó?
- Tengo una reu, no quieres acompañarme? es que no tengo con quién ir y bueno pensé en que tú me podías acompañar pues, haste una no seas malito...
- Cuándo es?
- Hoy a la noche, sobre las 22.
- Mmm, está bien, yo paso por ti, en dónde es?
- Es en casa de una amiga, por surco.
- Ya listo, te recojo y nos vamos, ¿a las 21:30 está bien?
- Perfecto.
- Besos, nos vemos.
- Adiós!
- Qué emoción carajo! ahora veremos qué pasa-Pensó en voz alta Tamara.
(Andrés la recogió y llegaron sobre las 22 horas y fueron conversando en el camino de trivialidades : La universidad, los días de sol y las salidas, hasta que de pronto llegaron al tema de Claudia. Él contó una versión muy resumida y ella evaluó, le preguntó cómo estaba él y le dijo que confiado. Ella lo miró con ternura, entendía que Claudia no lo quería de verdad y que ese era el día perfecto para decir lo que tenía que decir)
- Llegamos al fin.
- No escucho bulla, es una reu o un velorio, cómo es?
- Shh, ahí vienen creo...
(abrieron la puerta, era Mickaela, se quedo muy sorprendida al ver a Andrés)
- Hola chicas! estamos completos ahora sí creo, verdad?
- Tamarita, tanto tiempo querida ! -Saludó Celeste- Te presento a Daniel, mi enamorado.
- Qué sorpresa, bravazo chicos, somos cuatro parejitas...Hola Adrían !
- Hola Tamara, Qué tal brother, pasen pues.
- Hemos traido nuestra salsa, para que vean.
- A ver, bien bien , ustedes sí ah.
- Claro !
- Oye, dijo cuatro parejas?
- Sí.
- Y dónde está la otra?
- Adentro supongo...
(se oyeron risas y una pareja salió desde el pasillo, hubo un silencio incómodo al ver todos la escena)
- Claudia...
- Hola chicos!
- Y tú, mira pues, más tonera.
- Jaja, tú no te quedas atrás, bien Tamarita, bien ahi.
- Ah sí, es que no tenía con quién ir y le pedí que me acompañe.
- Bueno, bueno, empezemos la noche!
- Tú sabías que Claudia estaría aquí con ese muchacho?- Susurró algo molesto Andrés.
- Silencio, después hablamos!
( Andrés no entendía qué estaba pasando ni por qué Tamara le pidió que la acompañase a esa reunión, poco a poco fue entendiendo algo más, que las parejas ya estaban formadas y que Claudia y Rodrigo estaban ahí por que iba a pasar algo entre ellos. No pudo evitar sentirse incómodo durante la noche, con las conversaciones y los tragos se soltó un poco más, hasta que jugaron "yo nunca". Fue una especie de juego forzado por los tragos y la situación, pero no duró mucho, había algo que no encajaba del todo bien entre todos, Tamara había roto un equilibrio perfecto al ir a la reunión con Andrés. De pronto se apagaron las luces y los bailes llevaron a cada uno intimidar con su pareja. Andrés no le sacaba la vista de encima a Claudia y Tamara trataba de distraerlo. De pronto, Claudia, que ya estaba algo tomada, besó a Rodrigo, entre la oscuridad, Andrés pudo verlo todo y no contuvo su ira y tristeza. Tamara se lo llevó a otro lado para conversar mejor, ambos habían tomado pero no estaban ebrios, ni picados. Fueron a uno de los cuartos)
- Andrés cálmate. Eso que viste...
- No estamos, no me tiene que joder, estoy tranquilo, ella sabe lo que hace con su vida.
- Andrés, escúchame-se puso en cuclillas frente a él, andrés estaba sentado en el borde de la cama- Claudia no es lo que parece, esa chica no es para ti, es mi amiga y la quiero muchísimo, pero no es para ti, en serio.
- No me digas eso, yo la quiero y en el fondo sé que es una buena chica.
- Es una excelente amiga, pero no te conviene, entiende, mira, yo sé que ella te hará sufrir siempre andrés, tarde o temprano, es muy voluble y no se mide, encima ya debes saber por qué está aquí no?
- Por él?
- Sí.
- Maldita, la odio !
- Tranquilízate, mira yo he hablado con ella y...ella no está interesada en ti.
- Entonces por qué me dice cosas o hace cosas que me hacen pensar lo contrario.
- Porque a veces a las chicas nos encanta tenerlos atras, hasta que nos aburrimos y los botamos.
- Después se quejan de nosotros, son peores, son iguales, son...
- No todas andres, no todas. Yo no te quiero ver mal en serio, no quiero que sufras y menos por Claudia. Es linda pero...
- Es una zorra.
- Tampoco tampoco.
- Todas las mujeres lo son. Ahora sé que lo que escribió Gabo es cierto..." En el fondo, todas tienen algo de putas".
- Quizás, pero solo te puedo decir que ella no es ninguna santa como tú creías ni como ella te lo ha dicho. No le creas porque te estás haciendo más daño. Lo mejor es que te olvides de ella ahora.
- ¿Por qué mierda no puede haber alguien que realmente me quiera como soy?
- Hay cosas que no te das cuenta, Claudia me decía que tú eras muy buenito y perfecto. Eso a veces les aburre, pero no a todas.
- ¿Eso dijo de mí? seguro Mickaela le está metiendo ideas, esas amigas que tiene son...
- Yo soy su amiga.
- No lo digo por ti, tu eres distinta.
- En qué sentido, explícame- Pidió con ilusión.
- No sé, eres madura, distinta, linda, inteligente, confiable, oye tú si que te mereces a alguien que te haga feliz.
- Gracias! y sí, facil me merezco a alguien como tú.
- No, yo no soy tan bueno como paresco, pero resulta que siempre me fijo en alguien peor que yo.
- A mí me gusta mucho como eres...
- A mí no tanto.
- El día en que aprendas a fijarte en ti mismo primero, ese día tendrás el mundo a tus pies.
- El mundo está en sobre mi cabeza hace años, igual, gracias por todo Tamara.
(hubo un silencio corto, se miraron y tamara se sentó a su lado, puso su hombro sobre él, lo abrazó y confesó)
- Andrés, tú me gustas.
- ¿Qué?
- En serio, eres un chico lindo y te quiero así, y me da cólera que Claudia no se de cuenta de lo que vales por estar como ahora está allá afuera, con los chicos que siempre la hacen sufrir, me da cólera que siempre estés mal y que digas que nadie se fija en ti cuando no es cierto, que en cada noche siempre la soledad esté rondándote y duermas pensando en que seguirás siempre así, yo quiero cambiar eso, te juro.
- Yo...no me lo esperaba, gracias, qué lindo lo que me dices...
- Andrés yo te quiero y quiero verte feliz, yo creo que si tu y yo nos dieramos una oportunidad...
(Ambos se acercaron mucho, casi para besarse, pero andrés se detuvo y explicó)
- Tamara lo siento. No puedo.
- Es Claudia verdad?
- No es ella solamente, es todo. Yo no te veo como algo más...eres mi amiga y te quiero, y me pareces atractiva pero, no sé.
- Creo que es muy pronto andrés, igual piensa, la felicidad aparece y a veces no nos damos cuenta y cuando no tomamos lo que nos dieron después uno se arrepiente...
- Lo sé, pero no puedo contigo, lo siento...necesito cerrar la historia con Claudia.
- Qué más que lo de hoy para cerrarla?
- No se, algo más debe haber.
- Y esta es la cadena del amor, unos que lloran por mi amor, y yo que lloro por tu amor.
- No te pongas así...
- ¿Cómo quieres que me ponga si me gustas demasiado y te quiero y tú me dices que no por pensar en una persona que no vale la pena?
- Cálmate, te entiendo, yo sé, a veces soy tonto, pero es que ahora no puedo, no te veo como algo más...
- No sigas, ya basta, en serio, no vale la pena, pero cuando realmente te des cuenta de las cosas espero que no sea demasiado tarde...
- Creo que mejor me voy.
- Sí, mejor, lárgate y piensa bien porque tienes mierda en el cerebro.
- A veces quisiera tener a alguien como tú siempre a mi lado.
- Adiós Andrés, adiós.
(Salió del cuarto, en la sala estaban todos ebrios y pudo ver en una esquina a Claudia, llorando, la miró, no se acercó, Claudia pensó que pararía, él siguió su camino, no se despidió, abrió la puerta y se fue. Al caminar por la calle bajo la serena noche penso en miles de cosas, pero principalmente en Claudia y en Tamara. Eran lo que necesitaba pero totalmente distintas a la vez, intentaba explicarse, al otro lado Claudia lloraba porque ese día se dio cuenta de que quería a Rodrigo, pero él le dijo que sólo quería acostarse con ella y que no estaba dispuesto a tener nada serio, entretanto, Tamara llorando volvió a su casa y pensó en Andrés, no sabía cómo explicarse que él no se fijara en ella, ya daba igual, los tres estaban tristes y nadie tenía a nadie, en parte, Tamara había defraudado la amistad con Claudia por Andrés, las cosas no serían las mismas por mucho tiempo aún.
Aquella noche por fin se dieron cuenta de que en el amor, las cosas no son lo que parecen, que muchas veces se pierde la profundidad por el banalismo y se olvida que para ser feliz no se necesita ver, sino sentir, uno no es feliz con los ojos, sino con el corazón y que la vida te da ciertas oportunidades, tarde o temprano el mundo gira y nos toca pasar cosas peores aún.
A Andrés le queda esa oportunidad que yo quisiera tener con alguien, Tamara es de las mejores personas que hay, a veces a mí no me queda ni siquiera eso, de todos modos no pierdo las esperanzas de que en algún momento aparezca por ahí esa persona que llene mis pensamientos y que por fin me haga sentir lleno y completo, andrés tiene esa oporunidad, yo no, el tiempo dirá si la sabrá aprovechar, o si probablemente siguen viviendo esa soledad eterna que duele más , a pesar de estar rodeado de gente y de parejas eventuales , que la soledad de no tener a nadie a quien escribirle un par de líneas felices)
-¿Aló?
-¿Andrés?
-Tamara, hola, oye hoy puedes salir, es que quiero hablar contigo, mi niña...
[A Deghemteri, porque sé que jamás te fijarás en mí.]
- Dime, qué ha pasado.
- Por teléfono no te puedo decir, necesito verte ahora.
- No sé si pueda salir, dame cinco minutos y te confirmo.
- Listo, te vuelvo a llamar.
- No, no, yo te llamo.
- Ese yo te llamo...
- Hablamos en cinco minutos.
(después de media hora)
- ¿Aló?
- Andrés, no puedo salir.
- Ya sabía, te has demorado media hora para decirme que no podías.
- Es que tuve un problema con mi mamá, y...
- Ya, bueno otro día será.
- Lo siento, hablamos luego.
- Espera, Claudia...
- Dime.
- Nada, nada.
- No, dime.
- No, ya nada.
- Está bien, hablamos después, adiós.
( 10 minutos más tarde)
-¿Aló?- Andrés contestó con asombro, no esperaba llamada alguna.
- Andrés, nos encontramos en 20 minutos en el parque Kénnedy.
- ¿Qué?- Casi gritó la pregunta.
- Apúrate, ahí te veo, en la esquina de la bajada Balta.
- No llego en 20.
- Ok, en 15 minutos nos vemos.
- Te odio.
- Tú eres el que me quieres ver, así que apúrate.
( 25 minutos más tarde)
- ¿ Siempre tiene que hacerme esperar tanto ? - Penso mientras de lejos la vio aparecer.
- Uy, no sabes el tráfico que hay por toda la avenida arequipa, es terrible.
- Claudia, son las 4 de la tarde, a esta hora no hay tráfico ni siquiera en la Abancay.
- Hola Andrésito.
- Hola, bueno vamos caminando pues, por la bajada y así llegamos a la playa.
- ¿Vamos a bajar a la playa?
- No, imposible, ¿o tú quieres?
- No, no, solo nos sentamos en algún sitio y ya.
- Bueno.
(caminaban en silencio, viendo pasar los carros que van y vuelven de las playas, veían las bancas pero ambos no se animaban a sentarse, seguían en silencio, de pronto, se rompió el hielo)
- ¿Qué querías decirme, qué pasó? cuéntame.
- Mira Claudia, tú sabes que me es dificilísimo decir las cosas, pero hay algo que tienes que saber.
- ¿Qué?
- Pero antes, necesito saber por qué eres así conmigo.
- ¿Así cómo?
- Así pues, bien así, bien esta te pones.
- No, en serio Andrés.
- Ya, mira nosotros nos llevamos genial y me gusta eso, pero a veces cambias demasiado, y no me florees de que es la puta regla porque no te creo, interdiario no te viene pues.
- Yo te trato normal, como a todos, no me digas que te trato mal oye, tú siempre tan sensible.
- Es que tú eres la reina del metal pues.
- No se trata de eso, sino que yo te digo algo y lo tomas a mal.
- No ah, yo tengo mis momentos, pero igual necesito que me digas por qué me tratas así.
(Ya casi llegaron al puente de madera que da paso a una de las vistas más increíbles de lima : El arco del puente villena, los acantilados y el mar de fondo con el sol que parece perderse allá en lontananza, ambos se sobrepararon, pero Claudia quedó más sorprendida)
- Dios mío, !qué vista!
- ¿Te gusta?
- Obvio, es de lo mejor que he visto en mi vida.
- Siempre vengo aquí a relajarme, a pensar, a recordar.
- Me gusta, es precioso.
- Respóndeme.
- ¿Qué cosa?
- Por qué me tratas así.
- Sácate esa idea tonta de la cabeza, yo te trato como a todos.
- Una pregunta, en todo este tiempo que nos hemos conocido, ¿tú cómo me consideras?
- ¿Como un amigo? sé que puedo confiar en ti y eres una persona super linda, en serio.
- Ya, pero, ¿nada más?
- ¿A qué te refieres?
- A que a veces no te entiendo, me das a entender que entre los dos puede pasar algo, y después me tratas como a todos, eso me ha tenido pensando en muchas cosas.
(Claudia se quedó pensativa, no sabía qué responder, por fin pudo decir algo)
- Yo...Mira tú sabes perfectamente qué es lo que ha pasado conmigo y ahora necesito algo de paz, estar sola porque he perdido la confianza, de verdad, no es fácil y detesto que jueguen conmigo y tengo miedo de volverme a enamorar y que otra vez me hagan lo mismo, malditos.
- Pero no todos son iguales...es más...
- Todos siempre dicen eso, ya hemos hablado de esto, qué fácil es prometer, prometer y al final meter, y después largarse.
- Sí, claro, pero es que tú no sabes elegir, o no quieres elegir bien.
- Siempre dicen eso, pero no hay de dónde elegir.
(Llegaron hasta el borde del acantilado, la vista del mar ahora era panorámica, completa. Andrés se sobreparó y de pronto tomó la mano de claudia, esta se sorprendió y volteó con él)
- No soy el mismo, y no me importa lo que pase después, Claudia me encantas y aunque me trates como te dé la gana, te quiero y no sé por qué, aunque me tengas más inestable que el mismo mar que tienes enfrente.
- An...drés...yo...
- No te pareces a mí, somos muy diferentes, yo soy un triste cursi y tú eres la mujer más fría del planeta pero no sé por qué demonios me atraes tanto.
- Espera, creo que te estás confundiendo.
- ¿Tú crees? Hace más de seis meses que pienso en ti, y siento que tú también pero después sé que no lo haces y que nunca lo harás.
- Andres lo siento, eres lindo y diferente pero no te quiero. Como algo más, quiero decir.
- Ya...
- No te pongas así, yo no quise lastimarte, no dejaremos de ser amigos después de esto.
- Solo te quería decir eso, no te preocupes, todo está bien, yo ya sabía la respuesta igual.
- Tampoco es así, quizás en algún momento yo me enamore de ti, eres lindo y tienes todo.
- Sí, sí, seguro. Eso era todo lo que tenía que decirte, ahora debo irme.
- No, espera, dame un abrazo.
- ¿Ves? esas cosas me llegan de ti.
- Ya, ok, no me des nada.
- Eso es lo que también me llega de ti.
- Decídete.
- Aj, te odio.
- Me amas, yo lo sé.
- Y te aprovechas de tu eterna condición de local.
- No es cierto, pero sabes que te quiero y que eres especial.
- Qué sutil eres para chotear a alguien y quedar bien.
- No es eso, tu y yo siempre vamos a quedar bien, sea como sea.
- Maldita, supongo que sí, aunque yo te importe un carajo y me muera por ti y tú no te des cuenta de absolutamente nada y me trates a tu manera y jamás pienses en mí y me digas que me extrañas y me mientas descaradamente y...
- Ya, ya, no te vaya a dar la menospausia querido.
- Eres insensible y por eso me gustas con furia.
- Insensible no ¿ya? y pendeja, mucho menos.
- Ah, eso no lo sé.
- Deberías saberlo ya. Nunca pendeja.
- Te creo, te creo.
- Y ahora, ¿qué hacemos?
- No sé, tenemos un mar de tiempo para pensarlo.
( Después de la salida, Claudia llamó a Mickaela y a Tamara para contarles de lo que había pasado, les dijo que vayan a dormir a su casa y así tendrían la noche entera para hablar largo y tendido)
- Cuéntamelo todo Claudita, estás ganadaza.
- No oye, es un estrés, el quiere conmigo pero yo no sé qué hacer.
- A mí ese chico no me gusta, es bravazo y un chiste, pero hay algo en él que no sé...-dijo Mickaela.
- Que no va contigo pues Clau -completó Tamara.
- No sé, oye pero antes de eso, les cuento, ¿se acuerdan de Rodrigo?
- ¿Cual, el papacito que te agarraste en el tono de Fernanda?
- Sí, sí ! me ha dicho para salir, alucina.
- Noooo, en serio? qué éxito, es un papi querida, no lo desaproveches, además entre ustedes ya han pasado cositas ah...
- Jaja, sí claro, agarra más rico, me encanta en serio.
- Todo lo que te hace hablar el trago ¿no carajo?
- ¿Y dónde queda Andresito?
- ...
- Jajaja ! Andrés es lindo pero ese es el problema, es como que le falta "maldad".
- Aunque no creas ah, por ahí me han dicho que tiene sus cositas, qué te crees.
- No sé, pero igual.
- ¿No lo ves como enamorado?-Preguntó Tamara.
- No sé, no creo, y no me gusta tampoco, es algo bien raro.
- Ay mejor, en serio, ese chico no es para ti, tu tienes que conseguirte a alguien como rodriguito.
- Mickaela, ¿por qué serás así de zorra?
- Jajaja ya Tamara, en parte tiene razón, Rodri la hace ah.
- Con tal de que no te enamores y después me llames a las 3 de la madrugada llorando...
- ¿Enamorarse? por favor, nada que ver oye, es mejor vivir la soltería y a los amigos cariñosos.
- Obviamente mi Clau, es que Tamara está en otra.
- Yo pienso en Andrés, ya debes decirle las cosas como son, no lo ilusiones más o lo sigas tratando un día bien y al otro mal.
- Ay qué buena resultaste ser, Sor Tamara de los ángeles abatidos por el amor, déjalo que sufra un rato Clau, jaja por idiota, mientras, cuéntame lo de rodri y sus cochinadas.
- No saben, en su depa pues, no estaban sus viejos y empezamos a agarrar buenazo ya? y después los previos, Dios, fue tan rico, y me quitó el polo, y le quité el polo...
- Y te quitó el pantalón, y te quitó el pantalón y se la chupaste y así, ¿pendeja no?-Dijo Mickaela.
- Jajaja, qué comes que adivinas, fue buenazo, pero nunca pensamos en tirar.
- Yo sé que sí lo pensaron, no te hagas la cojuda, otra cosa es que te cagabas de miedo.
- Jaja, digamos que sí, porque estaba en los días probables pues, además no es que sea tan zorrita de tirar con cualquiera que recién conosco ¿no?...
- Tú ya te pasaste Claudia.
- Ay qué cucufata por Dios, Tamara, déjala que viva su vida, además si la goza bien...
- Bueno, ¿y verás a Rodri?
- No sé, siempre lo veo en la universidad, pero ahora que me dijo para salir, no sé, qué dicen...
- Yo voto por el sí-dijo Mickaela.
- Yo voto por el no-dijo Tamara.
- Maldita sea, empate técnico. Ok, desempate.
- Clau, no vayas, o bueno si quieres normal, pero que no pase nada.
- Ay CLau, hija, gozate a ese papacito con todo, qué más puedes perder, total, te estás gileando a Andrés y te ama, se muere por ti, estás sobrada, hay dos más que quieren contigo, chicos no te van a faltar...
- Yo no me gileo a andrés, él solo ha creído eso.
- Ya en fin, pero le dices que lo quieres, que lo extrañas y que quieres verlo, que te casarás con él y al final le cancelas las salidas, lo evitas, lo tratas mal y aún así el está ahí.
- Jaja qué trágica eres Micka, pero igual pues, no estaría con andrés porque no sé, no me sentiría bien caminando con el por las calles, yo quiero a un chico como rodrigo, y que me haga feliz, y bueno como rodrigo, con Andrés no me veo.
- Entonces dile de una buena vez! - Exclamó Tamara.
- Ya oye, tranquila.
- Es que siento que es un buen chico aunque no lo conosca, y no es justo lo que le haces Claudia.
- Bueno, él siempre me ha mandado indirectas y cosas así, pero no entendía, hasta que hoy recién hablamos, la próxima vez que lo vea, le digo.
- ¿De acá en dos meses más?
- Siempre hablo con él.
- He visto tus conversas, no le respondes nada al Facebook, y en messengger ya no hablan como antes pues, eras distinta, pero si lo vas a hacer, que sea cuanto antes.
- Ya oye Tamara, defensora de los hombres buenitos, relájada nomás querida, jaja más bien, ¿vamos a llamar a Adrián? a jugar un rato con él, siempre que estoy sin nada lo llamo y viene como perro, como quién no me aburro, Clau con Rodri, yo con Adrián y Tamara con...
- Yo con...
- Ella con...
- Ya pensaré.
- Carlitos pues.
- Puede ser, pero ustedes quieren pendejear, como siempre, trago y agarres, así que tengo que pensarlo aún.
- Ay oye, ni que fueramos bitches.
- No qué va.
- ¿Vamos por más ron?
- Okey.
( 4 de la tarde del día siguiente)
-¿Aló?
- Buenas tardes, ¿está Andrés por favor?
- Él habla, ¿quién es?
- Hola Andresito, soy Tamara.
- Tamy qué tal, dime ¿qué pasó?
- Tengo una reu, no quieres acompañarme? es que no tengo con quién ir y bueno pensé en que tú me podías acompañar pues, haste una no seas malito...
- Cuándo es?
- Hoy a la noche, sobre las 22.
- Mmm, está bien, yo paso por ti, en dónde es?
- Es en casa de una amiga, por surco.
- Ya listo, te recojo y nos vamos, ¿a las 21:30 está bien?
- Perfecto.
- Besos, nos vemos.
- Adiós!
- Qué emoción carajo! ahora veremos qué pasa-Pensó en voz alta Tamara.
(Andrés la recogió y llegaron sobre las 22 horas y fueron conversando en el camino de trivialidades : La universidad, los días de sol y las salidas, hasta que de pronto llegaron al tema de Claudia. Él contó una versión muy resumida y ella evaluó, le preguntó cómo estaba él y le dijo que confiado. Ella lo miró con ternura, entendía que Claudia no lo quería de verdad y que ese era el día perfecto para decir lo que tenía que decir)
- Llegamos al fin.
- No escucho bulla, es una reu o un velorio, cómo es?
- Shh, ahí vienen creo...
(abrieron la puerta, era Mickaela, se quedo muy sorprendida al ver a Andrés)
- Hola chicas! estamos completos ahora sí creo, verdad?
- Tamarita, tanto tiempo querida ! -Saludó Celeste- Te presento a Daniel, mi enamorado.
- Qué sorpresa, bravazo chicos, somos cuatro parejitas...Hola Adrían !
- Hola Tamara, Qué tal brother, pasen pues.
- Hemos traido nuestra salsa, para que vean.
- A ver, bien bien , ustedes sí ah.
- Claro !
- Oye, dijo cuatro parejas?
- Sí.
- Y dónde está la otra?
- Adentro supongo...
(se oyeron risas y una pareja salió desde el pasillo, hubo un silencio incómodo al ver todos la escena)
- Claudia...
- Hola chicos!
- Y tú, mira pues, más tonera.
- Jaja, tú no te quedas atrás, bien Tamarita, bien ahi.
- Ah sí, es que no tenía con quién ir y le pedí que me acompañe.
- Bueno, bueno, empezemos la noche!
- Tú sabías que Claudia estaría aquí con ese muchacho?- Susurró algo molesto Andrés.
- Silencio, después hablamos!
( Andrés no entendía qué estaba pasando ni por qué Tamara le pidió que la acompañase a esa reunión, poco a poco fue entendiendo algo más, que las parejas ya estaban formadas y que Claudia y Rodrigo estaban ahí por que iba a pasar algo entre ellos. No pudo evitar sentirse incómodo durante la noche, con las conversaciones y los tragos se soltó un poco más, hasta que jugaron "yo nunca". Fue una especie de juego forzado por los tragos y la situación, pero no duró mucho, había algo que no encajaba del todo bien entre todos, Tamara había roto un equilibrio perfecto al ir a la reunión con Andrés. De pronto se apagaron las luces y los bailes llevaron a cada uno intimidar con su pareja. Andrés no le sacaba la vista de encima a Claudia y Tamara trataba de distraerlo. De pronto, Claudia, que ya estaba algo tomada, besó a Rodrigo, entre la oscuridad, Andrés pudo verlo todo y no contuvo su ira y tristeza. Tamara se lo llevó a otro lado para conversar mejor, ambos habían tomado pero no estaban ebrios, ni picados. Fueron a uno de los cuartos)
- Andrés cálmate. Eso que viste...
- No estamos, no me tiene que joder, estoy tranquilo, ella sabe lo que hace con su vida.
- Andrés, escúchame-se puso en cuclillas frente a él, andrés estaba sentado en el borde de la cama- Claudia no es lo que parece, esa chica no es para ti, es mi amiga y la quiero muchísimo, pero no es para ti, en serio.
- No me digas eso, yo la quiero y en el fondo sé que es una buena chica.
- Es una excelente amiga, pero no te conviene, entiende, mira, yo sé que ella te hará sufrir siempre andrés, tarde o temprano, es muy voluble y no se mide, encima ya debes saber por qué está aquí no?
- Por él?
- Sí.
- Maldita, la odio !
- Tranquilízate, mira yo he hablado con ella y...ella no está interesada en ti.
- Entonces por qué me dice cosas o hace cosas que me hacen pensar lo contrario.
- Porque a veces a las chicas nos encanta tenerlos atras, hasta que nos aburrimos y los botamos.
- Después se quejan de nosotros, son peores, son iguales, son...
- No todas andres, no todas. Yo no te quiero ver mal en serio, no quiero que sufras y menos por Claudia. Es linda pero...
- Es una zorra.
- Tampoco tampoco.
- Todas las mujeres lo son. Ahora sé que lo que escribió Gabo es cierto..." En el fondo, todas tienen algo de putas".
- Quizás, pero solo te puedo decir que ella no es ninguna santa como tú creías ni como ella te lo ha dicho. No le creas porque te estás haciendo más daño. Lo mejor es que te olvides de ella ahora.
- ¿Por qué mierda no puede haber alguien que realmente me quiera como soy?
- Hay cosas que no te das cuenta, Claudia me decía que tú eras muy buenito y perfecto. Eso a veces les aburre, pero no a todas.
- ¿Eso dijo de mí? seguro Mickaela le está metiendo ideas, esas amigas que tiene son...
- Yo soy su amiga.
- No lo digo por ti, tu eres distinta.
- En qué sentido, explícame- Pidió con ilusión.
- No sé, eres madura, distinta, linda, inteligente, confiable, oye tú si que te mereces a alguien que te haga feliz.
- Gracias! y sí, facil me merezco a alguien como tú.
- No, yo no soy tan bueno como paresco, pero resulta que siempre me fijo en alguien peor que yo.
- A mí me gusta mucho como eres...
- A mí no tanto.
- El día en que aprendas a fijarte en ti mismo primero, ese día tendrás el mundo a tus pies.
- El mundo está en sobre mi cabeza hace años, igual, gracias por todo Tamara.
(hubo un silencio corto, se miraron y tamara se sentó a su lado, puso su hombro sobre él, lo abrazó y confesó)
- Andrés, tú me gustas.
- ¿Qué?
- En serio, eres un chico lindo y te quiero así, y me da cólera que Claudia no se de cuenta de lo que vales por estar como ahora está allá afuera, con los chicos que siempre la hacen sufrir, me da cólera que siempre estés mal y que digas que nadie se fija en ti cuando no es cierto, que en cada noche siempre la soledad esté rondándote y duermas pensando en que seguirás siempre así, yo quiero cambiar eso, te juro.
- Yo...no me lo esperaba, gracias, qué lindo lo que me dices...
- Andrés yo te quiero y quiero verte feliz, yo creo que si tu y yo nos dieramos una oportunidad...
(Ambos se acercaron mucho, casi para besarse, pero andrés se detuvo y explicó)
- Tamara lo siento. No puedo.
- Es Claudia verdad?
- No es ella solamente, es todo. Yo no te veo como algo más...eres mi amiga y te quiero, y me pareces atractiva pero, no sé.
- Creo que es muy pronto andrés, igual piensa, la felicidad aparece y a veces no nos damos cuenta y cuando no tomamos lo que nos dieron después uno se arrepiente...
- Lo sé, pero no puedo contigo, lo siento...necesito cerrar la historia con Claudia.
- Qué más que lo de hoy para cerrarla?
- No se, algo más debe haber.
- Y esta es la cadena del amor, unos que lloran por mi amor, y yo que lloro por tu amor.
- No te pongas así...
- ¿Cómo quieres que me ponga si me gustas demasiado y te quiero y tú me dices que no por pensar en una persona que no vale la pena?
- Cálmate, te entiendo, yo sé, a veces soy tonto, pero es que ahora no puedo, no te veo como algo más...
- No sigas, ya basta, en serio, no vale la pena, pero cuando realmente te des cuenta de las cosas espero que no sea demasiado tarde...
- Creo que mejor me voy.
- Sí, mejor, lárgate y piensa bien porque tienes mierda en el cerebro.
- A veces quisiera tener a alguien como tú siempre a mi lado.
- Adiós Andrés, adiós.
(Salió del cuarto, en la sala estaban todos ebrios y pudo ver en una esquina a Claudia, llorando, la miró, no se acercó, Claudia pensó que pararía, él siguió su camino, no se despidió, abrió la puerta y se fue. Al caminar por la calle bajo la serena noche penso en miles de cosas, pero principalmente en Claudia y en Tamara. Eran lo que necesitaba pero totalmente distintas a la vez, intentaba explicarse, al otro lado Claudia lloraba porque ese día se dio cuenta de que quería a Rodrigo, pero él le dijo que sólo quería acostarse con ella y que no estaba dispuesto a tener nada serio, entretanto, Tamara llorando volvió a su casa y pensó en Andrés, no sabía cómo explicarse que él no se fijara en ella, ya daba igual, los tres estaban tristes y nadie tenía a nadie, en parte, Tamara había defraudado la amistad con Claudia por Andrés, las cosas no serían las mismas por mucho tiempo aún.
Aquella noche por fin se dieron cuenta de que en el amor, las cosas no son lo que parecen, que muchas veces se pierde la profundidad por el banalismo y se olvida que para ser feliz no se necesita ver, sino sentir, uno no es feliz con los ojos, sino con el corazón y que la vida te da ciertas oportunidades, tarde o temprano el mundo gira y nos toca pasar cosas peores aún.
A Andrés le queda esa oportunidad que yo quisiera tener con alguien, Tamara es de las mejores personas que hay, a veces a mí no me queda ni siquiera eso, de todos modos no pierdo las esperanzas de que en algún momento aparezca por ahí esa persona que llene mis pensamientos y que por fin me haga sentir lleno y completo, andrés tiene esa oporunidad, yo no, el tiempo dirá si la sabrá aprovechar, o si probablemente siguen viviendo esa soledad eterna que duele más , a pesar de estar rodeado de gente y de parejas eventuales , que la soledad de no tener a nadie a quien escribirle un par de líneas felices)
-¿Aló?
-¿Andrés?
-Tamara, hola, oye hoy puedes salir, es que quiero hablar contigo, mi niña...
[A Deghemteri, porque sé que jamás te fijarás en mí.]
Suscribirse a:
Entradas (Atom)